La Comunidad de Madrid aprobará el próximo martes la concesión de su Medalla de Oro a la princesa Leonor de Borbón, coincidiendo con su 18 cumpleaños y su juramento de la Constitución ante las Cortes Generales.
Madrid celebrará el martes la jura de la Constitución de Leonor engalanando con una decoración especial la Real Casa de Correos para este acontecimiento histórico.
Además, la sede del Gobierno regional tendrá instaladas desde primera hora de la mañana dos pantallas gigantes con un tamaño de 6x4 metros cada una para que el público pueda seguir en directo la retransmisión televisiva de este acto que se desarrolla en el Congreso de los Diputados y, posteriormente, en el Palacio Real.
Por su parte, el Ayuntamiento de la capital colocará una gran pantalla en la plaza de Callao para retransmitir el juramento de la princesa.
La Comunidad de Madrid entregará también a los asistentes a la Puerta del Sol un total de 15.000 banderas de España y dulces especiales con los colores de la bandera nacional: la base será un bizcocho de almendras o pastel ruso y crema diplomática, adornado con gelatina de frambuesa y limón.
Por su parte, la Asociación de Restaurantes y Tabernas Centenarias ha preparado un aperitivo para este día, que consiste en una gilda (piparra o guindilla en vinagre con anchoa y aceituna verde) a la que se añade una bandera de España.
La jura de la Constitución en el Congreso de la princesa Leonor en su 18 cumpleaños representa el acatamiento ante la sede de la soberanía nacional que dota de continuidad a la monarquía parlamentaria, además de que la habilita a asumir las funciones de reina si su padre quedara inhabilitado.
Leonor de Borbón jurará “desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las comunidades autónomas y fidelidad al rey”, la misma fórmula empleada por su padre, el entonces príncipe Felipe, en 1986.
¿Qué supone el juramento?
El catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Granada, José María Porras, subraya que la jura expresa la continuidad de la “institución que simboliza la unidad y permanencia del Estado”, al tiempo que reafirma “el vínculo indisociable” entre la Corona y la Constitución.
“La Corona va preparándose para la continuidad natural y la princesa heredera asume con un mayor compromiso esa función de ejercer un día la Jefatura del Estado”, añade Asunción de la Iglesia, profesora Titular de Derecho Constitucional de la Universidad de Navarra.
¿Qué estatus pasa a tener la princesa?
Leonor de Borbón se convirtió en princesa heredera cuando Felipe VI fue proclamado rey el 19 de junio de 2014. Su juramento ante los diputados y senadores no altera tal estatus.
“Irá adquiriendo cada vez mayor relevancia institucional y una función representativa de la Casa Real cada vez mayor, pero a nivel jurídico su posición sigue siendo exactamente la misma como princesa de Asturias hasta que le toque ejercer de jefa de Estado”, recalca Codes.
Tampoco ve modificado su actual aforamiento, introducido en la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial de 2014, por lo que, en caso de ser procesada, sería juzgada por el Tribunal Supremo, al igual que ocurre en el caso de la reina. “Pero no es inviolable. La inviolabilidad es solo para el jefe del Estado”, matiza De la Iglesia.
Leonor de Borbón tiene ante sí -añade la profesora- un desafío sucesorio por cuanto “la corrección, la responsabilidad en su vida personal, la ejemplaridad” han de caracterizar su desempeño.
¿Podría sustituir al rey?
La novedad al alcanzar la mayoría de edad y prestar juramento ante las Cortes es que la princesa podría ejercer la función regia de forma automática e inmediata si su padre quedara inhabilitado para el ejercicio de su autoridad por alguna circunstancia, como estipula el artículo 59 de la Constitución.
“No ocuparía la Jefatura del Estado, pero sí podría sustituir al rey cuando la situación lo requiera”, puntualiza la profesora de la Universidad de Navarra en alusión a que para ser acceder al trono deben darse las circunstancias que prevé el mecanismo sucesorio que estipula la carta magna.
¿Las funciones de la heredera están reguladas?
La Constitución no entra al detalle de cuáles son las funciones del príncipe de Asturias, salvo en lo relativo a la regencia, ni qué papel desempeña en sus actuaciones públicas, como puedan ser aquellos en los que actúa por delegación del rey en representación de la Corona.
Ante esta falta de normativa, Porras cree que “no sería inoportuno que se dictara un real decreto que regulara sus competencias y compilara lo que viene haciendo un príncipe de Asturias en situaciones normales”.
No obstante, el profesor de la Universidad de Granada añade: “No es absolutamente necesario, porque ha habido una costumbre por parte de su padre durante el tiempo que estuvo actuando como príncipe de Asturias bajo el reinado de Juan Carlos I”. En opinión de Codes, no es necesario entrar a regular cómo tiene que ejercer su función el heredero. “Nos hemos manejado muy bien con la costumbre constitucional. El jefe del Estado debe quedar como decida operar el propio rey y la princesa”, zanja.
De la Iglesia sostiene que cualquier regulación legal sobre la Corona, no prevista en la Constitución, “requiere de un contexto de lealtad de los actores políticos” y contar con un amplio respaldo parlamentario para “no comprometer la neutralidad” de la institución y no limitarla a una mayoría simple.
¿Qué papel tiene el Parlamento en el juramento?
Las Cortes Generales asumen un rol central en el paso que dará el martes la futura jefa de Estado al ser las receptoras del juramento.
Para Codes, es algo “muy relevante” porque “el juramento no lo recibe el Gobierno o el rey, sino las Cortes Generales, es decir, el pueblo español”.
“Es un mecanismo de garantía y tranquilidad para ella y todos los ciudadanos de que la continuidad de la monarquía implica también una continuidad en la legitimidad democrática y el respeto del derecho”, argumenta el letrado parlamentario.