A pesar de la camelancia de los fijos discontinuos, a pesar del frenético aumento de empleos...
A pesar de la camelancia de los fijos discontinuos, a pesar del frenético aumento de empleos públicos, a pesar de la incesante verborrea a través de los medios de comunicación afines, resulta que el paro ha crecido en el mes de octubre 36.936 personas.
La economía sanchista, cuando se consume el despropósito de una investidura absurda, se fragilizará aún más porque, en parte considerable, empresarios y capitales huirán del Frente Popular que nos acecha. Las cifras son muy tozudas. El sanchismo se ha esforzado por disimular el paro multiplicando el número de empleados públicos y además inventando los fijos discontinuos a los que siempre se consideró como parados. Pero la realidad se impone.
A la vez resulta que hemos descendido hasta el puesto 18 en la Europa Unida, conforme al PIB per cápita. Sólo estamos por delante de países como Grecia, Croacia, Eslovaquia, Bulgaria, Letonia, Rumanía… Y, por cierto, entre las siete naciones instaladas en la cabeza europea del PIB per cápita, cinco son Monarquías parlamentarias, ese régimen “anacrónico” contra el que intrigan los socios de Sánchez: Luxemburgo, Dinamarca, Países Bajos, Bélgica y Suecia. Son ya 17 los países, en fin, que se encuentran por encima de España en la clasificación tan certera del PIB per cápita, entre ellos Estonia, Lituania, Chipre o Eslovenia… Los despropósitos políticos y económicos del sanchismo se pagan. También los brindis al sol. Cuando se desciende de las ensoñaciones y los engaños a la realidad, resulta que la opinión pública se queda estupefacta ante las verdades económicas que nos acorralan.
Y en medio de tanta incertidumbre, Pedro Sánchez, aparte de otras prebendas y concesiones, compra los 7 escaños de ERC abonando religiosamente más de 2.000 millones de euros por diputado.