Miles de personas se han concentrado nuevamente en las inmediaciones de la sede central del PSOE, en la madrileña calle de
Ferraz, en protesta contra la ley de amnistía que negocian PSOE y Junts para facilitar la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.
Tras los incidentes del martes, este miércoles la Policía ha desplegado un amplio dispositivo desde antes de la siete de la tarde en las cercanías de la sede socialista y ha cortado el tráfico en esa vía, salvo en un carril.
Fuentes policiales han confirmado a EFE que no ha habido de momento incidentes y los servicios emergencias no habían realizado atenciones por este motivo hasta las 21:30 horas.
La Delegación del Gobierno ha cifrado en 1.500 los asistentes, frente a los 7.000 que acudieron ayer, en una manifestación que se saldó con seis detenidos y treinta policías heridos.
Este miércoles algunos congregados han increpado a los periodistas, gritando "televisión, manipulación", mientras otros pedían que no haya violencia durante la concentración. Un asistente solicitaba, megáfono en mano, que no se movieran las vallas que había colocado la Policía para evitar incidentes.
La Policía ha introducido en un furgón a dos jóvenes, un chico y una chica, que llevaban la cara tapada con una braga y que habían sido recriminados por otros manifestantes que no querían actitudes violentas, según ha visto EFE.