El cuadro bávaro sufre ante el Heidenheim para ser líder provisional de la Bundesliga y el parisino golea con tres goles del francés. Triunfos del Arsenal y United.
El
Bayern se impuso este sábado por 4-2, con
dos goles de Harry Kane, uno de Raphael Guerreiro y otro de Eric Maxim Choupo Moting, a un combativo
Heidenheim, que equilibró un 2-0 en contra y obligó al equipo bávaro a emplearse a fondo.
El Bayern pareció dejar encarrilado el partido antes del descanso con dos goles de Kane y un dominio claro. Maniató al Heidenheim, que apenas llegó al área rival en los primeros 45 minutos.
El conjunto bávaro se puso por delante en el minuto 14, cuando Kane recibió un pase de Leroy Sané cerca del punto de penalti, de espaldas a la portería y con tres contrarios rodeándolo, hizo un giro y firmó un disparo con la pierna derecha que se coló cerca de una escuadra.
El Bayern ya había dispuesto de varias opciones para abrir el marcador, la mejor en el minuto 11 con un remate de Sané, tras un buen pase de Thomas Müller, que acabó en saque es esquina.
En el minuto 44, después de una ocasión de Bouna Sarr ante la que el meta Kevin Müller reaccionó con una buena parada, llegó el segundo gol del Bayern. Kane marcó de cabeza tras un saque de esquina lanzado por Sané.
Todo hacía pensar que el partido estaba decidido y el tercer gol del Bayern pudo llegar en el minuto 58 con un remate de Kane que paró Müller, después de un contragolpe comandado por Sané.
Sin embargo, el Heidenheim se volvió a meter en el partido en dos jugadas que empezaron con pérdidas de balón del Bayern. En la primera, en el minuto 67, Kleindienst firmó el 2-1 con un remate desde corta distancia a centro de Dincki.
En el 70, Beste logró el empate en una jugada que se originó en una pérdida de Minjae Kim.
El Bayern respondió en el minuto 73 con un gol de Raphael Guerreiro, que aprovechó un rebote después de que Müller parara a medias un remate de Choupo Moting a centro de Konrad Laimer desde la derecha.
El cuarto llegó en el minuto 85 con un remate de cabeza de Choupo Moting a centro de Mathys Tel.
La victoria pone al Bayern como líder, a la espera de lo que haga el domingo el Bayer Leverkusen ante el Unión Berlín.
Mbappé aplasta al Reims
Subido en su mejor racha de la temporada en la Ligue 1, con cinco victorias seguidas, el París Saint-Germain ya es el líder de la competición francesa con la combinación efectiva de los goles de Kylian Mbappé, autor del 0-1 a los dos minutos y medio, del 0-2 al inicio de la segunda parte y del 0-3 en el tramo final, y las siete paradas de Donnarumma, algunas decisivas para sostener al vigente campeón.
No fue mucho más allá el conjunto parisino de eso en su visita al Reims, el cuarto de la clasificación. Al menos, hasta el 0-2. Pero ya es muchísimo para cualquier adversario en un torneo con la superioridad que se le presupone al conjunto de Luis Enrique Martínez, aunque no haya alcanzado la cima hasta la duodécima jornada: empató el Niza el viernes, lo aprovechó el PSG el sábado.
Todo empezó y terminó en Mbappe. Un fenómeno indispensable para el París Saint Germain. Cada vez más. Por más figuras que lo rodeen, siempre sobresale él. Por más fichajes que lleguen, en ese anhelo constante del actual campeón de transformar tantas individualidades en un bloque de verdad, depende de su goleador más incontestable. Lo necesita. Es crucial.
Le ha ocurrido toda la temporada. También la anterior. Y quizá antes. También sucedió este sábado en Reims. En dos minutos y 35 segundos. Entre los silbidos de la hinchada rival, en unos instantes, en la segunda vez que tocó la pelota, marcó el 0-1 con el que el PSG construyó una vez más su victoria. Su volea fue estupenda, con el interior del pie derecho, cruzada, a la esquina contraria, tras un centro de Dembele desde la derecha.
No existió el PSG en ataque en todo el recorrido hacia el descanso. Y ahí recurrió a Donnarumma. Formidable. Primero, en el minuto 5, ya con 1-0 en el marcador. Después, aliviado cuando el árbitro anuló por fuera de juego el 1-1 de Junya Ito por la posición ilegal en el comienzo de la acción de Damary, al borde del minuto 7.
No bastó como aviso. Hubo más intervenciones en ese tramo. Otra del portero italiano a Ito. Otra, estupenda, a Richardson tras un barullo en el área. La felicitación de Marquinhos y Skriniar demostró la dimensión de tal parada. Luego, a un centro chut de Ito, al que se estiró de nuevo. Y también a un cabezazo de Okumu, hasta que en el minuto 58, de repente, marcó Mbappe.
El pase fue de Carlos Soler, que entregó el 0-2 para tranquilidad del París Saint Germain, que aún requirió dos nuevas apariciones decisivas de Donnarumma, que solventó fantástico una volea de Munetsy, al que de nuevo le hizo otra gran parada para cerrar definitivamente su portería, antes del 0-3. También de Mbappe. Aún estrelló otro tiro en el larguero. Es el nuevo líder de la Ligue 1. Por su goleador y su portero. Una combinación imparable.
El Arsenal suma y sigue
William Saliba, con un cabezazo, encarriló el triunfo al Arsenal (3-1) y le evitó un lío ante el Burnley de Vincent Kompany, que suma ya seis derrotas consecutivas y tiene al técnico belga al borde del despido.
Los 'Gunners' se adelantaron en el encuentro con un gol de Leandro Trossard, pero los 'Clarets' empataron en la segunda parte y crearon la incertidumbre en el Emirates Stadium hasta que una acción a balón parado y un imperial Saliba dejaron otros tres puntos para el Arsenal, que ya supera al Tottenham Hotspur en la clasificación y comienza la persecución al Manchester City.
Después de una semana importante en Europa, con el triunfo ante el Sevilla, y tras las dos derrotas anteriores, contra el West Ham United en la Copa de la Liga y el Newcastle en la Premier League, el Arsenal vio en el Burnley la víctima perfecta para aprovechar el empate de los 'Spurs' y enderezar el rumbo en las competiciones domésticas.
Porque el Burnley de Kompany es poco más que una comparsa esta temporada, con cuatro puntos en doce encuentros y casi una treintena de goles encajados. Sin embargo, aguantó casi toda la primera parte el 0-0 y disfrutó de una buena oportunidad en los pies de Amdouni, que obligó a estirarse a David Raya.
Se sostuvieron los 'Clarets' hasta que en el descuento de la primera mitad uno de los innumerables centros laterales acabó en al cabeza de Bukayo Saka, que prolongó al segundo palo para que Trossard entrara y remachara a portería. El belga se llevó un tremendo golpe con el palo, pero tanto el gol como el jugador se mantuvieron en el partido.
Con el encuentro propicio para que llegaran más goles del Arsenal, fue el Burnley el que sorprendió.
En un error claro al proteger la pelota de Tomiyasu, Koleosho le robó la cartera y metió la pelota en el corazón del área. El primer remate lo despejó Gabriel, pero el segundo, de Brownhill, lo desvió el brasileño y cambió la trayectoria de la pelota a Raya.
Durante tres minutos, el Burnley se vio saltando la banca en Londres, pero a balón parado, una de las grandes debilidades de este equipo, el Arsenal selló los tres puntos.
Trossard cerró un córner al primer palo y Saliba aprovechó la indecisión de defensa y portero para cabecear.
Era el 2-1 que desinfló los ánimos del Burnley y ya en la recta final, otra vez en un córner y en una segunda jugada, Oleksandr Zinchenko, en un remate de karateka, sentenció el duelo, por mucho que Fabio Vieira se empeñara en darle emoción al ser expulsado en los últimos diez minutos por una entrada muy peligrosa sobre Brownhill.
Con el triunfo, el Arsenal iguala los 27 puntos del Manchester City, que tiene que enfrentarse este domingo al Chelsea, y se queda uno por encima del Tottenham. El Burnley es penúltimo, con cuatro puntos, los mismos que el Sheffield United, que cierra la tabla.
El United gana sin convencer
El Manchester United ganó y se recuperó del desastre de Copenhague, pero sigue sin convencer ni ante el humilde Luton Town, uno de los equipos más flojos de la Premier League (1-0).
Los 'Hatters', que venían de sacarle un empate en casa al Liverpool, dieron la cara en Old Trafford y solo un tanto de Victor Lindelof en un balón muerto en el área pudo inclinar al equipo de las afueras de Londres.
No fue el partido que necesitaban los 'Diablos Rojos' para dar el do de pecho ante su afición y que esta se olvidara de la vergonzosa derrota en Liga de Campeones ante el equipo danés y que pone en jaque su pase a los octavos de final.
Volvió a ser un equipo previsible y que languidece en ataque y si no sufrió más en defensa fue por un imperial Harry Maguire y por el escaso potencial ofensivo de los de Rob Edwards.
Sí se estremecieron en sus asientos los aficionados de Old Trafford al ver pasar y pasar los minutos en el videomarcador y no ver ni un gol en su casillero. Thomas Kaminski, una de las sensaciones en las porterías de la Premier, sacó un gol cantado a Rasmus Hojlund, a un metro de la línea de meta y a bocajarro, y posibilitó que unos minutos después Carlton Morris rozara el 0-1 con un cabezazo a la base del poste que despejó André Onana.
Tuvo que esperar hasta la segunda mitad Erik Ten Hag para respirar, cuando Victor Lindelof estampó en la red un balón suelto en el área tras un centro-chut de Marcus Rashford.
El sueco consiguió lo que ni Alejandro Garnacho, Hojlund (que sigue sin marcar en Premier nueve partidos después), ni Marcus Rashford, que falló un mano a mano para el 2-0, habían conseguido y evita que el United se vaya al parón por selecciones con más ruido alrededor.
No cesarán los rumores ni las críticas al estilo de juego, porque lo visto ante el Luton no convence a nadie, pero al menos el United ha ganado dos de los últimos tres encuentros y sube hasta la sexta posición de la Premier, a tres puntos de los puestos de Liga de Campeones -el objetivo de la temporada-, aunque con un partido menos que el Liverpool.
El Luton podría caer a los puestos de descenso si el Bournemouth puntúa contra el Liverpool o si el Sheffield United gana al Brighton & Hove Albion.