El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, asegura que la norma es "impecable" y "un paso de gigante para la convivencia y reencuentro en Cataluña".
El PSOE ha registrado este lunes por la tarde la proposición de ley de amnistía en el Congreso de los Diputados en solitario, sin las firmas de sus socios de investidura: Sumar, Junts, ERC, EH Bildu, PNV y BNG.
Pese a ser preguntado por este asunto en varias ocasiones, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, no ha aclarado los motivos que han llevado al resto de partidos a firmar la norma.
En Sumar están sorprendidos de que el PSOE haya registrado en solitario la proposición de ley de manera telemática y sin comunicárselo previamente, han informado fuentes de la coalición de Yolanda Díaz. Según han dicho, el PSOE no les ha dado ninguna explicación de por qué han tomado la decisión de presentar el texto sin la firma de ninguno de los socios de investidura independentistas y nacionalistas, y están esperando que lo hagan.
ERC ha evitado firmar la proposición, al albergar dudas técnico-jurídicas sobre el redactado de la última versión del texto, que han pactado los socialistas con JxCat. Fuentes republicanas consultadas por EFE han subrayado que priorizan la "máxima seguridad jurídica del contenido de la ley" y, ante las "prisas" de los socialistas por registrar la proposición en el Congreso, han optado por no añadir su firma y seguir revisando el texto, para acabar de cerrar los últimos flecos "en las próximas horas o días", aunque, en todo caso, su apoyo a la ley no peligra.
Fuentes del PNV han señalado que no han firmado la iniciativa porque las partes negociadoras no lo han requerido, aunque "en líneas generales" están de acuerdo con el texto de la proposición de ley.
La proposición de ley ha sido trasladada esta mañana a los partidos interesados para que fuera analizada, después de que la presidenta del Congreso, Francina Armengol, fijara la fecha de la investidura de Pedro Sánchez para el miércoles y jueves de esta semana.
Una norma "impecable"
Bolaños ha recalcado que la proposición de Ley de amnistía es "plenamente constitucional" tanto en el contenido como en su finalidad, "sin ningún género de dudas". Bolaños ha asegurado que la norma es "absolutamente conforme con la Constitución" y nace de un acuerdo de partidos políticos diferentes que lograrán una mayoría en la próxima investidura del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.
En rueda de prensa en el Congreso, ha relatado que la amnistía es "un instrumento político reconocido en el derecho internacional" y ha revisado las últimas normas aprobadas en otros países europeos. "Es una ley que ha registrado el grupo socialista y se ha elaborado de forma impecable desde el punto de vista constitucional" al tiempo que ha añadido que es "un paso de gigante para la convivencia y reencuentro en Cataluña".
Bolaños ha reiterado que la nueva ley "cerrará heridas" y su objetivo es superar el "conflicto de una vez por todas que existe desde hace más de una década". "Es imprescindible para que nuestro país sea un país mejor"
A medida de Puigdemont
La proposición de ley orgánica de "amnistía para la normalización institucional, política y social en Cataluña" que borra los delitos relacionados con el "procés" cometidos durante una década y que exonera de forma expresa al expresident Carles Puigdemont y al resto de fugados, tendrá que pasar ahora a la Mesa del Congreso para ser admitida a trámite.
La proposición de ley de amnistía justifica su necesidad en que la aplicación de la legalidad es "necesaria", pero "en ocasiones no es suficiente para resolver un conflicto político sostenido en el tiempo", por lo que aboga porque el Derecho se adapte al contexto político.
Por tanto, añade, "esta amnistía constituye una decisión política adoptada bajo el principio de justicia en el entendimiento de que los instrumentos con los que cuenta un estado de derecho no son, ni deben, ser inamovibles; toda vez que es el Derecho el que está al servicio de la sociedad y no al contrario", expone el preámbulo de la norma.
La ley implica anular la "responsabilidad penal, administrativa y contable" de todos aquellas personas vinculadas con la preparación, ejecución y consecuencias del proceso soberanista en Cataluña durante una década, entre el 1 de enero de 2012 y el 13 de noviembre de 2023.
La amnistía se aplica no solo a los líderes de ERC y Junts, Oriol Junqueras y Carles Puigdemont, junto a los principales dirigentes independentistas (consellers y diputados), sino también a directores de colegios del 1-0, alcaldes, manifestantes así como los agentes policiales que actuaron durante el referéndum del 1 de octubre de 2017.
Eso sí, incluye una referencia directa al expresident Carles Puigdemont al señalar que "quedarán sin efecto las órdenes de busca y captura e ingreso en prisión" así como "las órdenes nacionales, europeas e internacionales de detención", que afectan también a otros tres dirigentes fugados.
Estos son los exconsellers Antoni Comín y Lluis Puig junto a la secretaria general de ERC, Marta Rovira. Todos ellos contaban con una orden nacional de detención dictada por el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena.
Además, da un plazo máximo de dos meses a los tribunales y los órganos administrativos o contables implicados en casos vinculados al procés para aplicar la amnistía.
En el título III, establece que su aplicación será "preferente y urgente" en un plazo máximo de dos meses y que los posibles recursos contra las decisiones que se adopten "no tendrán efectos suspensivos".
La investidura de Pedro Sánchez estaba solo a la espera de que se registrara en el Congreso la proposición de ley, una vez que la presidenta de la Cámara baja, Francina Armengol, ha fijado la fecha para la sesión en la que el presidente del Gobierno en funciones será elegido con los votos de los 179 parlamentarios que ya tiene asegurados, el miércoles y jueves de esta misma semana.
La ley de amnistía, a medida de los independentistas, se presenta después de que los afiliados de Junts ratificaran el acuerdo alcanzado en Bruselas con el PSOE por parte de la formación independentista con un 86,16 % de votos favorables, en una consulta a las bases que empezó el sábado y se ha cerrado este domingo, con lo cual y salvo sorpresa, quedan amarrados los apoyos de Sánchez en el Congreso.
Mientras tanto, este domingo, cientos de miles de personas abarrotaban el centro de Madrid y el de 52 ciudades españolas, convocadas por el PP, en protesta por los pactos de investidura firmados por el PSOE para investir a Pedro Sánchez presidente del Gobierno.