Una vez que el PP soslaya avergonzado como la peste los valores ideológicos de la derecha y de las tradiciones patrias, volcándose en el posibilismo del momento, el accidentalismo que impone la izquierda y entregándose al nuevo rosal venusto de lo woke con estupefacción y arrobo de cándidas erubescencias ( Plauto, Terencio y Marcial, fieles a la etimología de stupidus – “quedarse boquiabierto” – llamaban stupidi a los paletos bobalicones que se quedan pasmados como niños ante falsas grandezas ajenas ), el movimiento político de Vox no renuncia a las señas de identidad de la derecha tradicional, que han fundamentado sin duda la democracia liberal, que con todos sus defectos y carencias ha sido la estructura política y social que más bienestar y libertad ha traído a los pueblos. Ni renuncia a esas señas ni tiene complejo por creer en ellas. Pues bien, a fin de resaltar las bases ideológicas de la democracia liberal – metida hoy por Sánchez en el toro de cobre de Falárides -, durante los días 13 y 14 de Noviembre, acariciados por el veranillo de San Martín, se ha celebrado la Tercera Cumbre de la Iberosfera, de la que es director y alma mi amigo Hermann Tertsch, y de quien siempre tuvo la mejor opinión mi maestro Antonio García-Trevijano. En estas dos jornadas han pasado grandes figuras de las dos orillas del Atlántico. La ecuatoriana Verónica Abad Rojas, vicepresidenta de la República del Ecuador, que subraya la importancia del viejo y un tanto olvidado concepto griego, cristiano y occidental de la “compasión”, la mayor base moral de un humanismo solidario, lanza su canto de alondra vocinglera de libertad. La senadora de la República de Colombia María Fernanda Cabal, que tiene la fuerza y la pasión de llegar a ser pronto la presidenta del país por donde cruza El Canal del Dique, probablemente la mayor obra de ingeniería de la hispanidad. Miklos Lukacs de Perenny, que dio quizás la intervención más ideológica del primer día de la cumbre, al cohonestar el desarrollo de la tecnología con una sociedad cerrada, una dictadura “consentida” por llegar a creer falsamente los individuos que quieren de verdad lo que el poder quiere. Por otro lado, Marx ya llegó a afirmar en El Capital que el desarrollo de la tecnología sin una domesticación humanista crearía un obrero polivalente, no especializado, dotado de una total versatilidad, puesto que la máquina le indicará lo que tiene que hacer. En una película comercial, como “elases..no”, de David Fincher, con Michael Fassbender, un asesino profesional oficia su tarea a través de los datos que le ofrece Google. Ya no hay asesinos que conozcan el oficio. Maibort Petit, venezolana y directora de investigación de “Freedom Voice Report” nos describió con pruebas, nombres propios, fechas y lugares, la palmaria relación que tiene el narcotráfico y la izquierda comunista en toda Latinoamérica. Su libro “Cocaína y Miraflores” representa una introducción insoslayable para cualquier estudio sociopolítico del mundo americano, que quizás ya haya empezado a contaminar el Viejo Continente. La práctica de la cancelación contra todos aquellos que aún se atreven a decir la verdad de que “el rey está desnudo” es un hecho sistemático en buena parte del Nuevo Continente y de la madre patria. Señaló cómo el progresista alcalde de Nueva York, Eric Adams, hace como que no ve los rebaños de prostitutas en las calles de la ciudad y deja hacer, cuando la prostitución está prohibida, calificando a las mujeres de algunas nacionalidades hermanas, como son las venezolanas, de prostitutas en sí. En vez de aplicar la ley y extirpar el trabajo inhumano de la prostitución, abriendo alternativas laborales a estas mujeres, las deja “trabajar por su bien”. Maibort Petit viene del futuro como los profetas del Antiguo Testamento que han vivido lo que los demás vamos a vivir si no le hacemos caso. Viene del futuro con una espada de fuego a avisarnos del Orco que se acerca y a aconsejarnos que juguemos hoy mismo de antuvión. Mas no perdemos la esperanza, porque “Cuando en vientre de América cayó semilla/ de la raza de hierro que fue de España,/ mezcló su fuerza heroica a la gran Castilla/ con la fuerza del indio de la montaña”. Mayra Flores, la primera mujer hispana, nacida en Méjico, que ha ocupado un escaño en el Congreso de los Estados Unidos. La humanidad que despierta con sus palabras de miel hiblea – en los ojos y el rostro un brillo tiene de benigna leticia - esta congresista americana, en donde el bien, la belleza y la verdad son categoría aunadas, despertaría la bondad de hasta los hombres más malvados. Podríamos seguir describiendo otros grandes y egregios perfiles que estuvieron presentes en esta cumbre como Carlos Bustelo – “los que llevamos a cabo con toda la ilusión del mundo la Transición no sabíamos que iba a acabar en esto”, Norma Yarrow Lumbreras, arquitecta peruana y valiente como pocas, que no estamos para pacíficas oriflamas, Ana Beatriz Pérez Osuna, periodista y escritora, Ana Fotyga, exministra de Asuntos Exteriores de Polonia, Ernesto Araújo, exministro de Relaciones Exteriores del Brasil, Eniko Györi, exembajadora de la República de Hungría ante el Reino de España, Joseph Humire, estadounidense y director ejecutivo del Centro para una Sociedad Libre y Segura, Rodrigo Ballester, Mike González, Jorge Martín Frías, o Witold d´Humilly de Chevilly, pero acabaríamos haciendo un libro y no el artículo de la semana. Yo creo que ya el gran Juan Pablo II anticipó el futuro sombrío de Latinoamérica cuando la visitó en enero de 1979. El Pontífice, procedente de un país bajo el yugo soviético, señaló claramente el camino a la Iglesia en América Latina, cuando empezaba a extenderse la Teología de la Liberación: “Como pastores tenéis la viva conciencia de que vuestro deber principal es el de ser maestros de la verdad. No de una verdad humana y racional, sino de la Verdad que viene de Dios; que trae consigo el principio de la auténtica liberación del hombre: “conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” o más en concreto, “Kaì gnôsesthe tên alêtheian, kaì hê alêtheia eleutherôsei hymâs” (Jn. 8,32 ); esa verdad que es la única en ofrecer una base sólida para una praxis adecuada”. La Iglesia americana no obedeció al Santo Padre, y éste tuvo que enviarles dos importantes instrucciones, como la “Libertatis nuntius” y la “Libertatis conscienctia”; pero daba igual, en los mismos gobiernos comunistas había ministros sacerdotes, como Miguel D´Escoto, Fernando Cardenal, Edgar Parrales, y quizás el más conocido, Ernesto Cardenal. Menos mal que hoy en ese país se persigue a la Iglesia. Algo es algo. Cuando la Iglesia vuelve al camino recto también lo hace la sociedad.
Fuera de la cumbre, España era un tremedal lleno de tollos. El boscaje aullaba y lanzaban alaridos las riberas. Temblaba la Mentira opresora en su trono de Arismaspia con cien egipanes flabelíferos, y sudaba un hedor que se extendía por las calles. El pueblo sueña con olifantes que anuncien a los salvadores andantes que defiendan nuestra libertad. Se dice que Eloy Gonzalo ha bajado de la estatua y se dirige a Ferraz. Y cuando el Presidente Sánchez afirma que Vox está tomando la iniciativa política de la derecha dice verdad.