www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

Conejo maldito

martes 28 de noviembre de 2023, 19:42h

Llega Conejo maldito (Alpha Decay, 2023, trad. Álvaro Trigo Maldonado) con el envoltorio de finalista del Booker Prize 2022 y del National Book Awards de este año, que no es poco. Bora Chung ha escrito diez historias en la fricción entre géneros (terror, fantasía, ciencia ficción, literatura gótica) que actualizan y retoman las constantes de lo weird. En ocasiones, la autora se siente cómoda en las convenciones del género (como en el cuento «La trampa», una variación, principalmente, de la famosa leyenda del pez de oro) y en otras las dinamita (como ocurre en «Adiós, amor mío», que pone sobre la mesa la posibilidad de vincularse sexoafectivamente con robots humanoides). Salta con comodidad de las tradiciones coreanas a las eslavas, de la norma a lo intransitado, del terror a la fábula moral y, sobre todo, de lo previsible a lo inesperado.

Algunas herramientas narrativas se repiten a lo largo de estas historias: Chung gusta, por ejemplo, del personaje cuya naturaleza real se muestra al final del cuento, modificando la lectura que habías hecho hasta ese momento a partir de la nueva clave; también el proceder kafkiano tiene varios cameos, lo encontramos en «La cabeza» y «La regla», en los que las mujeres protagonistas se ven acosadas por dos eventos que, aunque rompen las leyes de nuestro mundo, el pacto de ficción las convierte en verosímiles, y al igual que le sucede a Gregor Samsa, no solo son culpadas por los hechos, sino que quedan naturalizados por el resto de personajes. De igual manera, se vale de otros hits: el monstruo que reclama sacrificios, el animal que al ser maltratado trae desgracias o la fantasía épica donde hay buenos y malos.

Cuando dos cosas no deberían estar juntas, uno nota cierta incomodidad y una sensación extraña recorre la psique: embarazos sin coito, oro en lugar de sangre, objetos animados. Estos elementos rompen las categorías habituales de nuestra experiencia y colocan puertas que antes no estaban ahí, las cuales, al abrirse, provocan causalidades extravagantes. En la narración homónima, «Conejo maldito», hallamos el mentado procedimiento: una estatuilla de este animal es creada como fetiche, así que como tal está vinculado al deseo: debemos tenerlo, tomar posesión de él, dominarlo y, por supuesto, inevitablemente, nos esclaviza. Los fetiches malditos, nos dice, deben ser hermosos y no han de emplearse para vehicular maldiciones propias o venderse a terceros con el mismo fin. El abuelo del relato se saltó la norma y terminó, como afirma el refrán japonés, cavando dos tumbas (técnicamente más) o, como en el dicho patrio, matando dos pájaros de un tiro (técnicamente más). Abrió la puerta, destapó la caja de Pandora.

De los caserones con fantasmas (esta vez, más bien un anodino edificio) a las cuevas inhóspitas, de la búsqueda de un padre para un embarazo sin intercesión de varón a la de una compañera artificial o de un monstruo que hay que matar a otro que debe preservarse a toda costa, Bora Chung remezcla el humus de su Corea natal con algunas tradiciones europeas que conoce bien, pues se formó en Yale y ejerce la traducción del polaco y el ruso. Así, nos ofrece diez historias donde la literatura de género, tanto en el sentido estilístico (reactualización de clichés y tópicos) como en el político (imposición masculina, egoísmo, infantilización femenina), configura mundos ricos y relatos que, pese a que algunos cierres pecan de automatización, introducen en el lector la inquietud de lo espeluznante con sus espíritus, maldiciones y extraños seres.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
0 comentarios