El equipo vasco empata a cero ante el austríaco y le vale el empate ante el Inter para pasar a octavos como primero
Cuatro partidos después, la Real Sociedad se volvió a quedar con la pólvora mojada. Un empate que, junto al del Inter en Lisboa, sabe mejor puesto que al elenco de Imanol Aguacil le vale empatar en Milan en la última jornada de la Liga de Campeones para acceder a octavos de final como primero de grupo.
El cuadro donostiarra, invicto tras cinco jornadas, jugó un encuentro irregular y acaba la fase de grupos en su feudo con dos empates y una victoria.
El Salzburgo planta cara a una Real con rotaciones
Con el pase a octavos logrado en la jornada anterior y dada la exigencia del calendario antes del parón navideño, la Real Sociedad optó por las rotaciones. Presentó seis novedades en su once titular respecto al último encuentro liguero frente al Sevilla y el Salzburgo, cuatro caras nuevas en cuanto a su último duelo ante el Hartberg.
El elenco de Aguacil llevó la iniciativa del encuentro en los primeros compases. Con su fútbol alegre fabricó su primera oportunidad a los 5 minutos en una llegada en la que Zubimendi armó el disparo desde el balcón del área que se fue por arriba. Las dos siguientes ocasiones locales provocaron las primeras intervenciones de Shlager: en la primera paró sin problemas el tiro centrado de Cho y en la segunda blocó el golpeo de Oyarzabal.
El Salzburgo, que se disputa con el Benfica la plaza de Europa League, optó por un fútbol directo y dio su primer aviso completando una contra peligrosa en la que Dorgeles superó a Remiro con un remate picado que repelió el palo derecho.
Tras varios minutos de disputa del balón sin ocasiones, la Real volvió a generar peligro completando una circulación vertical con un centro chut de Zakharyan que despejó el meta austriaco. La oportunidad del ruso llegó en un tramo de dominio local frente al combinado de Struber más cómodo cuando el partido se rompía al no hacer daño con su juego posicional.
El cuadro donostiarra, acostumbrado a adelantarse en su feudo en la primera media hora, se encontró con una escuadra rocosa, con las ideas claras y que desactivó el juego interior local. El Salzburgo, bien replegado con su defensa en bloque bajo, resistía al sometimiento español con el balón.
Turrientes y Zakharyan fueron los jugadores más activos del líder del grupo D en la recta final del primer periodo. El centrocampista de Beasain creó dos acciones ofensivas: Bidstrup rechazó su tiro en el corazón del área y en la segunda, la última del primer tiempo, su derechazo frontal se fue cerca de la escuadra derecha de Shlager.
Antes, el futbolista ruso finalizó la primera contra peligrosa cuyo chut de primeras salió muy cruzado frente a un serio Salzburgo que estaba compitiendo a uno de los mejores equipos ofensivos de la Champions League.
La mejora ofensiva de la Real no derriba el muro austríaco
Los dos equipos retocaron sus defensas: Struber metió a Morgalla por Pavlovic y Aguacil a Pacheco por Elustondo. El guion del segundo periodo fue similar al de la primera, con una Real Sociedad queriendo tener el control a través del balón y un Salzburgo que seguía transmitiendo peligro cuando cruzaba la divisoria en sus conatos de transiciones rápidas.
El conjunto austriaco subió su intensidad en la presión. Cabaldo aprovechó el resbalón de Turrientes en la frontal del área y su disparo raso fue blocado por Remiro. El cuadro donostiarra también elevó su agresividad para recuperar el cuero, ya que hizo más faltas en los primeros 10 minutos de la segunda mitad que en toda la primera. Unas interrupciones tácticas para impedir que su rival hiciera daño al contragolpe.
La Real tuvo un bajón en su juego combinativo que duró pocos minutos. Brais Méndez, que marcó en Austria, probó fortuna desde el pico del área y su zurdazo ajustado fue atajado por el guardameta austriaco. Minutos después, en la fase de dominio vasco, Zakharyan remató con fuerza un centro pasado de Cho que despejó Struber.
Aguacil realizó su segunda modificación en el 65’: entró Barrenetxea en lugar de Brais. Un cambio que retrasó a Zakharyan a la sala de máquinas siendo uno de los interiores. El eje del centro del campo realista, Zubimendi, dio el susto en un lance en el que pareció doblarse el tobillo y finalmente pudo regresar al partido.
Con Simic y Konaté en el terreno de juego, al combinado de Austria le costaba crear acciones ofensivas. A la Real también y buscó más pólvora introduciendo a Kubo por Cho. El elenco donostiarra quería la victoria y subió su ritmo a partir del 75’.
Aguacil agotó los cambios dando descanso a Oyarzabal, reemplazado por Sadiq. El delantero nigeriano, que acabó con su sequía un año después con un golazo ante el Sevilla, generó su primera ocasión a los pocos segundos de entrar finalizando una aproximación con un golpeo ajustado al lado izquierdo de Struber que rechazó su disparo.
La Real sometía a su rival, hundido en su campo. Estuvo cerca de romper la igualdad en una triangulación entre Kubo, Barrenetxea y Zubimendi cuyo tiro de primeras en el interior del área no cogió portería. El Salzburgo sufrió en la recta final ante al arreón de una Real que enlazaba acercamientos y era dueño del balón al recuperarlo en poco tiempo.
En el descuento de cuatro minutos, Kubo se quedó cerca de hacer el 1-0 en un golpeo delicioso que obligó a una gran intervención del portero austriaco.
Ficha técnica
0 - Real Sociedad: Remiro; Odriozola (Traoré, m.74), Aritz (Pacheco, m.46), Zubeldia, Aihen; Zubimendi, Turrientes, Brais (Barrenetxea, m.65); Cho (Kubo, m.74), Oyarzabal (Sadiq, m.80) y Zakharyan.
0 - FC Salzburgo: Schlager; Dedic, Piatkowsi, Pavlovic (Morgalla, m.46), Ulmer (Baidoo, m.84); Sucic, Bidstrup, Gloukh (Forson, m.78), Capaldo; Nene (Konate, m.62) y Ratkov (Simic, m.62).
Árbitro: Mykola Balakin (UKR). Amonestó a Aritz (38) por la Real Sociedad; y a Dedic (91+1) por el Salzburgo.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la quinta jornada de la Liga de Campeones de fútbol disputado en el estadio de Anoeta ante 34.419 espectadores.