El equipo de Klopp escala al primer puesto ganando al Palace, el de Emery vence al de Arteta y el de Iraola deja tocado a Ten Hag tomando Old Trafford con autoridad.
En el tiempo de descuento, con todo el Crystal Palace encerrado y pidiendo la hora, el joven Harvey Elliott cogió la pelota y la clavó junto al palo para culminar la novena remontada del Liverpool, doblegar a los 'Eagles' y colocarse líderes de la Premier League (1-2).
Los 'Reds', que jugaron los últimos 20 minutos con un jugador más, levantaron el gol inicial de Jean-Philippe Mateta con un tanto de Mohamed Salah de rebote y el golazo de Elliott. Como ya ocurriera la semana pasada frente al Fulham, el Liverpool necesitó de un milagro a última hora para llevarse los tres puntos.
Esta vez, el milagro vino en forma primero de tarjeta roja para Jordan Ayew, que tiró por la borda el gran partido del equipo de Roy Hodgson hasta ese momento y dio alas a la remontada de los de Jürgen Klopp.
Hasta ese minuto 76 en el que el delantero africano se fue a la calle por doble amarilla, tras cortar con falta un contraataque en el centro del campo, el Palace había sido mejor y había dominado a un Liverpool nulo en ataque.
Los de Hodgson siempre merecieron más y antes del gol de Jean-Philippe Mateta, tuvieron un par de ocasiones para golpear primero.
El colombiano Jefferson Lerma erró una ocasión que recordó mucho a la parada de Iker Casillas a Diego Perotti. El centrocampista se encontró un centro horizontal de Ayew en el segundo palo y disparó al muñeco. Alisson se hizo grande en un estirada prácticamente imposible y evitó lo que hubiera sido el 1-0.
Minutos después el Liverpool se volvería a librar cuando el árbitro señaló un penalti claro de Virgil Van Dijk al llevarse por delante a Odsonne Edouard. Sin embargo, el VAR revisó la jugada e hizo caso a las quejas del Liverpool. En el inicio de la jugada, Will Hughes robó la pelota con falta a Endo.
Entonces llegó la expulsión de Ayew y el partido cambió totalmente. Segundos después de la roja, con el Palace aún haciéndose a la idea de cómo iban a tratar de resistir, Curtis Jones encontró a Salah dentro del área y el remate mordido del egipcio tocó en Nathaniel Clyne -ex del Liverpool- y se coló en la meta de Sam Johnston, que minutos después se marchó lesionado. Fue el tanto 200 del africano con los 'Reds'.
Un obstáculo más para el Palace que no sucumbió hasta el minuto 91, cuando Elliott recogió la pelota en la frontal, avanzó sin oposición y lanzó un disparo seco directo a la red.
Pudieron sentenciar los 'Reds' por medio del colombiano Luis Díaz, pero su gol, tras picar la pelota por encima del portero, fue anulado por un milimétrico fuera de juego.
El Palace, que había estado desaparecido desde el 1-2, tuvo un último hilo de vida en el final del descuento, cuando Alisson sacó abajo un cabezazo de Anderse a un metro de la línea de gol.
La parada del brasileño cerró el encuentro y mandó al Liverpool al liderato de la Premier League, con 37 puntos, uno más que el Arsenal y cinco más que el Aston Villa. El Manchester City, con un partido menos, está a siete puntos de los de Anfield. Los 'Reds' han remontado nueve partidos esta temporada y han sacado 18 puntos de ello.
Hodgson, por su parte, se queda en una situación muy delicada, con cuatro derrotas en los cinco últimos partidos y el Palace décimo cuarto, con 16 unidades, siete por encima del descenso.
El Aston Villa sorprende al Arsenal
El Aston Villa de Unai Emery estableció este sábado el récord de victorias seguidas en Villa Park (15) y dio un nuevo paso en su candidatura a todo en la Premier League con un triunfo ante el Arsenal de Mikel Arteta (1-0) que le sirve para abrir un hueco de cinco puntos con el Manchester City y situarse a dos del liderato, en manos ahora del Liverpool.
Arteta, que tuvo que ver el partido desde la grada por acumulación de tarjetas amarillas, se topó de frente con lo mismo que los otros catorce equipos que han caído uno tras otro en Villa Park. Un bloque unido, que juega desde atrás, que presiona arriba y que no se deshace, esté delante quien esté delante.
El Villa, tras deslumbrar al mundo con su victoria ante el Manchester City, dio otro recital ante el Arsenal que rubricó un gol de John McGinn a los siete minutos.
El escocés culminó una jugada que empezó desde atrás Pau Torres. De área a área, combinó el Villa hasta que la pelota llegó a los pies de Leon Bailey. El jamaicano encaró, tiró una bicicleta, se despegó de su defensor y enlazó con McGinn en el borde del área pequeña. El menudo escocés, con un blando White a la espalda, se giró y fusiló a David Raya sin espacio ni tiempo para que éste reaccionara.
Lo habían vuelto a hacer los 'villanos', que están muy cómodos en casa y más con ventaja en el marcador. Aun así, el Arsenal pudo y debió haber apretado más, porque por ocasiones se mereció al menos el empate.
Las más claras las tuvo un errático Martin Odegaard, que tuvo en la primera parte un disparo a placer dentro del área en el que se regodeó mucho y Emiliano le adivinó la intención, mientras que en la segunda dispuso de un 'penalti' en movimiento cuando Kai Havertz, que está jugando bastante bien, le puso un centro raso y el noruego no orientó bien el pie de cara a puerta.
También lo pudo empatar el Arsenal a balón parado, cuando Emiliano falló al agarrar un córner de Martinelli, la pelota tocó en la espalda de Ollie Watkins y Diego Carlos tuvo que salvarla en la línea.
Está tan bien este Villa, que hasta la suerte se alía con él, porque cuando Bukayo Saka, en una contra, hizo el 1-1, el fuera de juego tumbó el gol, y cuando Havertz creyó haber empatado sobre la bocina, el árbitro lo anuló por mano.
No fue un acoso constante del Arsenal, ni mucho menos, e incluso el Villa pudo sentenciar, en sendos disparos de Lucas Digne y Watkins que desactivó Raya. Le faltó a los 'Gunners' el coraje y la fe para la remontada, como sí ocurrió entre semana contra el Luton Town.
Tiraron la toalla demasiado pronto, quizás signo de cansancio, tras una semana con tres partidos, y se despiden del liderato, que queda en manos del Liverpool con un punto de ventaja.
Además, los de Arteta ya ven por el retrovisor al Villa, que está a un punto de ellos. Emery ha transformado en un año a un equipo que luchaba por no descender y lo ha convertido en un candidato a estar en la Liga de Campeones por primera vez desde 1982 y quién sabe si a pelear también por la liga, título que no logra desde 1981.
El United, aplastado por el Bournemouth de Iraola
Andoni Iraola, más de once años después de salir victorioso con el Athletic Club de Old Trafford, volvió al Teatro de los Sueños como entrenador y lo reconquistó con el Bournemouth a lo grande, con una goleada al Manchester United (0-3).
Volvieron a las andadas los 'Diablos Rojos' después del gran encuentro ante el Chelsea y de ello se aprovechó el Bournemouth, que a través de los goles de Dominic Solanke, Philip Billing y Marco Senesi consiguió la mejor victoria de la temporada y sumó su cuarto triunfo en los últimos cinco partidos.
Iraola, discutido hasta hace no tanto, devolvió la confianza al club con uno de sus mejores partidos de siempre, anulando al United en casa, asfixiándole con la presión alta y convirtiendo las ocasiones que tuvieron, gracias a un soberbio Solanke.
En el minuto 5, la presión arriba dio sus primeros frutos cuando Scott McTominay llegó forzado a una pelota y Lewis Cook le robó la cartera. La defensa del United estuvo pasiva viendo cómo Cook no solo recuperó el esférico, sino que también llegó hasta la línea de fondo sin oposición y puso un centro raso que Solanke embocó en el primer palo.
El peor inicio posible para un United que venía de un viernes en el que recibió los premios a mejor jugador del mes en la Premier (Harry Maguire), mejor entrenador y mejor gol (Alejandro Garnacho), un simple espejismo en este equipo, al que incluso un modesto como el Bournemouth puede dominar con sencillez en casa.
Porque la primera parte del United fue bochornosa, impropia de un equipo de este calibre y solo un poste, en un disparo de Solanke, y un fuera de juego, en un gol anulado a Tavernier, evitó que el castigo fuera mayor.
Pero no escaparía siempre el United, al que en la segunda parte sentenciaron los 'Cherries'.
Solanke, en un rol más de iniciador de la jugada, condujo un contraataque, dio el balón a Tavernier en la banda y el inglés puso un centro al área pequeña que remató a gol Philip Billing.
El 0-2 ya era un bofetón a Ten Hag, pero lo que ocurrió después fue peor y le deja en la cuerda floja.
A los 73 minutos, Senesi, a la salida de un córner, hizo el 0-3 y ya en el tiempo de descuento, con el partido prácticamente acabado, la línea de ataque del Bournemouth siguió presionando, liderado por Solanke, y le robaron la pelota a Jonny Evans y Harry Maguire para que Dango Ouattara hiciera el 0-4. Lo anuló el VAR por mano del futbolista de Burkina Faso, pero dio igual, el daño ya estaba hecho.
La poca gente que quedaba en Old Trafford y que no se había ido con el 0-3 comenzó a abuchear a Ten Hag, en lo que puede ser el finiquito de su proyecto, porque esta semana recibirán al Bayern Múnich con la necesidad de ganar y que el Copenhague y el Galatasaray empaten para pasar a octavos de la Liga de Campeones, y el fin de semana que viene se medirán al Liverpool.
Iraola tiene al Bournemouth en duodécima posición, con 19 puntos, diez por encima de los puestos de descenso.