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United States of America

lunes 03 de noviembre de 2008, 22:19h
Lo primero que va a ocurrir durante esta jornada electoral en EE.UU. es que Bush va a dejar de ser presidente. Lo segundo, que gane quien gane, en España va a notarse muy poco. Es que EE.UU. es un país serio y su política exterior está muy por encima de las tensiones partidistas. Reconozco que estoy cansado de las elecciones de los Estados Unidos. El seguimiento que se ha hecho de las primarias y de la larga campaña electoral, minuto a minuto, es una muestra más de cómo la acomplejada Europa va al rebufo de lo que pasa en EE.UU. El seguimiento de la campaña es una prueba más de que la Casa Blanca es el centro del planeta. Guste o no guste, sobre todo, a los antiyanquis.

Tanta ilusión oficial es patética. La campaña electoral que tanto emociona a todos es la de la nación cuya bandera es ésa de las barras y estrellas que tan poco respeto le merece a Zapatero. Estoy sorprendido por el forofismo pro Obama que le ha entrado a la izquierda en general y a la española en particular. Obama, el favorito del PSOE, propone un proyecto político y social que está a la derecha de Esperanza Aguirre. En la actitud del PSOE respecto a Obama hay las mismas dosis de manipulación como de desconocimiento. No me había enterado del giro derechista de Zapatero y Pepiño.

Entre Obama y McCain se han gastado, en un momento de profunda crisis, más de mil millones de dólares. Esta campaña electoral ha sido la más cara de la historia. El “rojo” de Obama es el que más dólares ha conseguido. Y no ha sido sólo dinero recaudado por Internet. Como siempre, los lobbys de las armas, el petróleo, la industria farmacéutica, los judío, etc. han aportado su dinero para recuperarlo en decisiones políticas. Hay que recordar que las elecciones son en Estados Unidos de América, donde los electores eligen entre la derecha social y la derecha liberal.

El PSOE intenta convencer a la ciudadanía de que es el equivalente al Partido Demócrata. Todos sabemos que los Congresos del PSOE se inician, como lo hacen los del Partido Demócrata, con el rezo de una oración y con la interpretación del himno de la nación. Obviamente Obama, al igual que hizo Zapatero, hará una regularización masiva y repartirá la “green card” a todos los inmigrantes ilegales. El PSOE, con las elecciones de EE.UU., está haciendo el ridículo tanto como cuando mendiga un pase para la cumbre del 15 de noviembre. Ahora bien, el momento más brillante de todo el proceso electoral ha sido protagonizado por Pepiño Blanco. Queda para la posteridad su frase: “No confesé antes mi simpatía por Obama para no interferir en el proceso de elección en Norteamérica”. Aquí, para ponerse a la altura de la frase y de lo que significa, hay que citar al torero y decir aquello de “en dos palabras: im presionante”. Una buena recomendación para Don José es que se lo haga mirar por un psicólogo.

Hoy sabremos quién ha ganado, Obama o McCain. A mí me da igual. Seguiré envidiando el espíritu nacional que, gane quien gane, permanecerá en el pueblo de los United States of America.

Román Cendoya

Empresario y periodista

ROMÁN CENDOYA es empresario, periodista y colaborador como analista político en distintos medios de comunicación

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