La aeronave se estrelló contra un avión de la guardia costera en la que viajaban seis personas. Cinco de ellas han muerto como consecuencia de la colisión.
Un avión de Japan Airlines, con 379 personas a bordo, aterrizó en llamas este martes en una de las pistas del aeropuerto Haneda de Tokio al impactar contra un avión de pequeñas dimensiones de la guardia costera japonesa en la que viajaban 6 personas, cinco de ellas fallecidas en el siniestro.
La tripulación del vuelo JAL516 / JL516 procedente de Chitose logró evacuar con éxito a todos los pasajeros.
De acuerdo con los vídeos publicados en redes sociales, el avión se incendió en el momento de aterrizar. El incendio se declaró en la parte trasera de la aeronave, aunque las llamas consumieron el resto del avión en cuestión de minutos.
El avión chocó con una pequeña aeronave de la guardia costera con seis personas a bordo. Uno de los ocupantes logró escapar, aunque su estado es muy grave. Las autoridades japonesas han informado de que los otros cinco ocupantes han muerto.
El avión de la guardia costera no tenía permiso para entrar en pista, según comunicaciones de control de vuelo publicadas por el Ministerio de Transporte nipón. "En la transcripción de las comunicaciones no había nada que pueda considerarse como un permiso para entrar en la pista", dijo Toshiyuki Onuma, subdirector general de la Oficina de Aviación Civil del Ministerio de Transporte, en declaraciones recogidas por la agencia local Kyodo.
El capitán de la nave de los guardacostas, el único superviviente de los seis tripulantes que se encontraban en la misma, dijo sin embargo, que contaba con permiso de entrar en la pista y en otras declaraciones, habría indicado que tenía permiso para despegar. En los registros de comunicación entre los controladores aéreos y la compañía que operaba el vuelo comercial, Japan Airlines (JAL), tampoco había ninguna indicación sobre retrasar el aterrizaje, por lo que expertos apuntan a que es posible que ambas partes desconocieran la presencia de otra nave en la pista.
Según detalló la cadena estatal NHK, el piloto de JAL dijo a su compañía que no pudo ver ningún avión mientras que se aproximaba a la pista y que había recibido el permiso de los controladores para aterrizar.