Acaba de comenzar la legislatura y la nueva ministra de Sanidad ya ha confirmado que su nombramiento sólo obedece a su fanatismo comunista desplegado en la Asamblea de Madrid con una oposición beligerante e insultante contra Díaz Ayuso. Es el único “mérito” que ha necesitado para formar parte del Gobierno. Y sigue a la gresca con la presidenta de la Comunidad desde que ocupa su despacho ministerial. Parece ser su único argumento político.
A pesar de que en 2019 criticó el uso de mascarillas por “inútil”, ahora impone su obligatoriedad en los centros sanitarios, sin tener en cuenta el rechazo casi unánime de las Comunidades. Convocó una reunión entre los Consejeros de Sanidad que se negaron a apoyar la medida. Sin embargo, ha decidido imponer su criterio. Además, tuvo la “ocurrencia” de proponer “las bajas responsables” de los trabajadores sin necesidad de que fueran avaladas por la Seguridad Social. La CEOE ha mostrado su preocupación por la medida, pues los empresarios ni fueron consultados; se enteraron por los medios de comunicación. Mónica García ha tardado poco en imponer su comunismo totalitario y antidemocrático.
También Yolanda Díaz ha demostrado su talante en la tramitación de la subida del SMI. Sin negociar siquiera con los empresarios, ha anunciado un incremento del 4 por ciento. Y ante el rechazo de la CEOE a la medida, ha amenazado con incrementar aún más el salario mínimo, como respuesta a la negativa empresarial. Ése es su único argumento, tan infantil como totalitario. No se trata, pues, de favorecer a los trabajadores “más vulnerables”. Se trata sólo de amenazar a la CEOE por no acatar la decisión unilateral del Ministerio de Trabajo. De nuevo, un gesto del más puro comunismo totalitario.
El tándem Yolanda Díaz y Mónica García se han estrenado en la legislatura con decisiones delirantes y con reacciones chulescas. El cacareado diálogo social sólo sirve si respalda las decisiones unilaterales del Ministerio de Trabajo. Y las opiniones de las Comunidades Autónomas sobre Sanidad nada valen si no respaldan los criterios del Ministerio. Así actúan la ministra de Trabajo y la de Sanidad. Así aplican el dogmatismo comunista y antidemocrático de siempre.