El equipo de Chus Mateo se impone al valenciano por 96-86 en su segundo encuentro como local decidido en el tiempo extra. WiZink.
El líder suma y sigue. De nuevo con máxima emoción en su feudo, el Real Madrid se ha impuesto este jueves al Valencia por 96-86 para continuar una jornada más como primero destacado de la Euroliga.
Liderado por el tridente Edy Tavares - Facundo Campazzo - Sergio Llull, el conjunto de Chus Mateo sumó su cuarto triunfo consecutivo, el octavo seguido ante el de Álex Mumbrú comandado por la pareja Brandon Davies - Chris Jones.
Un serio Valencia se impone en el primer tiempo
11 días después, ambos equipos se volvían a ver las caras en el WiZink Center con dinámicas diferentes: el local llegaba tras encadenar tres victorias seguidas, entre ellas la histórica ante el Anadolu Efes hace seis días, y el valenciano en un mal momento con tres derrotas consecutivas.
El inicio fue eléctrico y con poca aportación ofensiva al sumar 11 puntos entre sendas escuadras en los primeros cuatro minutos. El Valencia no lograba sacar provecho de sus opciones de tiro en la pintura blanca mientras que el Real Madrid no estaba acertado desde el perímetro (5-6 a falta de 5:35).
En un envite especial para Sergio Llull, al ser el primero en su casa como jugador que más veces ha vestido la elástica merengue, sus compañeros estaban cometiendo pérdidas y no eran capaces de asociarse con claridad en su juego posicional frente a un bloque 'taronja' liderado por Jones en el primer ecuador del choque, con cinco de los nueve puntos anotados.

El conjunto de Mumbrú elevó su renta al ser más efectivo en sus aproximaciones. Junto a Jones, Anderson era un peligro ofensivo de un Madrid irregular, más desacertado, sin engranar su juego combinativo interior y que llegaba tarde para tapar los tiros exteriores de su contrincante. Con Llull en el nuevo parqué estrenado esta noche, el Valencia dobló su ventaja aprovechando la extraña imprecisión madrileña.
En la recta final del primer cuarto, Brandon Davies, exjugador del Barça, afianzó su poderío exterior con su segundo triple encestado en dos tentativas, tres de tres en tiros de campo, replicado por el primero de un histórico Llull para recortar distancias a ocho puntos (16-24).
La defensa zonal del Valencia estaba causando serios problemas al ataque del Madrid, que evidenciaba incomodidad ante la solidaridad defensiva de su rival. El 16-28 logrado con un parcial de salida de 0-4 causó los primeros ánimos del WiZInk al ver que su equipo estaba siendo superado en sendas zonas.
El actual campeón continental mejoró a partir del tercer minuto cuando el duelo entró en un tramo de ida y vuelta en el que destacó N'Diaye en el club local por el ataque coral del valenciano que se fue al primer tiempo muerto del segundo tiempo mandando por 11 puntos (23-34).
Antes del segundo parón, el Madrid recortó distancias por su mejora defensiva al adelantar su línea y su claridad en ataque, en especial en el poste bajo. En ese lugar se encontraba a un Tavares desacertado al errar canastas relativamente fáciles. El segundo tiempo muerto benefició al conjunto merengue, cada vez más cerca de la igualada en un cuarto cuya defensa mejoró de forma considerable.
En los últimos 71 segundos del primer periodo, los de Chus Mateo no pudieron reducir su desventaja a pesar de encontrar con más continuidad a Tavares (35-40) en una primera mitad igualada en el porcentaje de tiros de dos acertados, mejor el valencianista en el exterior y en el tiro libre y superior el Real Madrid en el rebote.
El Madrid remonta en un desenlace agónico
El partido tardó en reanudarse al no estar coordinados los tiempos de las dos canastas. Solucionado este asunto, el Madrid impuso su ritmo en los primeros compases. Al Valencia le costaba penetrar en la zona local en sus primeras aproximaciones y el conjunto blanco fue más dinámico y vertical en su juego colectivo.
El equipo de Chus Mateo estaba haciendo daño desde el exterior. Concretamente, desde el lado izquierdo con dos triples consecutivos de Campazzo y Causeur. En un tramo de dominio local, Musa puso de nuevo por delante al vigente campeón con cinco puntos consecutivos contestados de manera inmediata por un mate de Anderson que celebró ante Tavares (46-45 a falta de 4:32).
Una acción entre Yabusele e Inglis fue revisada por el colegiado al entender falta del francés sobre su compatriota en su bandeja. Una jugada que provocó el enfado del WiZink y que finalmente subió al marcador. El ala-pívot prolongó su aportación con un triple abierto replicado por otro de Jovic en una segunda mitad disputada.
Campazzo, como director y anotador sumando cinco puntos seguidos, lideró a un Madrid con más presencia ofensiva frente al conjunto de Mumbrú ineficaz y sin ideas al no encontrar a sus interiores en la pintura blanca que le hizo estar tres puntos por debajo de cara al último parcial (58-55).
El bloque naranja fue comandado por Davies en los primeros minutos del último cuarto. El estadounidense se imponía en el poste alto. El Madrid respondía desde el exterior al tener dificultades para sus penetraciones. A su atasco interior se sumó dos ataques errados castigados por dos canastas de Puerto que causaron el tiempo muerto de Mateo.
A cuatro de diferencia, el Madrid inició su conato de remontada impulsado por el triple de Sergio Rodríguez. Una acción continuada por un sólido Valencia capitaneado claramente por un Davies que estaba teniendo una tremenda batalla con Tavares. Una disputa extendida a sendos equipos que subieron su intensidad en las pugnas por la pelota.
Hezonja apareció cuando más lo necesitaba su equipo. Su 3+1 enchufó al feudo blanco para situarse a dos de la prórroga. El choque subió de ritmo e intensidad dado el apretado marcador que se niveló gracias a la dupla Llull-Tavares. Mumbrú pidió tiempo muerto para ajustar su defensa (70-70 a falta de 3:22).
La recta final fue un duelo entre el Madrid de Tavares ante el Valencia de Davies y Jones. Al interior local se sumó la vieja guardia: Rodríguez y Llull, este último con una 'mandarina' marca de la casa que colocó al elenco madrileño mandando en el marcador a falta de 88 segundos.
Tras el tiempo muerto visitante, el electrónico se apretó al ganar por un punto el vigente campeón con cuatro segundos por disputarse. Hezonja cumplió con su labor desde el tiro libre para elevar a tres la renta madrileña. Los de Mumbrú tenían tres segundos para forzar la prórroga. Cometido que consiguió gracias a un canastón de Harper.
En los cinco minutos extra, el Real Madrid comenzó golpeando bajo la batuta de Llull. El jugador con más partidos de la historia madrileña lideraba la ofensiva sumando cinco puntos contra un Valencia que seguia fiando su ataque a la calidad de Davies. El pívot perdió acierto en sus tiros que aprovechó el bloque merengue para ampliar a cinco su ventaja a falta de 68 segundos. Para este tiempo restante, Mumbrú se quedó sin él al ser expulsado por cometer cinco faltas personales. El club ché careció de efectividad exterior que le penalizó para soñar con una segunda prórroga.
Ficha técnica
96 - Real Madrid (16+19+23+24+14): Campazzo (19), Causeur (3), Musa (13), Yabusele (7), Tavares (18) -equipo inicial-, Alocén (-), Hezonja (10), Abalde (3), Llull (16), Ndiaye (2), Sergio Rodríguez (5).
86 - Valencia Basket (24+16+15+27+4): Jones (17), Reuvers (2), Anderson (9), Harper (8), Touré (-) -cinco titular-, Puerto (6), Davies (19), Pradilla (6), Inglis (8), Jovic (11).
Árbitros: Robert Lottermoser (Alemania), Milos Koljensic (Montenegro) y Uros Nikolic (Serbia).
Incidencias: partido de la jornada 21 de la Euroliga disputado en el WiZink Center ante 8.264 espectadores. En la previa se entregó a Segio Llull una camiseta del equipo con el dorsal 1.047 a la espalda como reconocimiento a la cifra de partidos que lleva con el club, la cual le convierte en el que más encuentros ha jugado en la historia de la entidad.