
George W. Bush, aún presidente de Estados Unidos hasta que se formalice la toma de posesión del demócrata Barack Obama, compareció este miércoles en la Casa Blanca, después de que durante la joranda electoral no se dejara ver. "Todos los estadounidenses pueden estar orgullosos de cómo las elecciones de la pasada noche han hecho Historia", dijo Bush, quien no ha dudado en destacar el aluvión de votantes que se echaron a la calle para ejercer su derecho, lo que, según el mandatario norteamericano, demuestra "la vitalidad del país".
Asimismo, Bush reconoció la victoria de Barack Obama. De su elección, ha dicho que significa un momento grato para quienes han peleado por los derechos civiles. "Muchos pensaron que no vivirían para ver este día" en el que las barreras raciales han quedado superadas, declaró. Sin embargo, afirmó que algunas cosas no van a cambiar, como el interés por garantizar "la seguridad de los ciudadanos".
Para terminar, Bush dijo que él y su mujer, Laura, volverán a casa "con la gratitud y el honor por haber servido a nuestro país".