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Novela

Jon Fosse: Melancolía

lunes 05 de febrero de 2024, 00:05h
Jon Fosse : Melancolía

Traducción de Ana Sofía Pascual Pape. Random House. Barcelona, 2024. 376 páginas. 21,90 €. Libro electrónico: 9,99 €. Nos llega una magistral novela del Premio Nobel 2023, donde el autor noruego recrea la figura de un personaje real, su compatriota el pintor Lars Hertervig.

Por Carmen R. Santos

Lars Hertervig (Borgøy, Tysvær, 1830- Stavanger, 1902) fue un destacado pintor noruego del siglo XIX, autor de una obra tan singular como atractiva, con sus paisajes visionarios y sombríos, donde prácticamente no aparece la figura humana, que nos recuerdan la producción del pintor romántico alemán Caspar David Friedrich (1741-1840), y la del también germano Andreas Achenbach (1815-1910), así como las de sus compatriotas August Cappelen (1827-1857) y Hans Gude (1825-1903). Alumno de este último -quien a su vez lo fue de Achenbach- en la Academia de Arte de Düsseldorf, la pintura de Lars Hertervig intensifica el lado melancólico y taciturno del paisajismo -aunque sin olvidar una aspiración a la luz-, influido probablemente por la enfermedad que le acechaba y que finalmente le atrapó, convirtiéndole en una figura que nos remite a la compleja y fascinante asunto del nexo entre locura y creación.

Lars Hertervig padeció una galopante esquizofrenia que le llevó al internamiento en un hospital psiquiátrico en Oslo, sin conseguir liberarse de su devastadora dolencia. Cercado por los problemas económicos, que llegaron a impedirle contar con el material necesario para pintar, murió en la miseria y sus cuadros no se valoraron como merecen hasta una exposición en Cristianía en 1914. El pasado año, en el madrileño Museo Lázaro Galdiano, se pudo ver la interesante muestra Tres grandes visionarios románticos, dedicada a Peder Blake, Lars Hertervig y el español Eugenio Lucas Velázquez.

No es extraño que un personaje como Lars Hertervig atrajera la atención de Jon Fosse (Haugesund, Noruega, 1958). El Premio Nobel de Literatura 2023 nos brinda en Melancolía, originalmente publicada en 1995 y 1996 en dos volúmenes, y que ahora Random House recupera en uno solo, un soberbio acercamiento a su compatriota pintor. No es una biografía –si bien recoge algunos de los pocos episodios que se conocen de su vida-, sino la exploración de su intimidad, de sus angustias, de su alma tortuosa y torturada, que Fosse nos sirve mediante su característico estilo -sin apenas el empleo de puntos y aparte-, cargado de intensidad.

El volumen se divide en Melancolía I y Melancolía II. En el primero, la voz narradora es, en primera persona, la del propio Lars Hertervig y sobre todo nos sumerge en su obsesión por Helene Winckelman, la hija de su casera, y en sus grandes dudas en torno a sus cualidades como pintor. Es consciente de su valía, pero a la vez vacila y le atormenta la opinión de los demás, en especial la de su profesor Hans Gude. También nos relata cómo le fuerzan a salir de la casa donde vive, sus desesperados intentos por volver para reencontrarse con su amada Helene, su deambular por la ciudad, las burlas que recibe, su estancia en el sanatorio psiquiátrico: “Me encuentro en el sanatorio de Gaustad, me he vuelto loco y tengo que curarme, ponerme bien”.

Esta parte, la más extensa, arranca así:Düsseldorf, por la tarde, otoño de 1853: estoy echado en la cama, vestido con mi traje de terciopelo lila, mi fino y elegante traje, y no quiero ver a Hans Gude. No quiero escuchar a Hans Gude decir que no le gusta el cuadro que estoy pintando. Solo quiero quedarme en la cama. Hoy no tengo fuerzas para ver a Hans Gude. Porque ¿y si a Hans Gude no le gusta el cuadro que estoy pintando y le parece que es penosamente malo, y si le parece que no sirvo para pintar? ¿Y si Hans Gude se pasa su delgada mano por la barba y me mira duramente, con sus rasgados ojos, y me dice que no sé pintar, que no tengo nada que hacer en la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf, nada que hacer, ya puestos, en ninguna academia de bellas artes? ¿Y si Hans Gude me dice que nunca llegaré a ser pintor? No puedo permitir que Hans Gude me diga eso. Tengo que quedarme en la cama, porque hoy Hans Gude visitará nuestro estudio, visitará el secadero de la buhardilla, donde dibujamos y pintamos dispuestos en hileras, se desplazará de cuadro en cuadro y dirá lo que le parece cada uno de los cuadros, también examinará el mío y lo valorará. No quiero ver a Hans Gude. Porque yo sé pintar. Y Gude sabe pintar”.

En este apartado, se incluye también un segundo pasaje, en tercera persona, y cambiamos de época a “Asane, tarde, finales de otoño de 1991”. El protagonista es aquí Vidme, un escritor seducido por un cuadro de Hertervig, que se propone elaborar un libro sobre el artista, pero deberá enfrentarse, igual que Hertervig, a sus propias inseguridades. Finalmente, en Melancolía II, igualmente en tercera persona, se nos sitúa en “Stanvager, principios de otoño de 1902”. Conocemos a la familia de Hertervig, sobre todo a su hermana Oline y sus contradictorios sentimientos hacia él y su obra: “Ese hermano suyo tan sorprendente que, por lo visto, hubiera podido llegar a ser un gran pintor, y es cierto que pintó los cuadros más bellos, pero al final se le fue la cabeza” [...]. ¿ Y pensar que él, que había pintado unos cuadros bellísimos, fuera a acabar pintando tales mamarrachos! ¡Qué tristeza! Pero así fueron las cosas, y no vale la pena negar un caso como aquel, no, las cosas son así, no hay más, son así, así, así es, piensa Oline”. Con la base de su novela, Jon Fosse escribió el libreto de Hertervig, una ópera, con música del compositor austriaco Georg Friedrich Haas, que subió a escena en 2008 en la Ópera de París.

Jon Fosse, en Melancolía, construye en Lars Hertervig un magnífico personaje, quizá mucho más auténtico y más perturbador e inquietante que el real. Se nos plantea el enigma de la creación, el goce y el tormento que vive el artista, en cualquier disciplina creadora, que sin duda siente el propio Fosse. Y no le va a la zaga el personaje del escritor Vidme, en cuya historia asoma también la cuestión religiosa, una particular búsqueda de Dios –presente en general en la cosmovisión de Fosse-, en su encuentro con la joven pastora Maria.

Por fortuna, la concesión del Nobel ha traído a primera línea al extraordinario autor que es Jon Fosse y podemos disfrutar de su obra. Antes del Nobel, De Conatus había publicado la monumental Septología, formada por tres novelas: El otro nombre, Yo es otro y Un nuevo nombre, en varios volúmenes, y Trilogía, y ha lanzado una edición de Septología en un solo tomo. Coincidiendo con la adjudicación del alto galardón, apareció Mañana y tarde (Nórdica /De Conatus). Y Sexto Piso ha comenzado a poner al alcance de los lectores españoles su Poesía completa.

Por su parte, Randon House ha publicado esta Melancolía y Blancura, y anuncia Ales junto a la hoguera, y Escenas de una infancia. Que siga el festín de gran literatura con Jon Fosse.

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