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DESDE ULTRAMAR

Año del Dragón, un Feis veinteañero y el timo del Estadio Azteca

Marcos Marín Amezcua
jueves 08 de febrero de 2024, 18:13h

Tres temas estupendos para esta semana. Pasen y lean. Que la Magdalena no está para tafetanes, ya lo sabemos y aunque los arcanos orientales nos advierten la llegada del año nuevo chino correspondiente al dragón de madera que trae aparejado autoridad, prosperidad y buena fortuna, auguran los videntes y chamanes que lo describen y cosa que nos entusiasma, sabemos que no abundan las buenas noticias ni de dónde esperarlas ni a dónde voltear, así que bienvenido convendrá usted conmigo, apreciable lector en ambas orillas del Atlántico… y del Pacífico.

Y entre una cosa y otra nos enteramos que el Facebook, el Feis para más señas, cumplió veinte años. Casi nada. Parece que fue ayer cuando el “caralibro” irrumpió en nuestras vidas. Sigue siendo la red social más solicitada y, hasta ahora, por ende, la más popular, pese a la mala prensa que la acompaña, pese a sus broncas legales no menores, pese, a que otras redes presuman de agilidad y actualizado formato y aplicaciones, pese a que haya quien me diga que ya no se usa, contrastando ese dicho con los informes de la propia Meta advirtiéndonos que ha crecido un 3% más en 2023, sumando ya 3030 millones de usuarios y un valor en ganancias solo en el último trimestre del año anterior ascendiendo a 14 mil millones de dólares. Por mí, que reciba una enhorabuena.

Sí, no le negaré que fui escéptico, inscribiéndome a tal hasta 2008 y tardé como un año en sacarle más provecho. Ha sido una gran herramienta, permitiéndome contactar a muchas personas conocidas a lo largo de mi vida. Están quienes quieren. De familiares a exalumnos, siendo un espacio sobradamente rico en aportes, divertimento, noticias y difusión de datos relevantes en general. No está libre de polémica y el mío ha pasado por unos años de depuración necesaria. Quien se marcha sin despedirse sabrá que es una resta exigua. Me deja más satisfacciones que enfados y habré sacado a unos 2 mil contactos. Conservo poco más de 3 mil, gente que aporta y quiera hacerlo. Yo estoy encantado de tener su querida presencia. Quienes no siguen es por nulo aporte o no supieron estar a la altura. Lástima por ellos, quedándoles grande la inmensa oportunidad de estar en mi exclusivo muro. En el plano político, el atrabancado sexenio mexicano actual permitió depurar sin contemplaciones. Quien carezca de la inteligencia para aportar o pone en mi muro lo que no vocifera en el propio, queda fuera sin miramientos. Ganado.

¿Sabe? no podemos negar que es una maravilla que la tecnología nos acerca. Eso es lo trascendente. El mensaje puntual, certero, dando al clavo en la diana y al centro, va de la mano. Aproximarnos a ideas, sitios, personas es su esencia y su impacto, perdura. Decir que “si no estas en FB, no existes”, no hay que verlo ni de lejos como una declaración de nulificar la humanidad de nadie. Por el contrario, juega un rol que nos catapulta a una omnipresencia que, mas que solo reservada a la divinidad, bien utilizada es enriquecedora y puede serlo para todos. FB reclama que haya interacción, frecuentes mensajes de ida y vuelta, explora las afinidades, celebra el acercamiento virtual, sobre todo, cuando las condiciones geográficas lo impiden. Buscarle tres pies al gato resulta más ocioso de lo que nos imaginamos. A mí el asunto de la polémica privacidad me tiene sin cuidado. Uno modula lo que escribe, pondera lo que publica y se deja de monsergas, pues si no quieres que nadie se entere, te abstienes de colgar algo en el Feis. Resulta ser tan sencillo.

¿Usted tiene su cuenta de FB? ¿aún no? anímese, puede ser divertido. Y si se cansa, se marcha y todos tan contentos. Yo echo de menos algunas opiniones interesantes, a gente estupenda que aportaba mucho. Decidieron cerrar su FB. ¿Qué el FB nos espía? Pues mire, yo a veces mando saludos a los espías. Que en su informe pongan que soy muy educado me paga mucho y me divierte más. Son tan discretos que no me dan molestias. Solo resta decir que son 20 años del FB y parece que fue ayer. Tener contactos en los 5 continentes es una experiencia que no cambio por nada. Su mirada del mundo me sublima por diversa.

Es preciso recordar una regla de oro: si uno deja de interactuar con alguien, no se borra, sino que solo dejaremos de aparecer mutuamente en nuestros muros y trayectorias. Así de sencillo. De manera tal, que procure mantener contacto con los más. Los pésames y las felicitaciones más entrañables, la novedad de un suceso que corre veloz por las redes o la oportunidad de ayudar a alguien conectándole en un desastre como el terremoto del 17 o consiguiéndole un empleo, son para tenerlos presentes y me congratula haberlo vivido.

Pero el timo del siglo, una verdadera tomadura de pelo es asignar al Estadio Azteca la sede inaugural del Mundial tripartita de 2026, creyendo que se restauraría. Que sí, que es la catedral del fútbol coinciden Gianni Infantino y Emilio Azcárraga Jean, el actual dueño, diciendo el titular de FIFA que huele a fútbol. Los críticos dicen que apesta a baños sucios que parecieran no atendidos desde que se construyeran en 1966. Es un estadio impresentable. Avejentado y sobreexplotado, ha pasado de barajar un supuesto ambicioso proyecto remodelador acorde con el sueño por presenciar el partido inaugural entre las migajas entregadas a México –así sea calificado como el peor inmueble mundialista por su descuido y vetusto funcionamiento, carente de todas las modernidades y los equipamientos de los estadios europeos de vanguardia que envidia despierta ver su actualización frente a un Azteca carcomido– a mediocres y atropelladas chapucitas para invertirle lo menos y ganar lo más merced a sus voraces dueños. NFL, finales y finalitas, torneos burdillos,….no hay forma de que el césped reverdezca y la urgente cirugía mayor le llegue, pues no deja de utilizarse. Su tardío cierre este verano anticipa escasos arreglos.

Repasando notas periodísticas del último sexenio desde que se anunciara el Mundial 2026 compartido con Canadá y Estados Unidos, los ambiciosos planes de eficientar vialidades sin dotar al recinto de estación directa de la red del metro –como en todo estadio moderno y funcional– la oposición vecinal hasta el moño del Azteca y sus abusos por el caos que genera y el desorden que conlleva su existencia para ellos, el escaso apoyo gubernamental –el Mundial es negocio privado– y sin las faraónicas obras que se llegaron a plantear, que, bien que mal, prometían entregar un espacio lucidor y competitivo de “aquí te espero” y que no lo es hoy, ya no lo es y desde hace mucho –con su afición tragando lo que le pongan enfrente, porque de eso va el negocio más jugoso– se quedó en agua de borrajas y mediocres medidas reparadoras, pasando a ser una simple remodelación de remiendos vacuos que descarta reparaciones externas, apenas de reacomodos, limitándose a numerar asientos y limpiar gradas. Decepcionante, sin duda. Qué tristeza ver en qué termina un sueño que, eso sí, la prensa afín a Televisa y a Azcárraga, no se cansa de decirnos que será grandiosa la pintada de medio pelo que prometen darle según gastándose entre 80 y 150 millones de dólares –nadie tiene pajolera idea del monto real– mientras la voracidad ataca los palcos quitándolos a sus titulares y entregárselos a FIFA. Y, en medio, una nula referencia al bienestar resultante del usuario, a la dignidad del asistente, de atención a la afición, a la que nadie alude, pues se limitan a decir que el estadio responderá a lo que dice FIFA o la NFL. Brilla el negocio y nada más. Resultan peripatéticos dueños y prensa afín. Y la afición, tragando. Al tiempo.

Eso sí, cambiándole el nombre –otra burrada, ya lo hicieron una vez nombrándolo Guillermo Cañedo de la Bárcena y fue un rotundo fracaso– y buscando patrocinios, porque aseguran sus dueños que no tienen recursos para remodelarlo. ¡Vaya sinvergüenzas! ¡Lo que no tienen en llenadera y progenitora! si algo ha recaudado miles de millones en este país es el Estadio Azteca. Es vergonzoso que no tengan fondos para remodelarlo, cuando les urgía que lo asignaran para el partido inaugural, llenándoseles la boca cacareando que será tres veces mundialista. La remozada que prometen y que se quedará en eso o en una simple chaineada (voz mexicana que significa por encimita, mediocre, muy por debajo de lo de requerido) solo evidencia la mediocridad del fútbol mexicano y de sus dueños; uno que perdió todos los ciclos mundialistas, todas las clasificaciones a torneos y todos los grandes campeonatos, metido más en el negocio de vender playeras y apostar al dinero rápido. Para tanta mediocridad, mejor no haber buscado ser sede de nada. Es una vergüenza total el panorama que luce un país que desaprovecha ser sede para dignificar con plan de largo aliento a su fútbol por una vez en su vida. Es deporte de ganadores y no el deplorable espectáculo que muestra en México. Pero ahí su afición que se queda tan oronda y tan aplaudidora. Eso merece. Y ¡ojo! FIFA calificó del más grande partido de la historia a la final, no al inaugural. Todo tiene sentido y peor para el Azteca. ¿Ganar el Mundial? No ha faltado el mediocre que rozna diciendo: nadie está pensando en ganarlo. Están hechos.

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