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Santander vivió una fiesta

Mala jornada para los equipos españoles en la Copa de la UEFA

jueves 06 de noviembre de 2008, 22:43h
El Racing empató ante el Schalke 04 en un buen partido de los españoles, que encararon con un gol de Tchité al que dio respuesta pronto Engelaar, sumando su primer punto de esta fase de la Copa de la UEFA, aunque hizo méritos suficientes para haber obtenido los tres.

Juan Ramón López Muñiz, técnico del Racing de Santander, por primera vez en la temporada, repitió alineación y así premió a los jugadores que derrotaron el pasado sabado al Valencia en Mestalla, con un planteamiento netamente ofensivo al alinear a tres delanteros naturales, Pereira, Tchité y Pedro Munitis, al que escoró a la banda derecha. Aunque el campo no se llenó ante la visita del potente Schalke 04, se registró una buena entrada para tratar de dar alas a un conjunto cántabro que, tras caer en la primera jornada en campo del Twente holandés, necesitaba cosechar un resultado positivos frente a los alemanes, para mantener sus opciones de pasar a la siguiente ronda.

Cuando apenas se habían jugado tres minutos, el Racing dispuso de una clara ocasión en una jugada iniciada por Lacen, con pase a Pereira, cuyo disparo raso fue desviado a córner por el meta alemán. No obstante, el Schalke, pese a jugar con un ritmo más cansino, también rondó el área de Toño con sensación de peligro, como en el disparo lejano de Engelaar, que despejó en corto Toño, dando una segunda opción a Kuranyi, que cruzó en exceso.

A base de tocar y tocar el balón asegurando los pases el Schalke fue de menos a más y redujo la posesión de los españoles, que antes del descanso aún pudieron adelantarse en el marcador con una llegada por la banda derecha, con pase al punto de penalti, donde Bordon, al intentar despejar, a punto estuvo de marcar en propia puerta, pero Neuer lo evitó con un alarde de reflejos.

Tras el descanso el Racing volvió a salir muy agresivo y el Schalke contemplativo, lo que no fue óbice para que fuera el equipo el alemán el que primero creó peligro al aprovechar un error de Lacen, en campo propio, que habilitó a Engelaar para asistir a Rakitic, que desde la frontal del área puso en apuros a Toño, con una disparo duro y raso. El buen trabajo ofensivo del Racing acabó dando fruto en un pase medido de Munitis, desde la banda derecha, que controló Pereira en área pequeña, para ceder a Tchité, que batió a Neuer adelantándose a su marcador.

Poco le duró la alegría al Racing, porque apenas cuatro minutos después, Farfan centró a Engelaar, que ajustó sorprendió a Toño con un derechazo que entró ajustado a la base del poste izquierdo. El gol alemán no amilanó al Racing, que siguió dominando y buscando la victoria volcando el juego a las bandas.

La crisis sigue isntalada en "Heliópolis"
El Sevilla FC, en un mal partido en todas las líneas, traslada su crisis a Europa y enlaza cuatro partidos consecutivos con derrotas -dos en la Liga, uno en la Copa del Rey y otro en la Copa de la UEFA-, ya que en Lieja el Standard fue superior y se llevó el triunfo por 1-0.

El conjunto hispalense, que inició el torneo continental con una victoria como local ante el Stuttgart (2-0), ahora ve cómo se complica el grupo, donde el conjunto alemán, el belga y el Sampdoria italiano se igualan en la tabla con tres puntos, mientras que queda descolgado el Partizán de Belgrado, con cero. Se había planteado el partido en Lieja como el más importante de lo que va de temporada para los locales, pues el vigente campeón de la liga belga iniciaba su andadura en la fase de grupos de este torneo y porque, además, recibía a uno de los favoritos para pasar como primero a los dieciseisavos de final.

El equipo que entrena el rumano Laszio Boloni, que ha estado muy cerca de entrar esta campaña en la Liga de Campeones -quedó apeado en la prórroga de la previa ante el Liverpool inglés- se contagió rápidamente del gran ambiente de las gradas y se hizo con el mando del partido, ya que fue el que, con una fuerte presión, movió mejor el balón y lo intentó por las bandas.

La formación española, ante el despliegue del rival, reculó demasiado y siempre estuvo a merced de lo que hicieran los belgas, porque en las contadas veces que tuvo el balón no lo movió con claridad, lo perdió rápido y no logró llevarlo con peligro ante el meta ecuatoriano Aragón Espinoza.

El premio al mejor juego del Standard tuvo su premio en el minuto 38, cuando el congolés Dieudonné Mbokani se aprovechó de una nueva pérdida sevillista para recibir un balón ante Andrés Palop y batir con facilidad al meta valenciano.

Ese resultado fue lo mejor que le pudo pasar al Sevilla en la primera parte, porque Axel Witsel y el brasileño Igor De Carmargo estuvieron muy cerca de marcar ante un rival totalmente desplomado. Mucho tuvo que decirle a los suyos Manolo Jiménez en los vestuarios y la verdad es que en la segunda parte el Sevilla ganó metros y tuvo más tiempo el balón.

El técnico sevillista le dio entrada a Tom De Mul a la hora de juego en sustitución de un desaparecido marfileño Ndri Romaric, con la idea de que el belga se justificara ante sus compatriotas y le diera más profundidad al conjunto español.

En los últimos minutos entró al terreno el canterano Fernando, único delantero en el banquillo por las numerosas bajas en la primera plantilla sevillista, para agotar las posibilidades atacantes, pero el Standard supo en esta fase controlar bien en la defensa para que se llegara a la conclusión sin demasiados agobios y con el 1-0 que le da sus primeros tres puntos.

Los "chés" dejan volar los tres puntos de Mestalla
Un Valencia sin ideas, que tuvo el balón pero no supo crear ocasiones de gol, cedió un empate (1-1) ante el Copenhague, un equipo danés discreto y con pocos recursos, que fue capaz de amargar el debut del equipo valenciano en la actual edición de la Copa de la UEFA.

Fue un partido de baja calidad, en el que al Valencia le faltó consistencia y en el que los argumentos del rival fueron mínimos, lo que unido al escaso ambiente de fútbol por la falta de público en Mestalla, convirtió al encuentro en un espectáculo muy deslucido.

El Valencia inició el partido con intensidad y superioridad ante un rival bien posicionado en el campo pero que apuntaba muchas carencias, sobre todo a la hora de sacar el balón, con pocos más recursos que el envío largo de su guardameta.

Este dominio local duró hasta que Edu envió un cabezazo al larguero (m.14). Tras esa acción, los atacantes brasileños del equipo danés Ailton y, sobre todo, Santín, encontraron espacios y condujeron un par de contragolpes con mucho peligro que bien pudieron acabar en gol.

No fue así más por las propias limitaciones de los jugadores del Copenhague que por la concentración de la retaguardia valencianista, que atravesó una "pájara" considerable en el tramo central del primer tiempo.

El Valencia se mostró tras el descanso más ofensivo, pero también más nervioso, precipitado cuando necesitaba calma y pausado cuando hacía falta meter ritmo a la jugada.

La entrada de Mata permitió que el Valencia metiera una velocidad más en su juego y pronto llegó el 1-0, que debió haber marcado Edu, quien remató solo ante el meta danés. Morientes no perdonó en el rechace.

Tras el tanto, el Valencia no se serenó y el Copenhague encontró el camino para acercarse a la meta local al contragolpe. Gracias a ello dispuso de alguna tímida opción de gol ante la portería de Renan, en la que la falta de precisión de los atacantes visitantes salvó al equipo valenciano.

En una de ellas, en un saque de banda prolongado de cabeza por el central Antonsson, llegó el empate, marcado por Santin, el atacante más incisivo del equipo danés.

De ahí al final, no pasó nada y el Copenhague se marchó con un punto como consecuencia de los deméritos de un Valencia que estuvo muy por debajo de sus posibilidades.


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