El Gobierno balear del PP ha ordenado anular la certificación del gasto de las mascarillas fraudulentas compradas a la empresa vinculada al caso Koldo pagada con fondos Feder, algo que implicará que no se devuelva el importe ya cobrado a la Unión Europea, aunque sí se descontará de futuros pagos.
Así lo ha avanzado hoy el portavoz del Ejecutivo y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, quien ha indicado que el Govern aplica el protocolo de lucha contra el fraude y de acuerdo con la legislación europea. El expediente iniciado, ha señalado, se refiere, además de a los 3,7 millones que costaron las mascarillas, a 57.000 euros de transporte y a 150.000 euros de asistencia técnica.
"Hay riesgo de parálisis de futura financiación con fondos Feder", ha dicho Antoni Costa, al tiempo que ha criticado los "cambios de versiones" del portavoz del PSIB, Iago Negueruela, que primero decía que las mascarillas eran defectuosas y ahora sostiene que se podían utilizar.
Según el conseller, el 24 de abril de 2020 se hizo el pedido de mascarillas, que se pagaron poco después de su recepción. Sin embargo, tras solicitar el análisis de la partida a la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, el Ib-Salud recibió los resultados que constataban que las mascarillas eran defectuosas, por lo que se ordenó su retirada y almacenaje.
El 20 de noviembre de ese mismo año la Dirección General de Fondos Europeos verificó el pago y determinó que el gasto de 3,7 millones era elegible en su totalidad en el contexto de los Fondos Europeos. En el expediente estaba el albarán de recepción y la factura, pero no los resultados de los análisis, dice Costa, extremo que habría imposibilitado contemplar el gasto como elegible.
Más tarde, el 11 de diciembre, el Ib-Salud reclamó la financiación con Fondos Feder y la Dirección General seleccionó el pago y lo certificó el 20 de diciembre. Sin embargo, entre abril y junio de 2021, siguiendo el relato del conseller, técnicos de Fondos Europeos visitaron el almacén y constataron que las mascarillas existían, pero desconocían que eran defectuosas porque no contaban con los análisis de Trabajo.