El
Banco Central Europeo (BCE) ha cumplido con las expectativas y ha mantenido por cuarta vez consecutiva los
tipos de interés en el 4,5 %, su nivel más alto de 2001, pese a que la inflación continúa bajando en la eurozona.
El Consejo de Gobierno del organismo, que se ha reunido este jueves en Fráncfort, también ha decidido dejar sin cambios la facilidad de crédito -la que presta a los bancos a un día- en el 4,75 % y la facilidad de depósito -que remunera el exceso de reservas a un día- en el 4 %.
Sin embargo, el organismo emisor ha rebajado sus previsiones de inflación media para la eurozona al 2,3 % en 2024 y al 2 % en 2025, en tanto que la ha mantenido en el 1,9 % para 2026, una rebaja que situará la inflación el año que viene en línea con el objetivo de estabilidad de precios de la entidad.