www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Novela

Chuck Palahniuk: La invención del sonido

domingo 10 de marzo de 2024, 20:19h
Chuck Palahniuk: La invención del sonido

Random House. Barcelona, 2024. 220 páginas. 19,85 €. Libro electrónico: 9,49 €. Audiolibro: 18,44 €. El autor de “El club de la lucha” regresa con una impactante novela en la que brilla el más característico Palahniuk, a través, ahora, de la historia de Mitzi Avens, una ingeniera de sonido que participa en desentrañar la desaparición de una niña, a quien su padre busca incansablemente.

Por Aránzazu Miró

Escribir sobre Chuck Palahniuk peligra caer en tópicos. Su prolífica obra ha sido estudiada, diseccionada y comparada, de manera que no es fácil añadir nada nuevo. Desde El club de la lucha que le hizo famoso, aquí hemos leído otras como Pigmeo o El día del ajuste. Sin embargo, él sí sigue publicando novelas nuevas en las que mantiene el interés. Por supuesto, tiene su público. Como el cine de Quentin Tarantino que, aunque sea un tópico relacionarlo con la obra de Palahniuk, no me queda otra que hacerlo. Ambas obras son gore, truculentas y llenas de sangre, de barbitúricos, de sexo y de violencia. Pero ambas obras atraen y agradan. Tienen su público, generoso y amplio, aunque por supuesto también tengan sus detractores; o simplemente, quien no sea capaz de leerlos o verlos.

La invención del sonido cuenta con todos esos elementos. Esta última novela de Chuck Palahniuk es una fantasía –¿distópica?–. Cuenta con todos los ingredientes que ya hemos mencionado, pero a la vez es una disección de lo peor del género humano, situado además en el mundo norteamericano al que denostamos como el causante de todos los males. Eso, por supuesto, no es real, pero la novela es muy “americana”, muy peliculera, nunca mejor dicho, porque temáticamente se sitúa en el mundo de Hollywood.

Mitzi Avens es una ingeniera de sonido que trabaja como creadora de efectos de sonido en la industria del cine hollywoodiense, que se cruza con Gates Foster, quien lleva diecisiete años buscando una pista que le permita dar con el paradero de su hija desaparecida. Ellos desvelarán crueldades y realidades del entramado del cine que nos podrán parecer distópicas: «A la gente le habían hecho tragar tantas mentiras que ya nunca podrían asimilar nada parecido a la verdad», nos dirán. Y ahí somos nosotros quienes hemos de dilucidar si es una distopía o una realidad inenarrable, que Palahniuk sabe plasmar.

Por supuesto, no evade sexo, violencia, sangre, pederastia. Claro que la primera página de la novela nos sitúa: «Tú tranquilo, que solo es una película». Efectivamente, es una novela escrita en ese despojamiento de elementos accesorios para mostrar solo lo esencial, algo característico del minimalismo literario que los buenos escritores americanos manejan con certera agilidad. En frase del autor que hoy leemos, «la literatura minimalista es frontal, poco adjetivada y plantea escenografías donde el escritor intenta distanciarse del hecho para dejar que el lector tome sus propias conclusiones». Chuck Palahniuk es un buen representante de esta escritura. Sus concatenaciones de escenas tan visuales, sus saltos de situaciones no dejan respirar al lector. Es una virguería de construcción literaria en la que solo está eso esencial.

Otra cosa será decidir si nos gusta leer estas historias con la crudeza que conllevan, pero la denuncia de un mundo en el que sí vivimos (no es distopía) es profunda. «Nadie detendría nunca a Gates Foster porque trabajaba para la gente que llevaba a cabo las detenciones. Por la misma razón, nunca lo pillarían». Qué terrible crítica de nuestro propio mundo. Y con todo, esta frase con la que casi llega la novela al final, permite que la conclusión sea luminosa: «Su futuro parecía simple. Simple y luminoso. Luminoso y sin fondo». Sí, esa es la frase final.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios