Ayer publiqué en El Imparcial mi artículo número 5.000. El 21 de enero del año 2008...
Ayer publiqué en El Imparcial mi artículo número 5.000. El 21 de enero del año 2008 apareció el primero de ellos en esta sección Al aire libre. Se titulaba “Reforma constitucional” y en él exponía la necesidad de hacer determinados cambios en la Constitución, cerrando la caravana de las transferencias y que la doble vuelta electoral permitiera la gobernanza de la nación, amenazado su futuro por la partitocracia. Al pie de cada artículo aparece todos los días esta llamada: “Todos los artículos de este autor en El Imparcial". Basta con clicar esa línea y el lector encontrará la relación completa de los 5.000 artículos por mí publicados en este periódico. Ventajas de la digitalización.
Probablemente pasan ya de 25.000 los artículos que he escrito a lo largo de mi dilatada vida profesional. A los editoriales, crónicas, críticas y artículos en el diario ABC, hay que sumar los que publiqué en La Razón, en El Mundo y ahora de nuevo en el diario que dirige sagazmente Francisco Marhuenda, así como los que aparecieron en las cuatro revistas que dirigí o presidí: Blanco y Negro, Gaceta Ilustrada, El Cultural y Círculo, secuestrada esta última por la dictadura franquista, multada y prohibida después.
Otras colaboraciones aparecieron en diversos diarios -La Vanguardia, Ya, Informaciones- así como en diversas publicaciones, superando esa cifra de 25.000 que, recopiladas, supondrían un centenar de libros del tamaño de mi Don Juan.
Durante más de 70 años he atendido con dedicación plena las dos funciones esenciales de la profesión a la que he entregado mi vida entera: administrar un derecho ajeno, el que tiene la ciudadanía a la información; y el ejercicio del contrapoder, es decir, elogiar al poder cuando el poder acierta; criticar al poder cuando el poder se equivoca; denunciar al poder cuando el poder abusa. Y no solo al poder político, también al poder económico, al poder religioso, al poder universitario, al poder cultural, al poder sindical, al poder deportivo…
Los lectores que siguen esta sección Al aire libre en El Imparcial saben hasta qué punto me he esforzado para no perder la objetividad. Nunca he regateado el elogio, cuando aciertan, a aquellos de los que discrepo; nunca he dejado de criticar, cuando se equivocan, a aquellos con los que coincido. El inolvidado Luis Calvo me enseñó a tratar siempre con respeto a todos. Y en estos 5.000 artículos publicados en El Imparcial el lector no encontrará un solo insulto, ninguna descalificación personal, sino respeto y consideración para todos. 5.000 artículos, en fin, y aquí sigo en la brecha para cumplir con mi deber profesional en tanto los lectores continúen leyendo lo que, día a día, escribo sobre el mismo filo de la actualidad.