Un periódico digital publicó como gran noticia que Alberto Núñez Feijóo, cuando era presidente...
Un periódico digital publicó como gran noticia que Alberto Núñez Feijóo, cuando era presidente de la Xunta de Galicia, había favorecido a su mujer, Eva Cárdenas, con 114.000 euros entregados como subvención a una empresa de la Fundación Sargadelos en la que ella trabajaba.
Pedro Sánchez arremetió en el Congreso de los Diputados contra Alberto Núñez Feijóo acusándole de nepotismo y poniéndole en evidencia. Peor fue lo de la vicepresidenta María Jesús Montero que, como una energúmena, increpó a gritos a Feijóo entre el aplauso de algunos diputados y la consternación de otros. El presidente del Partido Popular permaneció impasible.
El periódico digital que divulgó la falsedad ha afirmado que se equivocó y ha pedido disculpas tras reconocer que no contrastó la “noticia”. Asunto concluido. No ha habido ni nepotismo ni corrupción. Alberto Núñez Feijóo ha salido indemne del feroz ataque recibido. Pedro Sánchez ha hecho el ridículo y María Jesús Montero se ha ganado el ácido reproche de Segismundo García, dueño de Sargadelos. “Merezco que esa señora se disculpe -ha dicho- porque, además fue en sede parlamentaria. La vicepresidenta habla de forma tan apurada que parece una metralleta, no es consciente de la responsabilidad que ostenta, como a veces no son conscientes los miembros del gabinete ministerial”.
No se para de comentar en los pasillos del Congreso de los Diputados el ridículo que han hecho el presidente del Gobierno y su vicepresidenta ante Núñez Feijóo, que permaneció callado porque sabía que era falsa la “noticia” difundida, un bulo más de los muchos que circulan por el mundo político español, cada día más crispado e insufrible. Conforme al criterio general, los líderes de los partidos políticos deberían acordar rebajar el tono de las discrepancias, evitando insultos y agresividades, más propios de patio de vecindad que de una asamblea representativa de la soberanía nacional.