El PNV ha conseguido resistir al avance de EH Bildu en unas elecciones vascas en las que ambos han empatado a 27 escaños, aunque los de Imanol Pradales superan a los abertzales en votos y podrán revalidar el gobierno junto al PSE, que sube dos diputados.
El resultado de las elecciones vascas quita complicaciones al Gobierno de Pedro Sánchez porque, pese al desgaste de un PNV empatado con Bildu, el panorama facilita reeditar la coalición entre jeltzales y socialistas y en el Congreso le permite mantener el equilibrio con los independentistas que necesita para gobernar.
El independentismo de izquierdas alcanza cotas nunca vistas y junto al nacionalismo del PNV la cuota de quienes aspiran a un País Vasco independiente sube más de un punto y sus fuerzas políticas se acercan al 68 por ciento de los sufragios emitidos.
EH Bildu es claramente el partido que más sube tanto en escaños, como en voto. Se aprovecha de la debacle de Podemos, que desaparece del mapa autonómico vasco, y sube seis escaños hasta los 27 parlamentarios, los mismos que el PNV, con un 32,5 por ciento de las papeletas.
Pese al empuje del partido abertzale, el PNV es la primera fuerza en las elecciones con algo más del 35 por ciento de los votos y 27 escaños. Pierde cuatro diputados y casi cuatro puntos porcentuales con respecto a 2020 pero si no hay sorpresas volverá a ocupar la Lehendakaritza gracias al apoyo del PSE.
El PSE es tercera fuerza con 12 escaños y confirma, así, que será clave para la gobernabilidad. El partido liderado por Eneko Andueza tiene la llave de Ajuria Enea ya que teóricamente también podría hacer lehendakari a Pello Otxandiano, de EH Bildu, pero el candidato socialista ha negado de forma tajante esta posibilidad durante toda la campaña.
El Parlamento vasco, compuesto por 75 escaños, se completa con 7 escaños del PP, uno de Vox y otro de Sumar.
El PP es junto, a Bildu, el partido que más ha subido en porcentaje de votos pero, a diferencia del PSE, este incremento solo se ha visto recompensado con un escaño más, de seis a siete diputados. Pasa del 6,7 por ciento y 60.000 votos, al 9,2 y 96.000 sufragios.
Sumar, que se presentaba por primera vez a las elecciones vascas, no consigue ni de lejos hacerse con el voto de Podemos y se queda con un solitario escaño por Álava. Eso Estos comicios suponen un serio aviso sobre la estabilidad del partido de Yolanda Díaz, que solo ha logrado un escaño en Álava, cuando hace cuatro años Podemos había cosechado seis.
Vox, sobre el que pesaba la amenaza de quedar fuera del Parlamento Vasco ha conseguido conservar su escaño por Álava e incluso subiendo ligeramente tanto en votos, como en porcentaje.