La frase es de Giulio Andreotti, el político democristiano italiano que “llevaba todos sus secretos en su espalda curvada” y que algunos apuntan que la dijo en un viaje a España, cuando se le preguntó por la política en nuestro país, pero la verdad es que esa “manca finezza”(falta finura), se la dijo don Giulio, y el “don” es real, a este servidor en una entrevista que debe estar en el archivo de Radio Nacional de España, aunque no descarto que también el hombre que fue cinco veces Presidente del Consejo de Ministros italiano, se la comentase a otros compañeros.
Hoy más que nunca, esta frase se puede aplicar a nuestro Presidente que se toma unos días “moscosos” para reflexionar y ver si deja el cargo, porque su mujer es investigada por ciertos asuntos-dicen-un poco oscuros. Pedro Sánchez en una carta que ya conocemos todos, tiene al mundo político y económico en vilo, sobre todo a aquellos que le deben el pan de cada día. Estos y aquellos que apoyan la coalición de gobierno han salido en tromba a defender al Presidente y lo que me parece más grave, periodistas que han firmado un texto en el que se afirma “que hay un golpe de estado”. Colegas prestigiosos que deberían moderar esos tonos que nos recuerdan a todos aquellos que hace muchos años incitaban a concentraciones en la Plaza de Oriente, que por cierto está muy cerca de la calle madrileña de Ferraz.
En la carta Sánchez, y me parece admirable, habla del amor que siente por su mujer y ya se sabe que “por el amor de una mujer, jugué con fuego sin saber que era yo quien me quemaba”, una excelente canción de Willy Chirino, que Julio Iglesias internacionalizó. Hoy esa letra resuena en más de uno y Zapatero, que ha salido en defensa cerrada de Sánchez, está a la expectativa y suponemos que espera no ser más ya más el telonero y ser de nuevo protagonista de la política socialista de este país, que ha visto, como una vez más, se ha abierto el enfrentamiento entre esas “dos Españas”, con un Patxi López hablando de “no pasarán”, mientras una organización ultraderechista tararea la canción que Celia Gámez interpretó nada más entrar lo nacionales en Madrid y en la que la vedette argentina decía: ” pues ya hemos pasao”.
¡Qué pena!. Cuatro folios de carta que esconden, creo algo más que la defensa de Begoña, la esposa. Aquí hay temas que se nos escapan, y que no pueden estar muy lejas de “Pegasus”. Una carta que ha sido vista con asombro en los medios internacionales, que a mi entender no tiene defensa, porque no se puede tener en vilo a un país durante unos días.
Y es que, señores, “manca fineza”. Sánchez es necesario que recuerde al llorado Adolfo Suarez, que cuando decidió irse lo hizo dando la cara en televisión. Ahí está diferencia.