"Me reuniré y hablaré con todos los presidentes autonómicos, juntos y por separado. Y será con todos, sin ninguna excepción". Con esta afirmación, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió durante un mítin en León, días antes de ganar las elecciones del 14 de marzo de 2004, a recibir a todos y cada uno de los presidentes autonómicos en el Palacio de La Moncloa.
Por ello, Zapatero zanjó sus encuentros el 6 de septiembre de 2004 al recibir en último lugar al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. El jefe del Ejecutivo
había cumplido, por tanto, con su promesa electoral. Sin embargo, estos
hechos no llegaron más allá de las buenas intenciones del primer año.

Según la igualdad que el líder del PSOE ha promovido en muchos ámbitos, y según la Constitución española,
todos "los españoles tenemos los mismos derechos". Entonces,
¿por qué ha recibido más veces a unos dirigentes que a otros?Está claro que las circunstancias y la actualidad de cada región marcan unas necesidades distintas, pero eso no justifica que Zapatero haya recibido en La Moncloa
al presidente de la Generalitat en diez ocasiones, mientras que a los presidentes de Melilla y Aragón sólo les ha citado una vez.
Si, además, tenemos en cuenta los encuentros informales mantenidos entre Rodríguez Zapatero y José Montilla, añadiendo los de su antecesor Pascual Maragall, en Madrid y Barcelona la cifra se eleva a unas
17 reuniones con los representantes catalanes.
Nadie duda de que el Estatuto de Cataluña provocó un aumento de los encuentros. A pesar de ello, otras comunidades autónomas no han recibido tanta atención en la aprobación de sus Estatutos. Tampoco nadie duda de la importancia de la comunidad catalana en el conjunto español. Sin embargo, ¿por qué el presidente catalán ha ido 10 veces a La Moncloa, mientras que Esperanza Aguirre sólo ha acudido en tres ocasiones?
También el lendakari
Juan José Ibarreche ha visitado La Moncloa en otras diez ocasiones. Se podría decir que fue la tregua anunciada por la banda terrorista Eta el 22 de marzo de 2006, y que concluyó el 30 de diciembre de 2006 con el atentado a la T-4 de Barajas, la que promulgó este aumento de las reuniones. Sin embargo,
en los nueve meses de tregua no hubo ni un solo encuentro oficial entre los dirigentes.
Ni siquiera la tan traída y llevada reforma de la financiación autonómica ha protagonizado tantos encuentros en el último año. Tampoco la crisis financiera ha obligado al presidente del Gobierno a aumentar los contactos con algunos dirigentes autonómicos.
Ni la inmigración, ni las inundaciones, ni el miedo de algunos españoles a una posible reducción de las tropas en Ceuta y Melilla han hecho que Zapatero reciba en más ocasiones a los presidentes de las ciudades autónomas, con quienes sólo se ha reunido una y dos veces, respectivamente.
El tercer lugar del ránking lo ocupa el
presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, que ha acudido cinco veces a La Moncloa.

Así, Juan Vicente Herrera, presidente de Castilla y León; Paulino Rivero, presidente de Canarias; y Emilio Pérez Touriño, presidente de Galicia, -y sus antecesores- han sido recibidos en el Palacio de La Moncloa en
cuatro ocasiones.
De
tres visitas han disfrutado Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid; José María Barreda, presidente de Castilla-La Mancha; Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura; Ramón Luis Valcárcel, presidente de la Región de Murcia; y Miguel Sanz, presidente de Navarra.
Manuel Chaves, presidente de Andalucía; Francisco Camps, presidente de la Comunidad Valenciana; Francesc Antich, presidente de Baleares; Pedro Sanz, presidente de La Rioja; Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta; y Vicente Álvarez Areces, presidente de Asturias, sólo han acudido a la sede de la Presidencia en
dos ocasiones.
A Marcelino Iglesias, presidente de Aragón; y a Juan José Imbroda, presidente de Melilla
sólo les ha recibido una vez en cuatro años y medio y fue en su ronda de contactos con los líderes autonómicos una vez que llegó al Palacio de La Moncloa.