Las autoridades han registrado el fallecimiento de al menos 56 personas por la riada, aunque alertan de que la cifra podría subir en las próximas horas.
El estadio del Gremio de Porto Alegre se inundó este sábado por la histórica crecida del río Guaíba, que ha anegado numerosos barrios de esta ciudad del sur de Brasil y que ha causado la muerte de al menos 56 personas.
El césped del estadio, ubicado cerca del río, estaba completamente bajo las aguas, según imágenes difundidas por medios locales. Los campos de entrenamiento del Internacional, su mayor rival, desaparecieron bajo las aguas en la víspera, pero la crecida todavía no había afectado al estadio Beira-Rio, ubicado al lado de esos campos y, como su nombre indica en portugués, está a orillas del río. La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) decidió aplazar los partidos de la quinta jornada de liga tanto el Internacional como el Gremio, así como del Juventude, que juega en el vecino estado de Santa Catarina, también afectado por las lluvias.
Un evento desastroso
Las intensas precipitaciones han provocado la subida del cauce de numerosos ríos en Rio Grande do Sul y han causado la muerte de al menos 56 personas desde el lunes, a las que se suman otras 7 muertes cuya causa todavía está en investigación. Los cuerpos de rescate buscan además a 74 personas que se encuentran desaparecidas y otras 80.000 personas se han visto obligadas a huir de sus casas.
La crecida del río Guaíba ha sumergido varios barrios de Porto Alegre y ha aislado completamente a la ciudad, puesto que ha obligado a cerrar el aeropuerto y ha provocado cortes en decenas de carreteras.
La solidaridad
Ante semejante desastre, las autoridades del Gremio han decidido ceder su estadio para que se refugien allí centenares de damnificados por las inundaciones. Los ciudadanos que han tenido que huir de sus casas se han instalado en los vomitorios del recinto futbolístico, como se ha comprobado en las redes sociales.
Por otro lado, la situación ha activado la solidaridad de figuras del deporte local. Es el caso de Edilson, antiguo lateral del Gremio, que ha salido a las calles para ofrecer a los ciudadanos su moto de agua para ayudar en las labores de evacuación y de transporte de los afectados por las lluvias.