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Sociología del corto plazo: la crisis y los nuevos actores

Carlos Ramírez
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carlosramirezhhotmailcom/14/14/22
miércoles 15 de mayo de 2024, 19:03h

Si la modernización de las circunstancias ha revelado una nueva composición de la sociedad sobre todo de coyunturas políticas, los dirigentes del poder y la sociedad misma no están entendiendo una reconfiguración de las organizaciones sociales.

El politólogo, académico y diplomático mexicano Miguel Basáñez está circulando en México un libro que puede tener utilidad para entender la reorganización de clases, grupos y corrientes sociales después de la modernización tecnológica: ¿Quién manda en México? (2024, Editorial MAPorrua), que sigue mucho el modelo de Robert Dahl sobre recomposición social pero también el camino de C. Wright Mills sobre la teoría de las élites del poder.

Asimismo, el nuevo libro de Basáñez continúa su propia línea de investigación que abrió en 1981 conLa lucha por la hegemonía en México (Siglo Veintiuno Editores) donde establece ya la identificación de los nuevos grupos de poder que tienen en sus manos la disputa por los gobiernos y los poderes. Basáñez, en su primer libro, crea una categoría que puede servir para identificar nuevas formas de grupos de poder: la hegemocracia o el dominio de coaliciones dominantes por encima de clases y partidos.

En su libro actual llega Basáñeza dos conclusiones fundamentales que pueden ayudar a explicar lo que ocurre en México y que sin duda podrían tener también aportaciones metodológicas para tratar de entender nuevas reorganizaciones sociales-políticas en otras partes de las democracias occidentales:

1.- México enfrenta cinco grandes problemas que se están revelando como dominantes en el actual proceso electoral presidencial: el crimen organizado, la transición jurídica, la corrupción, el empleo informal y el desapego a la ley, junto al agotamiento del funcionalismo de partidos y procesos electorales y problemas que a su vez han generado nuevos realineamientos sociales.

2.- Asimismo, la actual coyuntura mexicana en un escenario internacional está delineandotres nuevos actores sociales “portadores de futuro”, que inclusive han llegado al punto de generar corrientes de movilizaciones masivas por encima de los partidos y han fijado problemáticas que se atienden o se pagarán consecuencias políticas: trabajadores informales (en México este sector es el 55% de la población económicamente activa), migrantes binacionales (quizá el 10% del total de la población y que en México han llegadoa ser tomados en cuenta como sector votante en elecciones federales) y “jóvenes digitales” cuya configuración social y cultural está atada al móvil y a las redes de datos de internet.

Los actuales gobernantes y partidos políticos no han entendido estas nuevas expresiones de la organización social. En México estamos viendo una campaña presidencial tensa, polarizante y agitada por expresiones de los tres nuevos actores sociales que no encuentran espacio en la comprensión de los partidos tradicionales que se sigue inmóvil en función del mitin masivo, de lo digital agotado solo en el abuso deltik tok y el podcast y de la consideración del ciudadano como votante animado sólo por la promesa de programas sociales de asignación directa de beneficios improductivo.

Las tres fuerzas partidistas que compiten por la presidencia mexicana de la Repúblicapara las elecciones del próximo domingo 2 de junio son formaciones profundamente tradicionalistas:

Morena, el partido del presidente López Obrador, es un partido de masas organizadas en torno a beneficios de programas sociales, no a clases productivas, pero sin ninguna expresión de continuidad en la estructura productiva que dinamiza el crecimiento económico, además de ser la agencia de colocaciones o agencia de empleos para exmilitantes de los viejos partidos tradicionalistas que pueden tener garantizados algunos de los 20 mil cargos públicos que se distribuyen desde el poder.

La coalición PRI-PAN-PRD asume a tres partidos hoy coaligados pero que provienen de conflictos y disputas anteriores por el poder porque representaban ideologías y propuestas irreconciliables:el PRI populista y luego neoliberal, el PAN de la élite conservadora y religiosa y el PRD como ruptura populista del PRI neoliberal, hoy los tres marchando del brazo y por la calle con una candidatura presidencial que se amalgama en la figura de una candidata de configuración panista que definiría en ese sentido la función de su presidencia en caso de ganar las elecciones.

Y el partido Movimiento Ciudadano nació a finales del siglo XX como un desprendimiento oportunista del PRI para construir una propuesta amorfa y desideologizada, sólo como camino para acceder a cargos públicos, pero al final de cuentas más cercana al pasado priista de su fundador y al oportunismo asociativo con Morena de López Obrador. Hoy, el candidato presidencial de MC está jugando los espacios junto con Morena y en contra de la coalición PRI-PAN-PRD.

Hasta donde se tienen evidencias de las campañas electorales, ninguno de las candidaturas presidenciales está pensando en los tres nuevos actores dominantes que presenta el estudio de la reconfiguración del poder en México de Miguel Basáñez: trabajadores informales, migrantes binacionales y jóvenes digitales.

La crisis sociopolítica de 1968 en México que llevó el país a la orilla del abismo dictatorialmostró el agotamiento del modelo de organización política del PRI, pero las élites gobernantes solo alcanzaron a realizar dos reformas básicamente electorales para permitir lo que se llamó la transición por el voto, pero sin reconfiguración de grupo sociales ni refundaciones democráticas. México logró una alternancia pacífica en el 2000, permitió el regreso del PRI a la presidencia en el 2012 y entregó el Poder Ejecutivo a López Obrador y Morena en 2018, pero sin entender la lógica de una transición social y de poder que parece que tampoco están entendiendo en la actual coyuntura electoral.

México parece que tendrá el 2 de junio una transición electoral tensa pero pacífica, aunque sin dar el paso decisivo para la reorganización social y de poder que debe haber llegado desde 1968.

Carlos Ramírez

Maestro en Ciencias Políticas

Periodista, Maestro en Ciencias Políticas, columnista político desde 1990, director del Centro de Estudios Políticos y de Seguridad Nacional S.C., director del portal indicadorpolitico.mx

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