La Princesa de Asturias ha recibido este martes en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza la Medalla de las Cortes de Aragón, máxima distinción que otorga el parlamento autonómico.
El Rey recibió esta medalla en 1986 cuando era Príncipe de Asturias y estudiaba en la Academia General Militar de Zaragoza.
La Medalla de las Cortes se creó en ese mismo año, en 1986 con el objetivo de prestigiar la labor de personas, organizaciones o centros de reconocida identidad social su trabajo en la defensa de los valores e identidad aragonesas.
Doña Leonor ha recibido también la Medalla de Aragón, la máxima distinción que otorga el Gobierno aragonés y el título de Hija Adoptiva aprobado por el Ayuntamiento de Zaragoza.
La princesa Leonor ha agradecido el homenaje recibido de las instituciones de Aragón y Zaragoza, una tierra de la que ha asegurado que “siempre formará parte” de su vida tras haber "disfrutado y sufrido" junto a sus compañeros de la Academia General Militar (AGM) y, sobre todo, "haber aprendido mucho".
“Gracias a todos los que habéis hecho posible que en este tiempo me sienta una aragonesa más”, ha proclamado Leonor de Borbón en su discurso de agradecimiento tras recibir en la Seo del Salvador de la capital zaragozana la Medalla de Aragón, que se ha unido a la de las Cortes de Aragón y del título de Hija Predilecta del Ayuntamiento de la ciudad.
Con uniforme militar en su condición de dama cadete de la AGM de Zaragoza, la princesa ha coronado los tres actos con su mensaje de elogio a la región, a la que llegó el pasado 17 de agosto para empezar su formación castrense, que concluirá el próximo 3 de julio.
Ha confesado que lo vivido en estos meses “supera con creces” las “muchas expectativas” y la ilusión con las que llegó, en parte por todo lo que le había contado su padre, Felipe VI, aunque ha apuntado que era consciente de que “algunas etapas no serían fáciles”.
“Quedan solo cinco semanas para que me vaya, para que reciba mi despacho de alférez, y ya empiezo a echaros de menos”, ha subrayado en presencia de las principales autoridades autonómicas y locales, entre ellas, el presidente aragonés, Jorge Azcón, además de la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Según la heredera al trono, su experiencia le ha servido para constatar “el respeto y la amabilidad de los aragoneses” y que su apoyo “ha sido y está siendo continuo”. “Estoy muy agradecida, de verdad, por lo que he vivido aquí durante este tiempo, por todo lo que me ha dado esta ciudad”, ha incidido desde el altar principal, donde Azcón le ha entregado la medalla.
Se ha referido a su formación como cadete y a “la exigencia académica e intelectual, física y técnica que eso significa”, lo que, a su juicio, le hace “apreciar aún más” al Ejército de Tierra y a las Fuerzas Armadas.