Barack Obama no sólo tiene que cumplir con las expectativas creadas tras su victoria en las elecciones presidenciales. Ahora, también deberá cumplir las de sus hijas Shasa y Malia, a quienes prometió que les compraría un perro cuando llegasen a la Casa Blanca.
Los medios no han parado de especular sobre las posibles opciones del presidente de los EEUU. Hasta un refugio canino madrileño ha ofrecido al demócrata a "Happy", un perro mestizo con algunos problemas, incluso, han llegado a pedir a Obama que adopte un gato y rompa con la tradición.
También desde Perú han le ofrecido un perro sin pelo -raza originaria del país- de sólo cuatro meses llamado Machu Pichu. La Asociación del Perro Peruano sin Pelo ha explicado que el animal está "listo para viajar" y a la espera de que la Embajada de EEUU otorgue el visto bueno para su traslado. Además, han considerado que es el perro ideal para las hija de Obama, ya que es hipoalergénico.
A pesar de esto, algunos medios apuntan a que el presidente norteamericano quiere un perro, pero no de pura raza. "El perro debe ser de raza mestiza, como yo", explicó Obama.
Obama quiere proseguir con la tradición de todos los presidentes norteamericanos, que desde George Washington en 1789 han adoptado a perros, en su mayoría, así como a caballos, loros, ponis, gatos o conejos.
BarneyEl todavía presidente de EEUU George W. Bush ha protagonizado numerosas anécdotas con su perro Barney. El Terrier Escocés negro se encontraba de mal humor estos días e intentó morder a un periodista, quizás por la noticia de que tendrá que abandonar la Casa Blanca. Barney también se encontraba presente en el incidente de Bush con la famosa galleta salada.
BuddyEl Labrador Retriever de Bill Clinton, Buddy, nunca se llevó bien con Socks, el gato de los Clinton. Buddy, de color chocolate, quizás podría haber vuelto a corretear por el inmenso jardín de la Casa Blanca si su dueña hubiese conseguido ganar las primarias demócratas.
MillieEl padre del presidente en funciones de EEUU, el ex presidente George Bush, dusfrutó de sus años en la Casa Blanca con Millie. Seguro que su hijo jugó con él en las inmediaciones de la sede presidencial norteamericana. Millie era un Springer Spaniel, cuyo hijo, Ranger, desempeñó años más tarde su mismo papel.
RexRex era un Cavalier King Charles Spaniel. Ronald Reagan y su esposa Nancy, quien siempre le tuvo especial cariño, lo cuidaron de manera muy especial, hasta llegar a vestirlo con jerseys contra el frío.
GritsJimmy Carter y su familia recibieron a Grits como regalo de una maestra de su hija Amy. El perro, sin embargo, fue sustituido años más tarde por un gato Siamés.
LibertyEl Golden Retriever del ex presidente Gerald Ford llegó a tener hijos durante su estancia en la Casa Blanca. Éste tuvo que compartir su vida con Shan, el gato Siamés de Susan Ford.
Gerald Ford Liberty
CheckersCheckers fue el perro del ex presidente Richard Nixon durante su presidencia y vicepresidencia. Vicky, de la raza Poodle; Pasha, un Terrier; y King Timahoe, un Setter Escocés; compartieron con Chcekers su estancia en la Casa Blanca.
YukiLyndon B. Johnson tuvo un perro mestizo, Yuki. El animal dedicó sus días a jugar y correr por los jardines de la Casa Blanca.
Pushinka, Clipper, Charlie, Wolf y ShannonJohn F. Kennedy y su familia llenaron su vida de numerosos animales. En la residencia presidencial acogieron a Charlie, el Welsh Terrier de Caroline; Tom Kitten, el gato; y Robin, el canario. Incluso llegaron a tener varios ponis, hamsters y un conejo. Pushinka, Shannon, Wolf, y Clipper completaron la familia de perros de la Casa Blanca. Además, Charlie y Pushinka tuvieron dos hijos, Blackie y Streaker.
HeidiDwight D. Eisenhower también tuvo un perro durante su estancia en la Casa Blanca. Heidi, de la raza Weimaraner, pasó su días junto al ex presidente de los EEUU.
King TutHerbert Hoover adoptó a King Tut, un perro pastor que consiguió que muchos se planteasen su entrada en la Casa Blanca por las malas pulgas del animal que tuvo atemorizadas a muchas personas. Sin embargo, Hoover siempre acompañó a King Tut a hacer sus necesidades.
FalaFranklin D. Roosevelt disfrutó sus días como presidente con su perra Fala. Además, ésta aparece esculpida en una de las estatuas que se representan en el Monumento a Roosevelt, situado en 30.000 metros cuadrados de la Cuenca Tidal de Washington D. F., e inaugurado el 2 de mayo de 1997.