encuentro de Zacatecas
El Grupo de Río aprueba el ingreso de Cuba como miembro pleno
viernes 14 de noviembre de 2008, 00:18h
Estas decisiones fueron asumidas durante la XXVII Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de este organismo, que se celebró este jueves en Zacatecas, en el centro-norte de México. En una rueda de prensa al concluir el encuentro, Patricia Espinosa, la canciller de México, país que ostenta la secretaría pro témpore del grupo, resaltó el interés de los participantes en crear un frente común ante la difícil situación económica internacional. Según Espinosa, en el encuentro "hubo una enorme coincidencia en las preocupaciones que se plantearon, en la necesidad de asegurar que haya fuentes de financiamiento para los países en desarrollo, que esta crisis financiera no redunde en una contracción drástica de los recursos".
Los presentes también abogaron porque "haya una mejor y mayor supervisión" del sistema financiero y "que en el proceso de definición haya una participación activa y una visión incluyente de todas las visiones y situaciones", especialmente de Latinoamérica y el Caribe. "Dentro del Grupo de Río hay realidades muy distintas", pero hay "un reconocimiento de que es una crisis que nos va a impactar a todos y de que, por lo tanto, debemos promover una acción concertada", agregó. Espinosa anunció, además, que los tres países que asistirán este fin de semana a la reunión del G-20 en Washington -Argentina, Brasil y México- trasladarán las preocupaciones de la región.
Por su parte, Alejandra Liriano, vicecanciller de República Dominicana, dijo que la crisis "es una prioridad para los países de la región" y se mostró también partidaria de estrechar la colaboración. República Dominicana, que este año acogió la última cumbre de jefes de Estado del organismo, México, que lo hará el año que viene, y Chile, que será sede en 2010, forman la troika del grupo.
En la misma rueda de prensa, el vicecanciller chileno, Alberto Klaveren, señaló que "hay un déficit de regulación internacional bastante claro y del que son víctimas propicias justamente los países que son más vulnerables", como algunos en la región. "América Latina no contribuyó a la generación de esta crisis internacional; al revés, ha sido vista incluso por las personas más criticas como un área bastante estable" y que ha tenido "un comportamiento económico muy prudente", agregó.
Respecto a la incorporación de Cuba 22 años después de la fundación del organismo, en 1986, Espinosa indicó que la medida "hace al Grupo de Río más representativo, más fuerte, más incluyente, más plural". La decisión "es un reflejo de la realidad de nuestra región y, en este sentido, nos nutriremos seguramente de las aportaciones que ellos puedan hacer", explicó. Al respecto, Liriano sostuvo que en los últimos tiempos "ha habido un proceso de resurgimiento del grupo, de expresión de una voluntad política de los jefes de Estado de los países miembros de profundizar y ampliar el grupo", como quedó de manifiesto con la reciente entrada de Haití.
Fuentes de la Cancillería mexicana dijeron que el vicecanciller cubano Abelardo Moreno asistió al encuentro como invitado en representación de su país y pudo conocer en persona la medida. La integración de Cuba al grupo ya había sido analizada desde hace años, pero siempre había encontrado el rechazo de algunos miembros, como por ejemplo del bloque centroamericano. El embrión del actual Grupo de Río fue el Grupo de Contadora, que México, Colombia, Panamá y Venezuela crearon en 1983 para mediar en los conflictos centroamericanos. Para respaldar ese esfuerzo nació dos años después el llamado Grupo de Apoyo, con el cual Argentina, Brasil, Perú y Uruguay se unieron al esfuerzo pacificador en América Central.
Hasta este jueves estaba conformado por Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guayana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.