Hizo historia el equipo de Bielsa, que pasa a cuartos de final con pleno de triunfos. Los locales caen eliminados con impotencia.
El fútbol de Estados Unidos (aficionados, organizaciones, jugadores y dirigentes) entra desde esta madrugada en un periodo de reflexión resbaladizo. La derrota encajada ante Uruguay este martes ha certificado su eliminación prematura de la Copa América 2024. No han podido ser segundos en un grupo que compartían con Bolivia y Panamá. Se trata de una decepción gruesa que cobra especial dimensión por un detalle: organizarán el Mundial de 2026.
El tercer intento serio de la FIFA para que el negocio del balompié fructifique en el mercado estadounidense no está recibiendo coherencia de la selección nacional. Tras los advenimientos de leyendas como Pelé o Beckenbauer y la organización del torneo mundialista de 1994, el evento que se celebrará dentro de dos años en su territorio debería suponer el espaldarazo definitivo para el 'soccer'. Pero sin la ilusión de ver a tu equipo aspirar a hacer algo grande, todo se complica.
Del fracaso padecido estas semanas sale muy perjudicado el seleccionador. Gregg Berhalter se curtió en su etapa como jugador entre Inglaterra, Países Bajos y Alemania. Es un técnico que ya dirigió a los estadounidenses y está ahora en su segunda etapa al frente del combinado nacional. Su problema es que la exigencia ha subido, ya que tiene bajo su mandato a la mejor generación que ha conocido este deporte en el país de las barras y estrellas. Sin ir más lejos, el once inicial de esta noche al completo compite en la Premier League, Serie A, Ligue 1, Eredivisie y la Bundesliga. Y en clubes de referencia como Milan, Borussia Dortmund, Juventus o PSV Eindhoven.
Estados Unidos sale con todo menos colmillo
Ante los charrúas debían ganar para pasar de ronda, porque sus competidores, los panameños, se medían a los débiles bolivianos. Saltaron al maltrecho césped del Arrowhead Stadium con todo. Presionaron con agresividad, 'mordieron' en cada duelo y compitieron de tú a tú ante una de las favoritas. Es más, igualaron la intensidad de los uruguayos, que ya es mucho decir. Y desde ahí alcanzaron a llevar algo de peligro al área defendida por el meta Rochet, sobre todo con centros del afilado Christian Pulisic. El atacante de 25 años, de influencia parangonable con la de Landon Donovan, pasó con precisión para el remate de Ream que detuvo el arquero del Internacional -minuto 13-.
El excelente desempeño físico de los anfitriones forzó a los charrúas a replegar filas. Había alineado a sus mejores jugadores el técnico asistente Pablo Quiroga (Bielsa, como Gareca, Scaloni y Batista, había sido sancionado por la CONMEBOL al haber demorado la salida de sus chicos tras el descanso en dos partidos de este torneo) y tardaron 30 minutos en domar el furor rival. Mas eso no significa que estuvieran en dificultades, pues su capacidad de achique también luce. Al mando está Manuel Ugarte, pivote suplente en el PSG y fundamental en la selección.
Se notó que los sudamericanos no necesitaban los puntos. Sin embargo, su solidez no permitió a los locales rematar más que una vez en todo el primer tiempo. Pulisic y Giovanni Reyna trataron de desbordar y emitieron algún centro espinoso, pero no pasó de ahí la producción de su colectivo. Entre otras cosas, porque no les sobra técnica ni buen pie. El poderío físico es lo que predomina en su plantilla y en partidos como éste quedan al descubierto las virtudes y los defectos de esa propuesta. "Nos falta calidad", confesaría el capitán estadouniense, resignado, al término del minutaje. Además, fueron demasiado verticales y cayeron en la precipitación.
En todo caso se vaciaron. Eso no se discute. Y en el proceso de derroche de sudor sembraron un discurrir muy accidentado del que se lesionaron el prometedor extremo uruguayo Maxi Araújo y el delantero referencial norteño, Folarin Balgoun. El atacante del Mónaco, canterano del Arsenal de 22 años, llevaba dos goles en esta Copa América y se tuvo que retirar en el minuto 41. Empezó en esta altura a complicársele de verdad el encuentro a los anfitriones. No en vano, Uruguay ya había despegado. En el 32 Ream sacó bajo palos una vaselina de Nández, en el 39 Darwin Núñez voleó sin dirección un centro del participativo suplente Cristian Olivera y en el 43 Pellistri remató mal un centro del valioso Nico de la Cruz.
El paso por vestuarios sentó mejor a los charrúas. Reflejaron su ganancia de ambición en la primera jugada de la reanudación, cuando el lateral Viña llegó hasta línea de fondo para centrar. Y en el 50 cabeceó al lateral de la red un centro de De la Cruz. Aceleraron los sudamericanos y la igualdad previa quedó en cosa del pasado. Tomaron el control de la pelota por medio de un Fede Valverde especialmente lúcido. En su selección está jugando en la base de la creación, por detrás de su posicionamiento en Madrid, y le está viviendo perfecto. Su comodidad quedó subrayada con un cañonazo lejano que rozó el poste -minuto 52- y el chut que intentó desde su campo.
Uruguay doma y remata
El 'Pajarito' devenido en 'Halcón' a medida que ganaba Copas de Europa dirige y manda. Impone el ritmo al partido. En el 55 puso en vuelo a Nández, que centró con precisión una pelota a la que no llegó por poco Cristian Olivera. Era el preludio de lo ineludible. La 'Celeste' había subido sus revoluciones y los estadounidenses pagaban ya la exhibición energética precedente. Entonces apareció la calidad como factor diferencial. De la Cruz pintó un centro maravilloso que Ronald Araújo cabeceó, el portero Turner despejó como pudo y Mathías Olivera anotó el 0-1 en el rechace -minuto 66-.
Justo antes había llegado al estadio la noticia de que Bolivia empataba si partido contra Panamá, hecho que clasificaba a Estados Unidos para cuartos de final. La ilusión duró lo que tardó el VAR en dar validez a la diana del zaguero del Nápoles. Y la frustración cundió al comprobar la tribuna lo ajustado de la posición de los atacantes. Mientras se lamentaban por la posible injusticia -si no hubo fuera de juego previo fue por un par de milímetros-, los uruguayos completaron el trabajo con consistencia. José María Giménez salió del banquillo para poner el candado y sólo una mala salida de Rochet les inquietó.
El coraje de Pulisic y Reyna no bastó a los locales. No registraron más que un remate entre palos en la segunda mitad y el guardameta fue el mejor de su delegación. Les queda mucho trabajo por delante, sólo dos años de margen y las críticas al seleccionador arrecian. Se multiplican las voces que proclaman que no debería haber vuelto al cargo y denuncian que la federación debía haber contratado a Jesse Marsch, el actual técnico de Canadá. Mientras tanto, el buque uruguayo cierra con pleno de triunfos la fase de grupos y hace historia: nunca había ganado tres partidos seguidos en este torneo. Espera ya rival en las eliminatorias. Brasil o Colombia.
Ficha técnica
0- Estados Unidos: Turner; Antonee Robinson, Ream (Tillman, min. 89), Richards, Scally (Haji Wright, min. 79); Tyler Adams, Yunus Musah (Sargent, min. 72), McKennie; Gio Reyna, Pulisic y Balogun (Ricardo Pepi, min. 41).
1- Uruguay: Rochet; Viña (José María Giménez, min. 72), Mathías Olivera, Ronald Araújo, Nández; Ugarte (Cáceres, min. 89), Fede Valverde; De la Cruz (Bentancur, min. 79), Maxi Araújo (Cristian Olivera, min. 27), Pellistri; y Darwin Núñez (Luis Suárez, min. 88).
Goles: 0-1, min. 66: Mathías Olivera.
Árbitro: Kevin Ortega (Perú). Amonestó a Tyler Adams, Richards y a Darwin Núñez.
Incidencias: partido correspondiente a la 3ª jornada del Grupo C de la Copa América, disputado en el Arrowhead Stadium (Kansas City, Estados Unidos).