El juez que investiga a Begoña Gómez por presunto tráfico de influencias ha dado en los últimos días un impulso a la causa, con dos nuevas imputaciones y la citación de un puñado de testigos, entre los que destaca el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llamado a declarar como "esposo de la investigada".
Hasta el pasado viernes el juez investigaba únicamente a Begoña Gómez por un presunto trato de favor al empresario Juan Carlos Barrabés, profesor del máster que codirigía la mujer del jefe del Ejecutivo y adjudicatario de una serie de contratos públicos, algunos de ellos remitidos a la Fiscalía Europea.
Las acusaciones populares también ponen el foco en otros asuntos como la actividad de Begoña Gómez en la Universidad Complutense de Madrid o la presunta apropiación indebida de un software.
Desde el viernes, el magistrado ha acordado cambiar la situación procesal de dos testigos a investigados: el empresario Barrabés y el rector de la Complutense, Joaquín Goyache.
Ambos dieron explicaciones en calidad de testigos, si bien el juez ha decididos investigarles y volver a interrogarles el próximo lunes.
También el lunes el juez quiere escuchar la versión de cuatro testigos: el presidente del instituto de empresa, Diego del Alcázar; el consejero delegado del grupo Barrabés, Luis Miguel Ciprés; o el director de la Fundación Deporte Joven del Consejo Superior de Deportes (CSD) Félix Jordán de Urríes, a quien un abogado ajeno a la causa identificó en un escrito como la persona que puso en contacto a Begoña Gómez con Barrabés.
Los tres están citados como testigos, mientras que ya a finales de agosto, el 26, comparecerá Leticia Lauffer, consejera delegada de Wakalua, filial de Globalia.
Lauffer negó el pasado 5 de julio en la comisión de investigación del Senado sobre el denominado caso Koldo haber sido el nexo para facilitar el rescate de Air Europa por sus vínculos con Begoña Gómez, con la que tenía una relación profesional "muy buena" en la que no había "nada raro".
La supuesta relación de Begoña Gómez con el rescate de Air Europa fue uno de los asuntos denunciados por Manos Limpias en los que la Audiencia de Madrid no vio base para investigar, sino solo "una simple conjetura", si bien el juez decidió pedir información al respecto.