La actual legislatura está agónica. Carles Puigdemont le ha dado la espalda al Gobierno votando en contra de los objetivos de déficit, primer paso para poner en marcha unos nuevos Presupuestos, y el Congreso tumbó la Ley de Extranjería. Y, por si esto fuera poco, los escándalos de corrupción, protagonizados por la mujer y el hermano de Pedro Sánchez, cercan al presidente del Gobierno. Por mucho menos que esto, cualquier dirigente de países de nuestro entorno dimitiría o sería obligado a hacerlo por su propio partido. En España, en lugar de esto, Pedro Sánchez se atrinchera en La Moncloa y sus ministros salen en tromba a defender lo indefendible en un rosario de comparecencias que causan vergüenza ajena. La misma que causó el esperpéntico “retiro’ del presidente para meditar si continuaba o no, en lo que fue una clarísima maniobra para reactivar el prietas las filas.
Una maniobra muy acorde con la personalidad de Pedro Sánchez, que el escritor y editor vasco Luis Haranburu Altuna desentraña en este revelador ensayo: Pedro Sánchez y el síndrome de Narciso. De la democracia al socialpopulismo autócrata. Dividido en cinco capítulos demuestra cómo la complicada situación de hoy con su indeseable populismo no se ha producido por azar, sino que su elemento fundamental es el carácter de Sánchez.
En el primer capítulo se aborda “El ocaso de la democracia española’, estudiándose como el sanchismo ha propiciado una deriva iliberal, y se ha hecho moneda corriente una “normalidad tóxica” que nos ha puesto “en el punto de mira de instituciones e instancias que evalúan las democracias del mundo y consideran que la democracia española sufre una deriva descendente, habida cuenta de su extrema polarización, la colonización de las instituciones y el ímpetu de los nacionalismos étnicos”. El segundo explora el mito de Narciso -en esencia, el joven Narciso es castigado por la diosa Némesis a que se enamore de sí mismo, tras ver reflejada su imagen en un estanque-, y todo cuanto Sigmund Freud y otros psicoanalistas y psiquiatras, junto a sociólogos, historiadores y politólogos, analizaron en torno a este trastorno de la personalidad, fijando sus características.
“Vidas paralelas” es el título del tercer capítulo, donde se examinan otros líderes políticos de los siglos XX y XXI que muestran rasgos narcisistas. Entre otros, Donald Trump, Vladimir Putin, Boris Jonhson y Viktor Orbán, haciendo un breve repaso por sus trayectorias. La cuarta parte se centra en detalle en el carácter narcisista de Pedro Sánchez que, entre otras manifestaciones, se caracteriza por un sentido grandioso de su propia importancia, una necesidad excesiva de ser admirado, creerse especial y único, falta de empatía y utilización de los demás para los propios fines, y comportamiento arrogante y altanero, Haranburu Altuna detecta el narcisismo de Sánchez tanto en sus dos obras autobiográficas, Manual de resistencia y Tierra Firme, como en multitud de acciones. El último capítulo, “Sanchismo y socialpopulismo”, explica lo que significan y observa asuntos como el resentimiento.
La solidez del trabajo de Haranburu Altuna, prologado por el expolítico Teo Uriarte, es innegable. Aviso a navegantes: “Las cosas solo pueden ir a peor mientras seamos gobernados por hombres y mujeres que solo tienen la perversa obsesión de quererse a sí mismos”.