Alberto Núñez Feijóo, en una excelente intervención parlamentaria, dejó claro que...
Alberto Núñez Feijóo, en una excelente intervención parlamentaria, dejó claro que la responsabilidad de la reducción de penas a varias docenas de etarras, corresponde íntegramente a Pedro Sánchez. El Partido Popular, y también Vox, cometieron el grave error de no leer a fondo el texto de una ley que descuenta de las condenas dictadas por los jueces españoles, el tiempo carcelario cumplido en Francia por los etarras.
El Partido Popular ha pedido perdón ante la ligereza cometida por sus diputados al aprobar una ley que ha indignado a las víctimas de los terroristas. Y ha conminado al PSOE a enmendar el texto aprobado, tropezándose con la rotunda negativa de Pedro Sánchez. El contenido de esa ley, conforme a la opinión de los expertos más sagaces, se negoció de forma encapuchada entre el sanchismo y Bildu, junto a otras varias concesiones, como garantía de que los diputados bilduetarras continuarían apoyando al presidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados.
Mal asunto el de la reducción de penas a los etarras. Mal asunto ahora y, sobre todo, mal asunto cuando los encarcelados accedan a la libertad. Está claro que Feijóo reprochará a Pedro Sánchez haber beneficiado a los criminales etarras a cambio del apoyo de Bildu en el Congreso de los Diputados. Para mantenerse en el poder, el líder socialista ha hecho concesiones muy graves que hieren la dignidad de España, a ERC y a Bildu; y también al PNV y a Junts. Los cuatro partidos secesionistas, dos de extrema izquierda, dos de derechas, parecen dispuestos a exprimir hasta la última gota el limón sanchista. El PSOE se enfrenta al chantaje permanente, a la extorsión que no cesa.
“Que el PSOE llegue a acuerdos fundamentales con los herederos de una banda terrorista es una indignidad”, ha declarado el exministro socialista José Luis Corcuera, coincidiendo con Felipe González, con Alfonso Guerra, con Joaquín Leguina y con tantos otros pesos pesados del PSOE auténtico. Y añadió: “No sé quién es peor, si Sánchez o quienes en el partido no le llaman la atención”. Mientras tanto, Otegui se frota las manos porque dos tercios de los presos cuya libertad exigió en 2021, ya están en la calle. Y en poco tiempo se producirá la desbandada.