Un gol de Zubimendi tumbó al muro danés y premió al equipo de De la Fuente, que superó sus bajas (1-0). Celebración de la Eurocopa en Murcia.
Este sábado volvió la campeona de la Eurocopa a España por vez primera desde que alzase el trofeo continental el 14 de julio. El abarrotado estadio Enrique Roca de Murcia acogió, con fervor, al grupo de futbolistas que ha devuelto la ilusión a todo un país. Se trata de un equipo que ha abrazado la excelencia desde la fuerza del colectivo, más allá de las individualidades. Ese estatus le obliga a ganar siempre y eso hizo esta noche ante la rocosa Dinamarca, con la Liga de Naciones como marco.
Le tocó a Luis de la Fuente completar un ejercicio de astucia para conformar el once inicial. No pudo disponer de figuras tan importantes como Rodri, Carvajal, Nico Williams, Unai Simón, Le Normand o Dani Olmo, y tampoco estaban disponibles secundarios fundamentales como Ayoze, Ferran Torres, Jesús Navas (retirado del combinado nacional) o Nacho -por decisión técnica-. Así las cosas, tanto el seleccionador como los jugadores presentes en la convocatoria debían dar un paso al frente y demostrar que la competitividad no depende de los nombres y sí de la colectividad.
La fuerza del colectivo
Titulares y relevos se remangaron y dieron la talla desde el inicio, aunque los daneses demostraron rápido los motivos por los que llegaban a este evento en el liderato del grupo, con pleno de triunfos y sin haber encajado un gol. El sistema preparado por Lars Knudsen -técnico interino- es agresivo en la marca, ordenado en el repliegue y no le quema el balón. Ese rosario de virtudes supuso un reto para el conjunto local, que arrancó con intensidad y compromiso pero adoleció de lentitud en la circulación. Los nórdicos compitieron con defensa de tres centrales y dos carrileros y colapsaban el centro. Mordían en fase defensiva, listos para lanzar contragolpes que brotaban de la mente del faro Christian Eriksen. Sigue siendo el jugador diferencial y en el tercer minuto puso en vuelo a Dolberg, en transición, para el derechazo del atacante que repelió David Raya.

Ese aviso puso en alerta a unos españoles de gran actitud y que en el prólogo sólo avanzaron por el perfil zurdo, ocupado por un centrador consumado como Grimaldo. El lateral del Leverkusen probó suerte sin éxito con dos disparos lejanos antes del cuarto de hora y en el 19 lanzó un córner que cabeceó Oyarzabal antes de la volea desviada de Zubimendi. Tres minutos después, la presión del favorito robó arriba un cuero que el propio Grimaldo usó para emitir un centro venenoso que Morata remató cerca del palo.
Volaba España desde el rigor táctico y el ardor tras pérdida. Y Lamine Yamal amortizó otra pérdida visitante para topar su zurdazo en los guantes de Kasper Schmeichel -minuto 22-. Aún así, le costó ser relevante al astro juvenil antes del descanso. También permanecieron sin influencia entre líneas Oyarzabal y Pedri, víctimas de la superpoblación danesa de los pasillos centrales. Este hecho desembocó en cierta planicie en la posesión nacional (que alcanzó el 59% en el intermedio, con sólo dos remates a portería) y entregó comodidad a un escuadrón danés que creció a partir de la media hora.
Dinamarca crece
Con la seguridad de no haber sufrido un rasguño, avanzaron líneas los nórdicos. Eriksen, Hjulmand y Hojbjerg domaron la pelota y evidenciaron una capacidad distributiva que rompió la dinámica española. Además, localizaron oquedades en la banda de Grimaldo gracias al buen hacer del carrilero Alexander Bah. Y lograron filtrarse a los lados de Zudimendi para generar amenaza. En el 32 Eriksen se escapó y pintó una asistencia maravillosa hacia Dolberg que David Raya abortó, providencial, y en el 36 Hojbjerg conectó un cañonazo que Laporte desvió a córner.
Los desajustes torpedearon el rendimiento nacional y el ritmo de pase no era todo lo rápido que debía para inquietar a los visitantes. La ausencia de Rodri pesó demasiado en este aspecto. El mejor jugador local del primer tiempo fue Dani Vivian, que estuvo muy sólido en el corte. Aún así, a pesar de las discretas sensaciones con las que se encaminaban a vestuarios, un pase sensacional en profundidad de Pedro Porro entregó a Lamine un mano a mano con Schmeichel, aunque el talento zurdo perdonó con todo a favor -minuto 46.

Este chispazo pareció insuflar nuevos bríos a los jugadores locales, porque en la reanudación salieron de nuevo con el máximo de energía. Había que desestabilizar a Dinamarca y eso sólo se lograría acelerando los procesos, con más verticalidad. Una contra de Pedri que Fabián Ruiz culminó con un zurdazo al lateral de la red inauguró la maniobra -minuto 53-. Aplicaron más chispa en las cadenas de pases para girar el juego antes y que no llegasen a tiempo las ayudas. Así desempolvó Yamal su clase. El número '10' español entró en sintonía con más espacio y tiempo para encarar, y, sobre todo, aglutinó más atención rival.
España acelera y gana
Se agigantó Fabián en el eje gracias al mayor vértigo ordenado por De la Fuente y el zurdo regaló un cara a cara con el portero a Morata que el atacante marró -minuto 62-. Combinaba en plenitud y presionaba con todo el favorito, con Zubimendi barriendo todo intento de contragolpe danés. Ya no podían Eriksen y compañía bajar las revoluciones por medio de la posesión y entraron Mikel Merino y Álex Baena para asestar otra vuelta de tuerca al 'allegro' colectivo. La resistencia del bloque pensado por Knudsen fue examinada de verdad en este tramo y no aguantó la tensión.
Se jugaba en territorio danés y llovían centros laterales al tiempo que se descubrían grietas por dentro. La armonía española en el pase fabricó posiciones de remate variopintas: Porro chutó desde lejos en el 66, Morata falló otro duelo con Schmeichel en el 68 -tras un pase filtrado por bajo por Laporte- y en el minuto 72 Lamine trazó una diagonal con latigazo que detuvo el portero del Celtic. Entonces, cuando ya había ingresado Joselu para sacar brillo a alguno de los centros, la zaga nórdica repelió un envío aéreo de Baena y Zubimendi engatilló una volea que se le coló por bajo al hijo de Peter Schmeichel -minuto 79-. Dinamarca se revolvió dando entrada a sus dos delanteros estrella (Poulsen y Hojlund) pero fue Fabián el que casi firma una obra de arte con su izquierda de seda. El 1-0 no se movió y España festeja su trabajado liderato. El martes próximo puede certificar su clasificación para la ronda eliminatoria.
Ficha técnica
1- España: David Raya; Grimaldo, Aymerick Laporte, Dani Vivian, Pedro Porro; Zubimendi, Fabián Ruiz; Pedri (Mikel Merino, min. 62), Oyarzabal (Baena, min. 62), Lamine Yamal (Sergio Gómez, min. 93); y Morata (Joselu, min. 78).
0- Dinamarca: Kasper Schmeichel; Kristiansen, Nelsson, Vestergaard, Kristensen, Alexander Bah; Hjulmand, Hojbjerg; Eriksen (Isaksen, min. 73), Gronbaek (Hojlund, min. 78) y Dolberg (Poulsen, min. 73).
Goles: 1-0, min. 79: Zubimendi.
Árbitro: Ivan Kruzliak (Eslovaquia). Amonestó a Hjulmand, Kristiansen, Alexander Bah, Nelsson y a David Raya.
Incidencias: partido correspondiente a la 3ª jornada del Grupo A1 de la Liga de Naciones, disputado en el estadio Enrique Roca (Murcia, España). Antes del pitido inicial, Álvaro Morata ofreció al público el trofeo de la Eurocopa ganada en julio.