El presidente de Renfe, Raül Blanco, ha señalado este lunes que el descarrilamiento de un tren el pasado sábado en el túnel de alta velocidad que une las estaciones madrileñas de Atocha y Chamartín no es normal, que la retirada del convoy es "muy compleja" y que este lunes se recuperará progresivamente la normalidad.
En una entrevista en Onda Cero, ha avanzado que se va a dar prioridad al servicio, tal y como acordaron Adif y las empresas operadoras tras haber hecho las pruebas de seguridad pertinentes y que se va a dejar la retirada del convoy para trabajos de noche y de este fin de semana, en el que ha avanzado que habrá algún corte de servicio para poder sacar el tren.
Blanco ha advertido de que la retirada del convoy, que no llevaba pasajeros, no será fácil y que los técnicos de Renfe y de Adif están trabajando en las soluciones, una operación que ha calificado de "muy compleja" por el hecho de lo que conlleva trabajar en un espacio cerrado.
La circulación de trenes en la línea de alta velocidad Madrid-Levante recupera la normalidad, según ha asegurado el gestor ferroviario Adif en redes sociales, que informa de que se ha reanudado el tráfico entre las estaciones de Atocha y Chamartín.
Iryo ha recuperado la normalidad en la circulación de sus trenes después de las cancelaciones y retrasos provocados el pasado fin de semana por el descarrilamiento de un tren sin pasajeros en el túnel de alta velocidad que une las estaciones madrileña de Atocha y Chamartín.
A ese descarrilamiento se sumó otro incidente el sábado en la estación de Atocha por la presencia de una persona en una zona no autorizada, que paralizó el tráfico ferroviario dos horas al activarse el protocolo de emergencia y el corte total de la tensión en la estación, lo que agravó aún más los problemas.
Así, durante el fin de semana, Iryo se vio obligada a cancelar seis trenes, mientras que 18 registraron retrasos de más de 60 minutos, pero ahoraya está restablecida la circulación con normalidad y la venta de billetes activa, ha informado la operadora ferroviaria.
El descarrilamiento del sábado ha afectado sobre todo a pasajeros de Renfe, que sitúa su número en unos 15.000 usuarios, tras cancelarse 22 trenes, y en menor medida a los de Iryo y Ouigo.
"Situación normalizada", según Puente
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha dicho este lunes que "la situación está normalizada" tras el descarrilamiento de un tren el sábado entre las estaciones madrileñas de Atocha y Chamartín, que ha calificado de "muy grave" y "muy raro".
Puente ha constatado la recuperación del tráfico ferroviario en declaraciones a los periodistas en Barcelona, donde participa en una conferencia de la Organización Marítima Internacional (OMI).
Al ser preguntado por la posibilidad de un sabotaje, ha señalado que no sería responsable por su parte "abonar una tesis sin tener ningún elemento probatorio".
"Ha sido un incidente grave y muy raro, por inhabitual. No estoy sentando nada que tenga que ver con el sabotaje. Jamas he utilizado esa palabra. Lo quiero dejar muy claro", ha dicho.
Puente ha concretado que el sábado se produjo "un descarrilamiento en un túnel con afectación bastante limitada y dos horas y media después hubo un incidente con una persona que intentó arrojarse a las vías y que nos obligó a cortar tensión de catenaria de todas las vías de Atocha". "Es la tormenta perfecta", ha aseverado.
Con anterioridad, en una entrevista a RNE y TVE, Puente había insistido en que la gravedad del incidente: "Es algo verdaderamente grave que un tren que va remolcándose a talleres se desprenda como parece que se desprendió del tren que lo remolcaba y acabe contra una pared de un túnel".
El ministro ha declarado asimismo que una comisión independiente investigará las causas del incidente que ha afectado a cerca de 15.000 pasajeros este fin de semana.