El Rey ha dado un ejemplo de temple, dignidad y valentía. En su visita a Paiporta, uno de los pueblos más devastados por la dana, la comitiva de Felipe VI, acompañado por Sánchez y Mazón, ha sufrido la frustración y la ira de los vecinos que han lanzado barro, piedras, botellas y hasta cubos al grito de “Sánchez, dimisión”. Pero el Rey, en lugar de escabullirse y huir como ha hecho el presidente del Gobierno, y en contra de las indicaciones de su servicio de Seguridad, se ha acercado a escuchar, mostrar su comprensión e intentar calmar a los vecinos que gritaban su desesperación por la tragedia que padecen y por sentirse abandonados por las Instituciones. A continuación, también la Reina Leticia ha consolado a muchos de los que protestaban por haberlo perdido todo.
El gesto de los Reyes ha calado y, de algún modo, ha calmado a los vecinos que se han visto atendidos por su solidaridad, cercanía y determinación, quienes, además han puesto en riesgo su propia integridad física al acercarse a la vociferante y violenta manifestación. En efecto, un gesto ejemplar de los Reyes frente a la cobardía de Pedro Sánchez que ha huido a toda prisa, incluso después de ver que Don Felipe y Doña Leticia, acompañados por Carlos Mazón, proseguían la visita y daban la cara ante la gravísima situación. Los manifestantes, entonces han redoblado su grito de “Sánchez dimisión”. La dignidad del jefe del Estado frente a una nueva indignidad del presidente del Gobierno.