Cuanto más acorralado está, más peligroso es Pedro Sánchez. Cercado por los casos de corrupción del Gobierno y de su familia, con Ábalos, su mano derecha en el partido y en el Consejo de Ministros, imputado por el Supremo, intenta salir del atolladero aprovechándose hasta de la DANA para camuflarse y perjudicar al principal partido de la Oposición.
Y, así, en medio de la mayor tragedia producida por una gota fría de la reciente historia de España, que ya ha causado más de 200 muertos y puede terminar superando los 300, que ha destrozado casas e infraestructuras que se evalúan en cientos de millones de pérdidas, el Gobierno de Pedro Sánchez, intenta sacar rédito político en lugar de asumir su responsabilidad.
La última maniobra demuestra la falta de escrúpulos del PSOE al gastar ingentes cantidades de dinero público para atacar al PP con campañas de publicidad en las redes sociales. Según informa ABC, desde X ha emprendido una feroz maniobra para criticar al presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, a medida que las críticas sobre la gestión de la emergencia se giraban hacia el Gobierno. En concreto, el martes 5 de noviembre, el PSOE pagó por difundir hasta 12 publicaciones con mensajes como “Mazón tiene las competencias de Protección Civil”, "Mazón recibió avisos de la Aemet desde 7 días antes" o "Mazón quita importancia a la ‘alerta roja'".
Simultáneamente, se ha descubierto que durante una reunión operativa para el seguimiento de los efectos de la DANA en materia de Igualdad, la ministra Ana Redondo había escrito en los apuntes para la reunión una frase: “este es nuestro momento”. Una frase que demuestra sus perversas intenciones de aprovechar la tragedia. Aprovechar “el momento” para atacar al PP y sacar la cabeza del fango que mancha al Gobierno y al partido.
De ahí, que, a pesar de la magnitud de la tragedia, el Estado se haya difuminado y el Gobierno se ha lavado las manos al resistirse a declarar la Emergencia Nacional para que la Generalidad valenciana pague las consecuencias y el coste político de la indignación de la opinión pública por los errores de la gestión. Y, en lugar de actuar como presidente del Gobierno, de nuevo se ha comportado como un sectario. En efecto, el Estado está ausente de la tragedia de Valencia, porque Sánchez aprovecha cualquier oportunidad para desguazarlo. Incluso cuando los muertos se cuentan por centenares. Y, ahora, intenta desguazar también al PP para mantenerse en el poder sin la incómoda oposición de su gran adversario.