No es cierto el axioma acuñado por ciertos sectores de la izquierda y de la extrema...
No es cierto el axioma acuñado por ciertos sectores de la izquierda y de la extrema izquierda según el cual a impuestos más altos mayor recaudación. El propio John Maynard Keynes sostenía que la moderación era clave para una política económica eficaz. Naciones tan de vanguardia como Suecia tuvo que reducir los impuestos porque los había elevado a un porcentaje tal que algunas empresas se hundían y otras huyeron al extranjero.
En este sentido, incluso la China comunista ha actuado con cautela. Sabe que la máxima recaudación se consigue limitando los impuestos para dejar en funcionamiento la libertad de los creadores de riqueza. La recaudación fiscal crece si son muchos los que contribuyen, no si se sangra a unos pocos que terminan por hundirse o por fugarse.
Isabel Díaz Ayuso lo ha entendido muy bien. Ha bajado ya en 28 ocasiones los impuestos que gravan a los madrileños y el resultado ha sido que cada año las arcas autonómicas recaudan más y que el PIB más alto de España está en la capital y supera ya el 20%. La curva Laffer funciona.
Nueve de cada diez euros se dedican en los Presupuestos del año 2025 a programas sociales, aparte de que la Comunidad de Madrid, además de atender las necesidades de los madrileños, “está al servicio de España -como ha dicho Isabel Díaz Ayuso- y nunca vamos a tener un enfoque regionalista”.
Ciertos sectores de la izquierda y la extrema izquierda no pueden soportar ni la posición ni el éxito de Isabel Díaz Ayuso y la atacan sin piedad. Por la piel curtida de la presidenta resbala la ferocidad de esos ataques y queda más a las claras la realidad: una economía floreciente, la disminución de impuestos y la crecida del PIB.