En Israel se lleva hablando meses sobre la posibilidad de que el Ejército israelí lanze finalmente una operación masiva en la Franja de Gaza, desde que Hamás tomase el poder por la fuerza el pasado verano y el lanzamiento de cohetes Qassam a Israel se hiciese noticia cotidiana.
Ahora esa posibilidad va tomando cada vez más cuerpo tras el caos de la apertura de la frontera de Rafah, que separa Gaza de Egipto, y el atentado del pasado lunes en la localidad israelí de Dimona perpetrado por Hamás. El martes también se vivió una lluvia de cohetes en el sur del país, que hirió a una niña de catorce años y a varios civiles y causó considerables daños materiales. Fuentes del ejército confirmaron que unos 12 cohetes y 13 bombas de mortero cayeron en suelo israelí.

Como respuesta a los cohetes y al ataque terrorista en Dimona, que mató a una mujer, el Ejército ha planteado que si esto continúa es probable que Israel se meta en Gaza en lo que sería la mayor operación militar desde junio de 2006, cuando Israel penetró en la zona para rescatar al soldado Gilad Shalit, secuestrado por Hamás. De momento, como represalia, las Fuerzas Aéreas israelíes lanzaron un ataque sobre una central de policía de Hamás, que mató a siete militantes del partido islámico. También se lanzó un ataque terrestre al sur de Gaza, cerca de la frontera con Egipto donde murieron dos hombres de Hamás.
El grupo islámico ha puesto sobre aviso a sus miembros para que extremen las medidas de precaución en Gaza, como que enciendan lo menos posible sus teléfonos móviles (que pueden ser captados por los aviones teledirigidos israelíes) y procuren no exponerse en lugares abiertos. Hoy mismo, Hamás ha anunciado que no celebrará una reunión de sus legisladores por temor a un ataque de las Fuerzas Aéreas israelíes.
Otra de las medidas preventivas que ha tomado Israel es la de construir un muro de defensa en el paso de Nitzana, en la parte norte de la frontera entre Egipto e Israel y en Eilat, las zonas más porosas donde el riesgo de infiltración es mayor. La decisión ha sido tomada entre el Primer Ministro Ehud Olmert, el Ministro de Exteriores Ehud Barak y la Ministra de Exterior Tzipi Livni y el muro, que estará terminado aproximadamente en cinco años, costará un billón y medio de dólares.