www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

La carrera política de Sánchez en el alero tras las nuevas pruebas de Aldama ante el Supremo

jueves 05 de diciembre de 2024, 08:24h
Actualizado el: 12/05/2024 09:06h

Si la UCO demuestra la veracidad de las pruebas aportadas este martes por Víctor de Aldama ante el Tribunal Supremo, Pedro Sánchez no tendría otra salida que la dimisión. El comisionista ha entregado al juez una documentación, extraída en parte de los Presupuestos Generales del Estado, que incrimina a José Luis Ábalos por cobrar comisiones millonarias en la adjudicación de diversas obras públicas, como 10 carreteras, además de comprometerse a regalarle un lujoso piso en la Avenida madrileña de la Castellana, cuya compra habría firmado. El “conseguidor” extiende sus denuncias sobre otros 128 contratos públicos del Ejecutivo. Se trataría de una prueba determinante de la trama de corrupción protagonizada por el que fuera el número 2 del PSOE y del Gobierno, el hombre de confianza de Pedro Sánchez, lo que implicaría al presidente, al menos como máximo responsable del Ejecutivo.

También Aldama señala al jefe de Gabinete de la vicepresidenta María Jesús Montero por recibir 25.000 euros en “mordidas” y de alquilar un piso en la calle Atocha al ahora ministro Ángel Víctor Torres para sus “encuentros íntimos”, quien además pidió otras tantas comisiones por sus gestiones en la compra de mascarillas cuando era el presidente de Canarias. La infame trama de las mascarillas en plena pandemia, cuando miles de españoles morían por la covid. También estarían involucrados en graves irregularidades, Teresa Ribera, Iván Redondo y el expresidente de Correos. Sin olvidar, que la mujer y el hermano del presidente se disponen a sentarse en el banquillo de los acusados.

La credibilidad de las denuncias de Víctor de Aldama se basan en que se ha autoinculpado de los delitos de cohecho y tráfico de influencias. Y saldría perjudicado si se demostrara que sus acusaciones son falsas. Porque para lograr su objetivo de obtener beneficios penales de su testimonio, el Tribunal Supremo debería comprobar que estas denuncias son irrefutables. Y, de momento, todo apunta que así es, pues en buena parte se ha basado en la documentación extraída de los Presupuestos.

Pedro Sánchez, por tanto, en lugar de tachar de mentiroso al empresario, en lugar de manipular la realidad escudándose en la judicialización de la política y los bulos de los medios de comunicación independientes, debe prepararse para la bomba que le va a estallar en la cara. Y más pronto que tarde, quizás sentado en el banquillo de los acusados, tendrá que demostrar que es ajeno a la extensa trama de corrupción que, por lo que parece, involucra a buena parte de su Gobierno. Pero, aunque fuera capaz de ello, se vería obligado a dimitir, pues llegó al poder para combatir “la corrupción” del PP, y ahora, si así lo determina el Tribunal Supremo, su Gobierno y su partido serían condenados por múltiples casos de corrupción. El final de la carrera política de Pedro Sánchez puede estar cerca. Está más acorralado que nunca. Sólo falta que el Tribunal Supremo confirme que las denuncias de Aldama son tan veraces como parecen después de la documentación aportada este martes ante el juez.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (35)    No(0)

+
2 comentarios