La precariedad parlamentaria del Gobierno ha permitido que el PP aseste una nueva derrota al PSOE en el Congreso en nombre de las víctimas de la dictadura venezolana. Con el apoyo de Vox y Coalición Canaria y las abstenciones de Junts y el PNV, la Cámara Baja ha aprobado la proposición no de ley del partido de Núñez Feijóo que exige al Gobierno dirigirse a la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional y “requerir avances en la situación de Venezuela, así como solicitar a su sala de cuestiones preliminares que dicte una orden de arresto contra Maduro y otros sospechosos de la perpetración de crímenes de lesa humanidad”.
De este modo, el Congreso pide al Gobierno de Pedro Sánchez que emita un comunicado público dirigido a Nicolás Maduro para exigirle el "cese inmediato" de la represión y la liberación de todos los presos políticos y personas arbitrariamente detenidas. El Gobierno deberá presentar además a la Cámara Baja en el plazo de un mes un informe sobre las actuaciones realizadas por la Embajada de España en Caracas en "defensa de los derechos fundamentales de los ciudadanos españoles víctimas de crímenes de lesa humanidad".
A pesar de que el Gobierno español es consciente de la represión, de la tortura y encarcelamiento de los miembros de la oposición, de la agresión a los derechos humanos y de la burda manipulación de los resultados electorales, al convertir en victoria una aplastante derrota de la dictadura, el PSOE votó en contra en el Congreso y, naturalmente, no atenderá las peticiones de la proposición no de ley. Resulta inexplicable que un Gobierno que alardea de ser democrático y de defender los derechos humanos mantenga una estrecha y amistosa relación con una de las dictaduras más infames del mundo. El bochornoso agasajo a la vicepresidenta Delcy Rodríguez y su arsenal de maletas en el aeropuerto de Barjas todavía no ha sido explicado. Como tampoco se entiende la amistad de Rodríguez Zapatero con el dictador y su papel como embajador especial, como el gran defensor de las tropelías inhumanas del régimen venezolano.
Es posible que algún día se descubra el motivo de esas perversas relaciones. El dinero de la narco dictadura podría sobornar a unos o a otros. Pero, sin duda, hay algo más trascendental. Algo que paradójicamente une a un Gobierno europeo democrático y a una dictadura criminal. De momento, las víctimas de Nicolás Maduro, de la mano del PP, han derrotado a Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. Ahora, hay que persistir en descubrir el misterioso secreto de esa alianza entre Maduro, Sánchez y Zapatero.