El libre albedrío que se nos regaló con la vida, es en mi concepto, una digna manifestación de nuestra LIBERTAD…
Y en función de ella, cada quien adopta su camino con los lemas que más le apetezca para orientar el transcurrir de su vida por diferentes escenarios a partir de los cuales “todos recogemos lo sembrado”.
En la eterna porfía del ser humano entre el BIEN y el MAL se suscitan siempre controversias entre el AMOR y el ODIO, con todos los matices imaginables que pueden surgir entre ellos…
Es así que hoy, día tan singular para mí, me regalo esta convocatoria para expresarme sobre aspectos de este presente del mundo tan confuso y tan convulso, como resultado de percibir en las diferentes latitudes hacia las que me oriente, de qué manera se enfrentan la GENEROSIDAD con la MEZQUINDAD; la SOBERBIA con la HUMILDAD; los SACRIFICIOS con la indolente INDIFERENCIA…
Observo cómo surgen claramente las contiendas que parecen inacabables entre las AMBICIONES DESMEDIDAS por caprichos insensatos y la CORDURA de los INTENTOS DEL BUEN VIVIR, entre las LUCHAS y los SACRIFICIOS por la SUPERACIÓN y las DECLINACIONES que enajenan propiciando la MEDIOCRIDAD…
Y frente a todo ello considero que algunos individuos han marchitado este presente ante su renuncia a levantar vuelo buscando un resplandor para sus vidas y su propio sustento y realización. También los gobernantes de varias NACIONES conspiran contra sus propios pueblos, arrebatándoles su LIBERTAD y la JUSTICIA que se merecen, amordazándolos, subestimándolos, y condenándolos a formar parte de los contingentes migratorios, que tantas veces culminan con el martirio de quedar en el fondo de los mares a merced de los tiburones…
Presenciamos nuevamente el fatalismo de la guerra de Rusia contra Ucrania, decretada por mentes extraviadas dispuestas a resolver salvajemente los conflictos por las armas, realizando así un verdadero genocidio que conlleva todos sus horrores con enormes pérdidas de vidas. Y ese es un martirio que no podemos aceptar, ni comprender, ni mucho menos justificar, cuando creíamos que nada podría ocurrir ya, comparable al holocausto nazi…
Hoy estamos también frente al riesgo tremendo y latente de amenaza nuclear, de la que nadie podrá salir victorioso, no sólo por las pérdidas de vidas inocentes, sino también por las ruinas dejadas por las guerras y por el inevitable envenenamiento potencial del medio ambiente, cuyas consecuencias pueden resultar imprevisibles y nefastas para la humanidad…
Y ni qué decir de quienes ante este horror se frotan con entusiasmo sus manos, “con el inevitable negociado de la reconstrucción de las ruinas…”
Integro “la resistencia” que enfrenta estas endemias y pandemias provocadas por seres equivocados, en las que todos resultamos tristemente envueltos, resistiendo contra todo absolutismo y dictaduras vengan de donde vengan, tales como las inequívocas posturas globalistas que pretenden digitar nuestros hábitos y destinos, ninguneándonos como si los seres que poblamos los llanos fuésemos manejables frente a los antojos que nos dictan desde cúspides piramidales que ya no nos engañan…
Creo que “todos recogemos lo que sembramos “y expreso un sentir que vive en mí desde siempre. Desde mi plena juventud he vivido lo que para mi naturaleza siempre ha sido prioridad: “no me preocupa mi “yo”, sino el “nosotros”, puesto que me sacude por dentro la enorme preocupación por nuestros hijos y nietos, generaciones que seguramente tendrán problemas en su devenir, para concretar la realización de sus vidas a las que muchos llegan ya endeudados e hipotecados…
Soy un eterno aprendiz y luchador indeclinable, que no me permito desfallecer ante nada ni ante nadie que pretenda atropellarme, y por ello, es que no me silencio ante las injusticias ni los avasallamientos de algunos a los PRINCIPIOS RECTORES CONSTITUCIONALES, o a LOS DICTÁMENES DE LA JUISTICIA…
Tampoco me silencio ante los soberbios que hieren al SISTEMA DEMOCRÁTICO, ni podré nunca inclinarme reverente ante los que me subestiman. No podré nunca comprender a los que venden sus almas al mezquino trueque de mantenerse en los sillones del poder y se inclinan mendicantes para obtener un puñado de votos que compran con dádivas abultadas con los dineros de todos y recursos llovidos de la Comunidad Europea, soportando agravios y marchitando el futuro de tanta gente, por aferrarse a derivas sin sentido, “mientras se trabajan puertas giratorias”, para alcanzar un protagonismo, ante la amenaza de perder poder dentro de sus fronteras…
Lo ratifico, “todos recogeremos lo sembrado”, con el riego adicional de haberlo hecho, como en mi caso, con “sangre, sudor, y lágrimas”, dado que nada de lo que se me ha permitido “ser y hacer”, me ha sido de fácil realización, sino por el contrario, ha sido resultado de la determinación y la pasión por conquistarlo todo. Y justamente por ello, si de mí depende, no me apartaré de LA PROVIDENCIA, puesto que me ha demostrado hasta en forma premonitoria, que ha guiado mi caminar, hasta en momentos límites de mi vida en la que pude haberla perdido por ese empeño irrenunciable al servicio del AMOR…