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FÚTBOL AMERICANO

NFL Playoffs. Barkley, la nieve y la épica envían a los Eagles a la Final de Conferencia

NFL Playoffs. Barkley, la nieve y la épica envían a los Eagles a la Final de Conferencia
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(Foto: EFE)
lunes 20 de enero de 2025, 15:38h
Partido colosal del corredor, con dos touchdowns de leyenda. Hurts, tocado. Los Rams y Stafford se deshicieron y revivieron sin éxito (28-22).

Los Philadelphia Eagles han derrotado a Los Angeles Rams y volverán a jugar la Final de Conferencia, el penúltimo paso para regresar a la Super Bowl. Cumplieron con los pronósticos los pupilos de Nick Sirianni, que llegaban con el cartel de favoritos ante unos visitantes que entrañaban toda una incógnita, pues mezclaban un rendimiento titubeante con la experiencia ganadora de sus puntales, entre ellos del fenomenal Sean McVay -es el técnico menor de 40 años con más victorias en Playoffs de la historia-. El encuentro era interesante desde todo punto de vista, también el atmosférico pues nevaba en el Lincoln Financial Field. Y en la NFL los partidos no se paran aunque ya resulte imposible ver las líneas del campo. Estas condiciones complican sobremanera la estabilidad de los corredores, el agarre de los receptores o la fijación de los pateadores. Todo se vuelve más resbaladizo y a los californianos les costó amoldarse. Sobre todo a su quarterback, Matthew Stafford, que cometió una cadena de errores que a la postre se demostraron decisivos, incompatibles con la supervivencia.

Se conocían de sobra ambos estrategas. Los Eagles son élite de la liga en el juego de carrera y los Rams se manejan mejor desde el pase. Sobre esos presupuestos comenzarían un encuentro que acogió fuegos artificiales en las dos posesiones iniciales. Y curiosamente abrió el fuego el discutido Jalen Hurts con lanzamientos aéreos. Alimentó a Dallas Goedert y al running back estelar Saquon Barkley en un señuelo que logró desnortar a la zaga oponente. Y, de repente, el quarterback encajó una carrera de 44 yardas a través del característico play-option que significó el touchdown inaugural (6-0, minuto 3:05). Imposible empezar mejor, salvo por el fallo en la conversión del punto extra de Jake Eliott -no sería el único de la velada-.

Los Angeles no torció el gesto y respondió con un drive maravilloso. Eso sí, casi quedó abortado a la primera, en un pase de Stafford que pudo ser interceptado por Darius Slay. Tragado ese susto y una mala decisión arbitral solucionada con un challenge de McVay, se recompuso el veterano pasador -36 años, un anillo en su palmarés- y construyó una posesión sostenida de más de cinco minutos. Alternó ocho lanzamientos con cinco carreras del valioso Kyren Williams (acabó con 106 yardas en sus piernas). Se la jugaron temprano en un cuarto down y les salió bien. El receptor predilecto en esta serie sería el tigh end Tyler Higbee, que remontó el marcador al bajar un pase de cinco yardas por el centro (6-7, minuto 8:28).

Los Eagles aprovechan la dudas de Stafford

Entonces despertaron las defensivas para apagar el incendio ofensivo durante un paréntesis en el que intercambiaron sacks de los maravillosos pass rushers Braden Fiske y Jalen Carter. Mas el bloque de Pensilvania lucía una mayor concentración e intensidad. Insistieron en la orden de provocar con el juego de pase y los angelinos volvieron a caer en la trampa. Goedert recibió dañando por el centro y abrió las puertas al segundo Big Play local en el primer cuarto: Barkley emergió con un carrerón para touchdown de 62 yardas (13-7, minuto 13:53). Nadie le tocó hasta el segundo nivel de avance, retrato de las flaquezas de la retaguardia visitante.

En esta exigencia los fallos se vuelven muy costosos y a los Rams les perseguiría esta máxima. Porque no supieron traducir sus ataques notables en anotaciones jugosas los ataques notables. Valga como ejemplo la bomba profunda de Stafford, de 48 yardas -en la que Demarcus Robinson le ganó la pelea por el oval a Isaiah Rodgers -, que sólo desembocaría en un gol de campo de 30 yardas de Joshua Karty (13-10, minuto 17:13). La espléndida actuación del safety CJ Gardner-Johnson les frenó, como más adelante lo harían las de Slay, el destacado relevo Oren Burks o el cornerback Quinyon Mitchell, que mantuvo un bonito duelo con Puka Nacua hasta que se lesionó. Poco a poco se impondría la defensiva más potente, que mejor ejecución ha mostrado a lo largo de la temporada.

Quiso Hurts involucrar más a un AJ Brown casi inédito en el triunfo precedente ante los Packers, pero le faltó consistencia a su producción de pases y cuando dudó se le echaron encima los cazadores rivales. El atronador Jared Verse le dedicó dos sacks antes del descanso, en el aperitivo de las siete capturas totales que sufriría el otrora MVP. Una vez más se reivindicarían las huestes de Shula, por encima de las expectativas como en los 9 capturas con las que acribillaron a los Vikings en la previa. Su problema residió en que el ataque no correspondería. Williams y Higbee dieron algo de aire a Stafford -con un flea flicker de 20 yardas incluido-, pero la maquinaria no marchaba con fluidez.

Hurts se lesiona pero Barkley rescata a su equipo

En vestuarios el dominio en los parámetros esperados era aplastante. Los Angeles ganó en juego aéreo (119 a 25 yardas) y los locales hicieron los propio por tierra (51 a 171 yardas). A estas alturas Barkley llevaba más de 90 yardas y, por supuesto, el corredor no se contentaría con esa cifra. Este curso ha arrasado con todo, llegando a las 2.000 yardas y generando más de 300 totales en un solo encuentro. En cambio hubo de esperar porque las defensivas regresaron de los camarines activadas y redujeron la puntería de los ataques de un gol de campo por bando (de 34 yardas el de Karty y de 44 yardas, el de Elliott), en un tercer cuarto que se diluyó en un visto y no visto (16-13, minuto 42:41). Stafford había tratado de despertar a Cooper Kupp, pero era la pujanza rastrera de Williams el mejor argumento. En el trasiego encajaron un sack de Jalyx Hunt, mas las malas noticias se repartieron con simetría en este tramo del minutaje. Con Goedert dando soluciones a las dudas de Hurts para decidir con el pase (sumó 128 yardas pero ningún envío de anotación), el importante cornerback McCollough dañó al quarterback de 'Philly', que jugó el resto del duelo tocado. Imposibilitado para romper en carrera. Es decir, casi tullido si se consideran sus virtudes.

Con esas condiciones poco favorables y un safety concedido -provocado por Neville Gallimore, 16-15, minuto 44:34-, los Eagles comenzaron a temer por su destino. Pero el clima acudió para rescatarles, por extraño que suene. Arreció la nevada y a Stafford y su ofensiva se les nubló el juicio. Concatenaron cuatro posesiones con dos punts y dos fumbles perdidos. En el grave entuerto, que ocurrió en el nudo del último cuarto, sólo se salvó el punter Ethan Evans e intervinieron un drop de Nacua -de gris rendimiento-, las malas manos de Williams -cuatro fumbles sufridos este año futbolístico-, las dificultades de Stafford y los astutos blitzes que lanzó Vic Fangio. Olió sangre y fue a por todas. De esa cosecha nutrida por Carter, el retorno de 40 yardas de Rodgers, la participación de Nolan Smith, Moro Ojomo y la irrupción ganadora de Zack Baun, sólo sacaron los favoritos dos goles de campo anotados por Elliott -de 23 y 37 yardas, respectivamente-. Escueto bagaje hasta que Barkley descerrajó el golpe de gracia con una carrera de 78 yardas para touchdown en la primera jugada del drive. Un corte increíble hacia el exterior bastó para confeccionar el tercer y definitivo Big Play de la fecha (28-15, minuto 55:24).

Restaban menos de cinco minutos y ahí sobrevendría el respingo de gallardía y jerarquía de los Rams. Stafford emitió un relámpago excelso que finalizó en la recepción para touchdown de Colby Parkinson (28-22). En 1:48 minutos inventó 11 jugadas y 70 yardas pase, con su primera y única conexión con Tutu Atwell. Casi por sorpresa volvieron a la dinámica y al dañado Hurts le tembló la figura. Una captura de oro de Kobie Turner le dio a los angelinos la última oportunidad para generar una campanada imprevista. Y ahí, con un colchón de más de dos minutos y medio de margen, y con Kupp y todo el arsenal de receptores presente y la tribuna en silencio, Stafford no llegó a la orilla (324 yardas de pase, con un 26 de 44). Resistió la defensiva de unos Eagles de los que los críticos dirán que siguen sin enamorar, y que no han enfrentado a los rivales más duros en esta postemporada, pero volverán a la Final de Conferencia. En 2023 pisaron ese peldaño y cayeron en la pelea por la gloria, pero entonces no contaban con Saquon Barkley (205 yardas de carrera esta noche).

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