La estrella de los Bills tuvo su oportunidad, pero los campeones aguantaron y jugarán por la gloria ante los Eagles.
La LIX edición de la Super Bowl ya tiene competidores. Los Philadelphia Eagles se medirán a los Kansas City Chiefs, reeditando el partido que decidió el anillo en 2023. Los vigentes campeones derrotaron este lunes a los Buffalo Bills en el partido más esperado de los playoffs. La Final de Conferencia de la AFC deparó un choque de trenes espléndido en el que los dos quartebacks estelares brillaron pero uno solo consiguió llevar a su equipo a la fecha más importante del año. Josh Allen, candidato nítido a llevarse el MVP, lució con 237 yardas, dos touchdowns y un 104.7 de passer rating (22/34 en pases), y con 36 yardas de carrera pero marró en la última posesión. El que no falló, casi nunca lo hace, fue Patrick Mahomes. Dejó esta tarjeta: 245 yardas y una anotación de pase (18/26), con un 111.9 de passer rating, y corrió para 43 yardas y otros dos touchdowns. Y, sobre todo, supo competir hasta el final para llevar a la orilla a sus compañeros en los momentos decisivos. Una vez más. Esa es la diferencia que todavía le separa de su homólogo californiano. En temporada regular Allen ha ganado cuatro de los cinco enfrentamientos directos disputados mas en playoffs Mahomes ha triunfado en los cuatro duelos.
Sean McDermott y compañía sabían en verano que el rival a batir eran los pupilos de Andy Reid. Retocaron la plantilla para derrotarse en estas instancias pero cuando se vieron en el Arrowhead Stadium, ese feudo inexpugnable, parecería que les invadieron las dudas de inicio. Así lo demuestra el tres y fuera inicial, en el que Bryan Cook casi intercepta dos veces al pasador visitante. Tardaron sólo 59 segundos en salir del emparrillado y entregar la iniciativa a los locales. Y éstos no perdonan así como así. En lo sucesivo tejieron un drive de cinco minutos en el que mezclaron el juego aéreo con el terrestre, involucrando a Marquise Brown, Xavier Worthy e incluso a JuJu Smith-Schuster -con el primer gran pase de la velada-. Kareem Hunt -que ha dejado en la estacada a Pacheco- le puso la guinda al romper los placajes de Rasul Douglas y Cole Bishop para inaugurar el marcador (7-0, minuto 6:04). El run-pass option desmanteló a las primeras de cambio a una defensiva visitante que echó de menos al lesionado Taylor Rapp -Damar Hamlin padeció de lo lindo en las coberturas-.
Chiefs y Bills juegan de tú a tú
Le costó entrar en temperatura a Allen, un hecho directamente relacionado con el arranque tímido de su delegación. Dejó atrás la paciencia y compostura que acabaron con los Ravens de Lamar Jackson, y no le benefició ese viraje. Su respuesta no pasó de un gol de campo de 53 yardas de Tyler Bass (7-3, min. 11:15), tras el frenazo ocasionado por Jaylen Watson. La defensiva de Spagnuolo le tiró encima presión y demasiados terceros downs y ahí sólo alcanzó a conectar un láser para Dalton Kincaid y un aperitivo para su receptor referencial, Khalil Shakir. Entre titubeos llegó a cometer un fumble. Eso sí, su retaguardia le ayudó a templarse. En la siguiente posesión perdieron al fundamental Christian Benford mas amenazaron a Mahomes, que se dejó dos fumbles en un pestañeo. Se presentó en la dinámica Ed Oliver y el oval cambió de manos tras un punt. Y ahí despertó Allen con un ataque de más de cinco minutos, apoyado en las rutas cruzadas, en el que estrenaron esa arma llamada James Cook. El quarterback era presa de los blitzes que le pondrían a prueba y sufrió un sack y fumble de Michael Danna, pero conectó otro trueno con Shakir y cedió el testigo al reseñable running-back. Éste explotó para sumar una anotación terrestre de 6 yardas y adelantar a los suyos (7-10, min. 19:35).
En el segundo cuarto ya estaban todos enchufados y el combate de poder a poder dio inicio en su plenitud. Mahomes tomó el testigo destapando su arsenal, con carreras y pases salvadores en dos cuartos downs precoces, desenfundando a DeAndre Hopkins y a Travis Kelce, y conectando con el protagonista Worthy para un touchdown de 11 yardas (14-10, min. 25:47). Ya había puesto la diana en Kaiir Elam, sustituto de Benford que empezó su sufrimiento con un facemask costoso. Un paréntesis con tres y fuera de la ofensiva oponente, regado por el fundamental Nick Bolton, devolvió la iniciativa al bloque de Misuri y Mahomes amortizó la tesitura fabricada por un retorno nutritivo Nikko Remigio, que les había dejado en la yarda 35 de Buffalo. Urgido por los pass rushers visitantes, lanzó un balón parabólico que Worthy hizo bueno al derrotar en la cerrada pugna a Bishop. Patrick agradeció el esfuerzo de su receptor y firmó una carrera de dos yardas para touchdown (21-10, min. 28:05). Empezaba a clarear en Kansas, pues sacaban en la segunda mitad.
Necesitaban McDermott y su cuerpo técnico un fogonazo de sus muchachos para no perder pie y apareció su líder. Ya estalecido en el campo, Allen tardó minuto y medio en trazar un ataque que recorrió 68 yardas y recortó la desvenaja con la anotación de Mack Hollins, tras un pase increíble de 34 yardas (21-16, min. 29:37). Escapó de los blitzes de Spagnuolo, que creyó oler sangre, y dio un golpe sobre la mesa. A pesar de haber fallado la conversión de dos puntos extra envió un mensaje a los locales: no se iban a deshacer e iban a tener que ganarle para eliminarle. Al descanso llevaba ya 150 yardas de pase y en la reanudación aceleró después de que el safey Matt Milano -que torturó a Jackson hace una semana- cazase a Mahomes y provocase un punt. Alcanzaron la remontada los neoyorquinos a continuación, gracias a la potencia pura de su carrera. Cook abrió la mecha, rompiendo placajes en un derroche de 33 yardas que dividió la atención de la zaga rival, y cerró la anotación, en un cuarto down, al estirarse cuando ya le habían frenado, en una torsión monumental (21-22, min. 43:04).
Mahomes le gana el duelo a Allen
Esos siete minutos de dominio visitante dejaron fríos a los creativos de los Chiefs, que sufrieron un tres y fuera inmediato. Había ajustado el esquema defensivo de los Bills, le estaban llegando al fenomenal pasador, y le brindaron a Allen la oportunidad propicia para que lanzase una escapada en el electrónico. Pero el cierre de Kansas también se había entonado. Forzó un fumble de Ray Davis y dos cuartos downs en lo sucesivo, con Chris Jones encendido. El segundo de ellos supondría el punto de inflexión del partido. Josh ejecutó el enésimo tuss push en cuarta y uno, y se quedó a pulgadas de lograr el primer down. Así lo entendieron los árbitros, en una decisión discutible. Bolton le frenó y el turnover on downs daría alas a los favoritos. No en vano, la siguiente posesión asistió a un regreso nutritivo a la carrera del guion de Andy Reid (habian doblado en yardas terrestres a los visitantes al descanso). Por ahí desestabilizó y abrió espacios para los pases rápidos y precisos de Mahomes, como el de 29 yardas a Smith-Schuster, antes de que el astro engañase a todos y anotase un acarreo de 10 yardas (29-22, min. 49:46). El doble MVP encuentra siempre la ruta y facturó también los dos puntos extra con un amago y pase asombrosos hacia Justin Watson.
No había hueco ya para tembleques. Allen correspondió con la expectativa generada en su impresionante temporada y devolvió el golpe de forma automática. Le llovían blitzes y él generaba pases geniales, como los que recibieron Cook, Hollins -de 32 yardas, profundo y por el centro- o Curtis Samuel. Este último, en cuarta y cinco, supuso el touchdown de respuesta y el empate en un segmento de gran peso (29-29). Así, la igualdad sobrevino con poco más de seis minutos para la conclusión. Y ahí todo se redujo al tú a tú más esperado. Mahomes contra Allen. Otro episodio delicioso de la nueva rivalidad subrayada de la liga. Y se volvió a llevar el triunfo Patrick, que consiguió entregar un gol de campo de 35 yardas a Harrison Butker (32-29) con pases rápidos y una indisciplina incomprensible de Milano. Y sin usar a Kelce (cuatro pases recibidos para 19 yardas). Le quedó a Josh la opción de remontar y ganarse el champán, pero su aplomo previo se esfumó. Tenía tres minutos y medio de margen, que es mucho margen, mas Chamarri Conner, George Karlaftis y Charles Omenihu estrecharon su intentona. Al final, en cuarta y cinco, el pasador emitió un globo apresurado y Kincaid cometió un drop decisivo. Con esa imagen hincaron la rodilla los visitantes y festejan unos Chiefs que pelearán por volverse legendarios el próximo lunes. Están en disposición de ganar tres anillos seguidos por vez primera en la historia de la competición. Casi nada.