www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

Puigdemont preside el Consejo de Ministros desde Waterloo y, a cambio, Sánchez permanece en La Moncloa

EL IMPARCIAL
martes 28 de enero de 2025, 15:46h

Los juegos de palabras de Pedro Sánchez para enmascarar su añagazas ya rozan el ridículo. Empeñado por su soberbia en mantener el “decreto “ómnibus” después de ser tumbado por el Congreso, se ha visto obligado a doblegarse ante Puigdemont para sacarlo adelante. Y, a pesar de jurar que no lo haría, también ha reculado al “triturarlo”, pues de las 80 medidas que contenía sólo se mantienen 29. A cambio, acepta celebrar en el Congreso un debate sobre la cuestión de confianza que le exigía el prófugo de Waterloo. Se supone, que el golpista catalán se habrá comprometido a apoyar al presidente para que no se vea obligado a abandonar La Moncloa. Pero entre tahúres anda el juego y, resulta evidente que antes de la sesión en el Parlamento, el fugado de la Justicia española exprimirá al presidente como si fuera un limón. Y, a continuación, más de los mismo, pues vendrán los presupuestos.

La dependencia de Pedro Sánchez de Carles Puigdemont es tan absoluta como enfermiza. Necesita sus 7 escaños para todo. Y, en especial, para durar en el poder hasta 2027. Pero, entretanto, habrá que ver las suculentas tajadas que se lleva el golpista a Waterloo. Unas tajadas económicas y políticas. La soberanía fiscal de Cataluña, la llamada “singularidad fiscal” resulta ya irremediable. Pero ahora, también hay que temer que Puigdemont logre uno de sus caprichos más independentistas e inconstitucionales, como asumir la soberanía en políticas de inmigración, una competencia que, según la Constitución, depende del Estado español. Pero eso ni se cuestiona ni se cumple. Pero así, los independentistas controlarían las fronteras con Francia y, de paso, con el resto de España. Y cualquier día, será imprescindible llevar el pasaporte para poder ir de Madrid a Barcelona. Además, con el decreto ómnibus aprobado y el palacete de París en manos del PNV, en el Instituto Cervantes de la capital francesa sólo se enseñará euskera y estará prohibido hablar en castellano.

También ha quedado demostrado por enésima vez que Pedro Sánchez prefiere sacar adelante el decreto cediendo a las humillaciones que exige Puigdemont antes de intentar pactar con el PP. Poco le importan los pensionistas o las víctimas de la dana. Al presidente sólo le interesa atornillarse en el poder y, para ello, es imprescindible contar con los 7 escaños de Junts y, al tiempo, intentar triturar al partido de Núñez Feijóo para escabullirse del atolladero judicial que le acecha y frenar el desplome del PSOE que reflejan todas las encuestas independientes.

De algún modo, aunque suene a fantasmal, en el Consejo de Ministros se ha incorporado Carles Puigdemont a hacer y deshacer a su antojo. Ha reformado de arriba abajo el cacareado “decreto ómnibus”. Lo ha despellejado hasta dejarlo en los huesos, aunque permanece lo esencial: la revalorización de las pensiones, las ayudas por la dana, el nuevo SMI y las bonificaciones al transporte público. En definitiva, el golpista catalán ha presidido desde Waterloo la reunión del Gobierno. Y lo seguirá haciendo, mientras Sánchez quiera permanecer en La Moncloa.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (22)    No(1)

+
0 comentarios