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EN LA FRONTERA

"Rumore, Rumore..."

sábado 01 de febrero de 2025, 20:13h

Ese “Rumore” era el estribillo principal de la canción de la añorada Raffella Carra, y esos “rumores” son el entretenimiento preferido de tantos y tantos clérigos e informadores aficionados que brujulean por las cercanías del vaticano. Como por la calle Borgo Pio, paralela a Vía de la Conciliación, que desemboca en la Plaza de San Pedro y que con restaurantes a uno ya otro lado, recoge en almuerzos y cenas a todos aquellos que lanzan esos interesados rumores y que hemos oído personalmente en el último fin de semana e inicios de la presente durante nuestra estancia en Roma, con motivo del Jubileo de la Comunicación al que hemos asistido varios miles de periodistas de decenas de países.

Hemos oído como ya se habla de la figura del nuevo Decano del Sacro Colegio, ante la “jubilación del Cardenal Re, con las apuestas por el cardenal argentino Sandri o por el Secretario de Estado, Perolin, con la vista puesta-dicen- en un futuro y próximo Cónclave, pues tras el fallecimiento del Papa, el Decano se convierte en el hombre que dirige el Estado Vaticano en Sede Vacante.

Pero también hemos escuchado lamentos de miembros del Opus Dei ante las condenas morales para cardenal peruano Cipriani, miembro de la Obra, o comentarios sobre el posible sucesor del actual Nuncio de Su Santidad en España, Bernardito Auza, sacudido por “sectores conservadores” y aupado por “sensibilidades progresistas” y por último los posibles cambios episcopales en sedes españolas ya amortizadas, ya que sus titulares presentaron hace tiempo su renuncia por edad.

Pues bien, parece ser que los periodistas amamos los “rumores” y nos hemos olvidado de las palabras que FRANCISCO nos dijo con motivo del Jubileo: ”Sed promotores de esperanza. Sed narradores de buenas historias “. En su mensaje para la Jornada de las Comunicaciones Sociales de este año jubilar, el Papa señalaba cómo, en un mundo marcado por la desinformación, “la comunicación debe volver a ser un canal por el que transite la esperanza”. Es más en el Ángelus del domingo pasado, saludando a los comunicadores que estábamos presentes en la plaza, lnos pidió que fuésemos “narradores de esperanza”, y al día siguiente, reunido con los responsables de comunicación de las Conferencias Episcopales de distintos países, afirmó que “todo cristiano está llamado a ver y contar las historias de bien que el mal periodismo pretende borrar dando espacio sólo al mal”.

Dejémonos pues de los “rumores”. Busquemos la verdad, aunque esta algunas veces duela y aunque los protagonistas sean incluso amigos y huyamos de las especulaciones fáciles que se oyen en mesas cercanas, que puedan estar ocupadas por hombres que se llaman de Iglesia.

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