El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trató de rodear las críticas de sus socios sobre las consecuencias del aumento del gasto en defensa en el resto de presupuestos, de manera especial en los derechos sociales, englobando la inversión como "seguridad".
Sánchez aseguró que España "está preparada para cumplir el 2% del gasto en defensa antes de 2029" a la vez que ha prometido no recortar "ni un céntimo" en derechos sociales para llegar a tal fin.
Sánchez responde así a los principales argumentos contra la inversión en defensa que le han hecho llegar los partidos con representación parlamentaria durante la ronda de contactos mantenida este jueves con ellos en el Palacio de la Moncloa.
El presidente del Gobierno no ha querido especificar ni a cuánto equivale ese gasto, pues "aún debemos calcular el realizado en 2024", ni a qué ritmo aumentará ni en qué se gastará. En ese sentido, ha querido ampliar el término "gasto en defensa" a "gasto en seguridad" para poder hablar de saltos tecnológicos y desafíos climáticos dentro del mismo epígrafe.
El jefe del Ejecutivo z ha asegurado que el plan de seguridad y defensa propuesto por Ursula von der Leyen, con el que España se ha comprometido, es también "una oportunidad" para que nuestro país pueda dar el salto tecnológico que necesita. "Es un compromiso por la tecnología y por la industria de nuestro país", ha dicho.
Por tanto, ha añadido, es el momento de que las start-ups, pequeñas y medianas empresas, junto a las grandes corporaciones vinculadas con la industria de la defensa "den un paso al frente" para dar ese salto y ha puesto de ejemplo la transición energética que acometió España de manera exitosa "y que está sembrando de oportunidades" nuestro territorio.
Ha insistido en que lo importante no es gastar más sino invertir mejor y que en el caso de España y el sur de Europa las necesidades de defensa tienen matices diferentes a otros países del este.
La amenaza, según Sánchez, no viene por que Rusia pueda cruzar los Pirineos sino que tiene que ver con otro tipo de ataques híbridos, ciberataques, la lucha contra el terrorismo o el impacto de la emergencia climática en el Mediterráneo.
Por eso ha subrayado que es importante hablar de defensa, "pero sobre todo es importante hablar de seguridad".
Tampoco dio por sentado que ese aumento del gasto en defensa vaya a pasar por el Congreso. Ante las acusaciones de "autocracia" de Feijóo tras su reunión, en la que le reclamó que la decisión pase por el Congreso, Sánchez aseveró que "lo que tenga que pasar por el Parlamento, pasará por el Parlamento, y lo que sea gestión de Gobierno, lo gestionará el Gobierno".
Antes, el representante del BNG declaró que Sánchez le reconoció que el aumento del gasto en defensa "probablemente" no pasará por el Congreso.
Los partidos le afean que no pase por el Congreso
El presidente del Gobierno recibió este jueves en Moncloa al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, para analizar la situación de la guerra en Ucrania y los planes del Ejecutivo para aumentar el gasto militar. Sánchez ha citado en esta jornada a los representantes de los grupos parlamentarios del Congreso, excepto Vox, para informarles de su posición ante la guerra en Ucrania, las expectativas de paz, el debate que hay en Europa al respecto y su determinación de acelerar llegar al 2 % del PIB en gasto en defensa.
Feijóo ha sido el primero de los dirigentes a los que ha recibido; ambos se han saludado con un apretón de manos en la escalinata de acceso al edificio del Consejo de Ministros del Complejo de la Moncloa y han posado para los informadores gráficos antes de iniciar su encuentro. Tras la reunión, el líder del PP ha afeado a Sánchez que haya acudido a la reunión sin información: "España no tiene ningún plan. Al menos es lo que puedo decir después de la reunión de hoy [...]. No puedo decir que tras 30 minutos de charla y café tenga alguna información".
El portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, ha hablado de que su partido actuará con "responsabilidad", pero ha rechazado un apoyo explícito al aumento del gasto militar. "Tiene que pasar por la sede de la soberanía popular, que es este Congreso, y la intención creo que no es esa", ha señalado en declaraciones a los periodistas Rufián.
Después del portavoz de Esquerra, Sánchez ha recibido a la portavoz de Junts, Miriam Nogueras, quien ha precedido a Mertxe Aizpurua, portavoz de EH Bildu, en la primera ocasión que un representante de esta formación política acude a la sede de la Presidencia del Gobierno.
La portavoz de Junts ha explicado que el presidente del Gobierno solo les ha informado de su posición sobre la seguridad en Europa y el gasto en defensa, por lo que su formación espera más concreciones desde el Ejecutivo.
Por parte del PNV, Aitor Esteban afirmó que su partido avala la postura de Sánchez, a la espera de que desde Europa se puedan concretar más los planes y comprometió el voto a favor del PNV para aumentar el gasto en defensa.
Ione Belarra, de Podemos, también ha dejado entrever que Sánchez "no tiene ninguna intención" de pasar por el Congreso y que se han tratado generalidades sin concreciones de ningún tipo.
Desde Coalición Canaria, Cristina Valido ha dado su apoyo al recibir el compromiso de Sánchez de que el gasto social no se verá afectado, aunque también queda a la espera de saber de dónde saldrá el dinero y cuánto será necesario.
Por úlitmo, el diputado de UPN Alberto Catalán cerró la ronda de encuentros reclamando que el aumento del gasto pase por el Congreso y se pacte con el PP. "Tanto la política exterior como la de defensa no puede quedar "al albur" de un único partido y menos "del sectarismo" de un Gobierno en minoría, declaró.