Promesa, de la escritora Rachel Eliza Griffiths (Washington D.C., 1978), nos sumerge en un momento muy determinado de la historia de los Estados Unidos. La novela arranca en el verano de 1957 en Salt Point, una pequeña población pesquera del norte de Maine. Las hermanas Cinthy y Ezra Kindred, en el umbral entre la infancia y la vida adulta, llevan una existencia tranquila y ordenada mientras agotan los últimos días de verano antes de iniciar un nuevo curso escolar. Será también entonces cuando las hermanas comiencen a tomar conciencia de las profundas divisiones raciales que las separan de sus vecinos blancos.
La reducidísima comunidad afroamericana de Salt Point está formada solo por dos familias, los Kindred y los Junkett, unidas por fuertes lazos de amistad y apoyo mutuo. Cinthy y Ezra están centradas en sus estudios y han sido concienzudamente educadas para forjar su propio destino, además de adiestradas para no meterse en problemas; la historia familiar recoge ya demasiados episodios traumáticos de humillaciones y violencia racial y sus padres decidieron dejar el pasado atrás, abandonar Damascus, donde antes vivían, para empezar desde cero y “mudarse a un lugar donde nadie conociera la tragedia de los Kindred”.
Su genealogía familiar dibuja una trayectoria en la que la violencia y la discriminación están marcadas a sangre y fuego en la vida de sus antepasados. Ahora, por todo el país se multiplican los conflictos y las protestas a favor de la igualdad. Son meses turbulentos y de gran confrontación social. Tampoco el pequeño pueblo pesquero se libra de un ambiente tenso y, desde el punto de vista de las dos adolescentes, “a medida que iban llegando noticias de otros puntos del país donde los ciudadanos negros estaban librando batallas por su libertad, igualdad y justicia, la turbación que generaba nuestra presencia en el pueblo también iba en aumento”.
Las tensiones raciales de la década de los 50 son el trasfondo histórico de una obra en la que Rachel Eliza Griffiths, una autora conocida por su trabajo como poeta y fotógrafa y también por ser la esposa actual del escritor Salman Rushdie, brilla con una prosa de gran altura lírica. El paso a la edad adulta de las dos hermanas, en mitad de una época de grandes cambios en lo social, obliga a las protagonistas a crecer antes de tiempo y a fortalecer su compromiso con la defensa de la igualdad y la propia dignidad personal.
Griffiths aborda con gran dureza temas como la justicia, el racismo, la violencia o la discriminación, y lo hace desde la honestidad y desde la sencillez, al plantear de un modo directo cómo los grandes asuntos de la realidad sociopolítica de un momento dado pueden influir en el día a día de dos niñas y determinar su evolución personal. Contrapone la figura de las hermanas Cinthy y Ezra a la de otros personajes, como su única amiga blanca Rubi Scaggs, una personaje complejo y bien trazado que forma parte de una familia muy diferente y cuya figura sirve para ilustrar el inevitable distanciamiento y la enorme confrontación social de esas décadas.
La novela, publicada por Random House y traducida por Xavier Gaillard, ofrece una potente crítica de la sociedad de la época. Es destacable el enorme esfuerzo de la autora por documentar en profundidad el contexto histórico en el que se desarrolla la trama; la promulgación de la Ley de Derechos Civiles, bajo el mandato presidencial de Eisenhower, la segregación que, en la práctica, aún seguía vigente en muchos lugares, el creciente activismo político, la aparición de líderes como Medgar Evers o Martin Luther King, los vaivenes de la Guerra Fría, la conquista del espacio, la competición por llevar al hombre a la Luna, el replanteamiento de los roles de género y el impacto social de algunas nuevas estrellas de la cultura popular son pinceladas de realidad sociopolítica que contribuyen a crear un escenario rico y complejo en el que se desarrolla la historia de las hermanas Kindred.
Los lectores que quieran entender mejor las dinámicas sociales y raciales en Estados Unidos, tanto históricas como contemporáneas, encontrarán relevante y provocadora esta novela.