El empresario
Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid,
Isabel Díaz Ayuso, ha defendido este jueves ante la jueza, durante más de dos horas, sus negocios con Quirón Prevención y ha tratado de desvirtuar la tesis de la Fiscalía de que pagó una comisión encubierta de 499.836 euros.
Por primera vez, González Amador ha dado explicaciones ante la jueza que le investiga por presunta corrupción en los negocios y administración desleal en el marco de sus relaciones empresariales con la mercantil de Quirónsalud. A la salida de su declaración, según fuentes jurídicas, se ha mostrado "feliz y contento de lo declarado".
El empresario ha comparecido a petición propia durante casi dos horas y media, en las que ha presentado numerosa documentación con la que ha tratado de derribar las sospechas de que pudo pagar una comisión encubierta a la mujer del presidente de Quirón Prevención SL por una empresa que, según el fiscal, carecía de valor, y de la que luego se habría servido para facturar sus servicios con el grupo.
Su declaración, en la que ha respondido a la jueza, al fiscal y a sus abogados, pero no a las acusaciones populares, se enmarca en una pieza separada del proceso principal en el que también está investigado por presunto fraude de 350.951 euros a Hacienda y falsedad documental.
Su asesor compró el ático y le paga 5.000 euros de alquiler
El fiscal no solo se ha interesado por sus negocios con Quirón; también se ha centrado en el ático situado encima del piso donde vive con la presidenta madrileña y que fue adquirido por el abogado Javier Gómez Fidalgo, que fue quien le asistió en la inspección tributaria de Hacienda a González Amador, que acabó en una investigación penal por presunto fraude al fisco.
Recientemente, la magistrada Inmaculada Iglesias imputó a Gómez Fidalgo al considerar que podría ser cooperador necesario de los delitos fiscales que imputa a la pareja de Díaz Ayuso, y le citó a declarar el próximo 6 de mayo.
Según informan a EFE fuentes jurídicas, el empresario ha negado cualquier irregularidad en torno a dicho ático, y ha explicado que paga por él 5.000 euros al mes.
Ha relatado que, cuando estaba buscando piso en el distrito de Chamberí, se enteró de que el ático también podría estar en venta. Era propiedad de una mujer que vivía en una residencia y sus hijos tenían interés en vender, pero le dijeron que todavía no era el momento.
Tiempo después, cuando González Amador ya había adquirido su piso, uno de los hijos le comunicó que el ático ya estaba en venta, si bien en ese momento, según su versión, el empresario tenía una hipoteca y no disponía de suficiente liquidez, señalan las fuentes consultadas.
Según ha contado, entonces el empresario ya tenía una relación fluida con el abogado fiscalista que le asesoró en la inspección tributaria y, como él tenía una sociedad patrimonial -Babia Capital SL- dedicada a comprar inmuebles, le ofreció adquirir el ático a cambio de que él le pagase un alquiler con opción a compra.
González Amador ha explicado que pactaron un precio de venta beneficioso para ambos y un alquiler de 5.000 euros mensuales, y ha negado que se haya hecho ninguna obra en el inmueble.
Justifica la compra de una empresa por su red de contratos
Según las fuentes consultadas, durante su comparecencia, González Amador se ha centrado en justificar la compra, por casi medio millón de euros, de la empresa Círculo de Belleza a la mujer del presidente de Quirón Prevención SL.
Una operación en la que la Fiscalía ve una posible comisión encubierta ya que, sostiene, dicha empresa "carecía de valor" porque ni tenía inmuebles ni empleados y su activo material se limitaba a un ordenador portátil "sin valor" y a tres aparatos de depilación y remodelación corporal.
Sin embargo, han explicado las fuentes, ha justificado ese valor en que esta empresa tenía una interesante red de contratos de distribución, de modo que ha defendido la legalidad de su compra.
También ha relatado ante la jueza que durante la inspección que le hizo Hacienda y que derivó en su investigación por fraude, él aportó documentación de sus contratos con el grupo Quirón, si bien -según su versión- la Agencia Tributaria nunca cuestionó esta compra ni le requirió los contratos de esta operación.
Rechaza que haya una sociedad interpuesta
Las sospechas de la Fiscalía y las acusaciones populares de Más Madrid y PSOE se fundamentan también en que González Amador cambió poco después el nombre de la empresa que le había comprado a la mujer del directivo de Quirón Prevención y pasó a ser Masterman & Whitaker.
Y es esta empresa la que -según las sospechas de la jueza- podría haber utilizado la pareja de Díaz Ayuso de forma interpuesta y simulada en la facturación de unos servicios a Quirón Prevención SL para conseguir un "ahorro fiscal".
Una tesis que el investigado también ha rechazado durante su comparecencia al negar que utilizase alguna sociedad interpuesta y al defender que, en realidad, lo que intentaba hacer era agrupar todos sus negocios en la misma sociedad.
González Amador ha acudido puntual a su cita en los juzgados madrileños -la segunda este año- en la Plaza de Castilla, con una carpeta bajo el brazo y sin hacer declaraciones a los medios apostados en la sede judicial, ni a su entrada ni a su salida.
El empresario ha accedido a declarar en la pieza separada, a diferencia de lo que hizo el pasado 24 de febrero en la investigación principal sobre presunto fraude fiscal, cuando decidió guardar silencio ante la jueza.
La magistrada ha imputado recientemente en el procedimiento principal al abogado que asistió a González Amador durante la inspección fiscal, que comparecerá el próximo 6 de mayo.